Julián Monzón
No hay dudas de que ya enfrentarse a El Linqueño es luchar contra el historial. Es que en tres partidos jugados contra el equipo de Meske, nunca se rescató un punto. En la calurosa tarde de ayer, se estuvo muy de cerca de por lo menos empatar, pero un descuido en el fondo le costó a Gimnasia una nueva derrota en este Clausura, la primera que jugó en el "Gigante de Ciudadela". Una derrota que lo baja de la punta del torneo, aunque aún quedan diez fechas para seguir en la pelea.
El primer tiempo tuvo las mejores situaciones frente a los arcos. Fue un partido muy estudiado, muy disputado, en el que nadie quería regalar nada. Pero en los primeros 45 minutos pudieron verse las mejores situaciones de gol, tanto para Gimnasia como para la visita.
Los intervenciones de Alonso, en el mediocampo, y de Millares, en la zona ofensiva, marcaban el rumbo en los de Lincoln. Mientras que la "Bruja" Ramírez, en la recuperación, el orden de Solís y el despliegue de González eran los trabajos destacados en el equipo del "Chino" Benítez. Pero, quizás la falencia del equipo de Ciudadela estaba en la generación de fútbol. Suárez ponía vértigo y dinamismo, pero jamás encontró un juego colectivo junto a Cabrol y Salazar. Por eso, no se consiguió hilvanar alguna jugada de juego en conjunto.>
La primera de riesgo fue obra de la dupla goleadora del certamen. Se escapó Millares por la izquierda y, tras el centro, demostró que es humano, porque tenía servido el gol y su remate fue suave, a las manos de Ribas. Un par de minutos más tarde, una jugada personal de Suárez casi pone la apertura del marcador. Ganó en velocidad por la izquierda, gambeteó y se metió al área, pero encontró los reflejos de Vallejos, que contuvo el remate.>
Cabrol tuvo su chance de tiro libre, pero el remate se fue por encima del travesaño. Algunos minutos más tarde, Guillermo González metió velocidad por la izquierda y ganó la raya, aunque nadie llegó a conectar su centro, que cruzó el área de forma paralela a la línea de gol.>
Las respuestas de la visita fueron un poco más contundentes. García quiso fusilar a Ribas, pero el arquero mandó la pelota al córner, y Alonso de palomita tuvo el gol, pero nuevamente encontró la seguridad del uno "pistolero".>
Así terminó el primer tiempo, con la sensación de que el empate le quedaba bien al partido, pero también con la aspiración de que en el complemento apareciera el juego colectivo que haga inclinar la balanza a favor del equipo santafesino.>
Lejos de mejorar, el partido -en el complemento- decayó en su nivel. Aunque en el conteo de las perdidas jugadas de peligro, el que se anotó más veces fue el visitante.
Millares seguía siendo el abanderado de la ofensiva. Una salida lejos de Ribas posibilitó que el goleador casi anote el primero, pero no acertó el remate al arco. Minutos más tarde, nuevamente Millares generó otra intervención del arquero, cuando tras el centro Díaz remató sin demasiada potencia.>
Con el correr de los minutos, Gimnasia encontró nuevamente las riendas de las marcas, pero no pudo lograr meterse de lleno en ofensiva, para intentar quebrar la valla de Vallejos. Suárez perdió el protagonismo y Cabrol no terminó de aparecer en el juego, mientras que Salazar se pareció más al de los primeros partidos y no al goleador que explotó en Concepción del Uruguay, el pasado viernes.>
Ante la falta de protagonismo del sistema ofensivo, Benítez utilizó los cambios, en busca de mejorar la situación. El que más minutos en cancha tuvo fue el "Chelo" Juárez, pero lo buscaron demasiado por arriba, cuando su fuerte es con pelota al piso. Más tarde Sandoval y Popelka intentaron torcer la historia, pero a esa altura la visita se cerró bien atrás, defendiendo el punto que estaba consiguiendo.
Sobre el final, algunos se imaginaron un escenario similar al del partido con Patronato. Faltaban pocos minutos y Juárez fabricó un tiro libre al borde del área. Cuando todos suponían que el especialista, Gastón Popelka, iba a intentar quebrar el cero, fue Sandoval el ejecutante. Su remate fue contenido por Vallejos, quien sacó rápido buscando el campo contrario. A Lucas Acosta lo superó el pique y, cuando quiso reaccionar, Luciano Millares ya estaba cara a cara con Ribas. El verdugo no perdonó y estableció el gol, que en virtud del poco tiempo que restaba por jugarse, terminó siendo el de la victoria.>
Millares, quien había sido el mejor jugador de la cancha, ponía una vez más su nombre en la chapa del resultado: convirtió en los tres partidos, en los que El Linqueño enfrentó a Gimnasia.>
No hubo tiempo para mucho más. El equipo santafesino sintió el golpe y la visita defendió el triunfo que era un sello a su oportunismo. Un premio a saber aprovechar el momento justo.>
Gimnasia: Ribas (6); Ceballos (5), Aresi (5), Acosta (5), Solís (5), Ramírez (6), Zeballos (5), González (6), Cabrol (5), Suárez (5) y Salazar (5).
DT: Sergio Benítez.
El Linqueño: Vallejos (5); Zárate (5), Cañón (6), Schiavi (5), Gómez (5), García (5); Alonso (6), Alé (5), Díaz (5), Millares (7) y Antonelli (5).
DT: Hernán Meske.
Gol: en el segundo tiempo, a los 42 min. Millares (EL).
Cambios: Juárez (5) por Suárez, Sandoval por Cabrol y Popelka por Salazar (G); Entrecasa por Alé y Romera por Millares (EL).
Cancha: Gimnasia.
Árbitro: Adrián Baigorria (Victoria).
Los otros resultados.
El resto de la cuarta fecha tuvo estos resultados: Patronato 2-Sportivo Las Parejas 5, Libertad de Sunchales 1-Atlético Uruguay 0 y La Emilia 1-Juventud Unida 1. La próxima fecha tendrá estos encuentros: Juventud Unida-Gimnasia, Libertad-Patronato, Las Parejas-La Emilia, Atlético Uruguay-El Linqueño.
Era quizás uno de los mejores rendimientos de Lucas Acosta en este torneo Clausura. Pero esa falla del final dejó un sabor muy amargo, no sólo para su equipo, sino también para él que ayer, por fin, había jugado un buen partido.
"Fue una jugada muy casual. La pelota me viboreó en el aire y perdí dónde estaba parado. Cuando quise reaccionar, el jugador venía de frente y me sacó eso dos o tres metros de distancia que le permitieron marcar. Pero tenemos que seguir trabajando, mejoramos bastante atrás, pero nos faltó un poco adelante. Estos tres puntos tendrían que haber quedado en casa".
Pese a la desazón, apuesta al futuro y quiere revancha en el próximo partido: "Nosotros sabemos que jugando de este modo el empate era lo que estaba más cerca, pero lamentablemente cometimos un error y lo perdimos".
Otro que se refirió a los pecados de inocencia fue el experimentado José Zeballos. "El partido no fue gran cosa, fue muy trabado, muy trabajado por los técnicos. Se parecía más a un partido de ajedrez que de fútbol. Hasta tácticamente estábamos parecido. Lamentablemente, nosotros cometimos un error y lo pagamos muy caro".