Nancy Balza
"Si la humanidad dejara de emitir dióxido de carbono habría una situación ideal. Pero eso no es posible para el nivel de desarrollo alcanzado. Sin embargo, si seguimos como hasta ahora, vamos a estar acá arriba", advirtió el Dr. Norberto García mientras señalaba una línea roja, la más elevada "y la más peligrosa" del gráfico que representa todos los escenarios posibles: el actual (A1), el "ideal" (B1) y dos variables intermedias (A2 y B2, el primero más pesimista) -ver cuadro-. Son los escenarios que se tuvieron en cuenta para el informe sobre Vulnerabilidad de los recursos hídricos en el Litoral-Mesopotamia, que se realizó en el marco de la 2° Comunicación Nacional Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
García fue el responsable del informe que desarrollaron profesionales de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas, y de Ciencias Agrarias de la UNL, y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Nordeste. También fue el encargado de abrir la presentación que se hizo oportunamente en la sede de la Fich, la segunda luego de su exposición ante la Cancillería. A esos efectos se estudió la región integrada por las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Formosa, Chaco y Misiones, surcada por los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, además del Salado, Pilcomayo y Bermejo.>
Como en todas las regiones que participaron del estudio, se plantearon escenarios para el período 2081-2090.>
Allí se expusieron conclusiones de los grupos de Meteorología, Hidrología de Superficie, Hidrogeología, Suelos y Producción Agraria, Sociología y Obras Estructurales y de Impacto, con el aporte del Sistema de Información Geográfico. La Ing. Silvia Wolansky fue la encargada de coordinar el trabajo y, junto a García, pasaron en limpio algunos datos a El Litoral.>
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¿Por qué trabajar por escenarios? "Un escenario es una descripción coherente, internamente consistente y plausible de un posible estado futuro del mundo. Los escenarios se requieren normalmente en las evaluaciones del impacto del cambio climático, la adaptación y la vulnerabilidad para ofrecer perspectivas alternativas de las condiciones futuras que se consideran posibles fuentes de influencia en un sistema o actividad dados" (*).
Y añade: "un escenario contiene una serie de variables relacionadas entre sí para conformar un cuadro que muestre cómo el mundo podría ser en una fecha futura. Un escenario no es un pronóstico que describe un futuro altamente probable; describe un posible futuro, internamente coherente y no se le asigna posibilidades de producirse. Además no es una extrapolación de tendencias históricas".>
¿Por qué abordar el efecto del dióxido de carbono sobre el cambio climático? Porque, entre los gases de efecto invernadero, es el que se produce más fácilmente y, en mayor parte, por la acción del hombre (principalmente por la combustión de carbón, petróleo y gas natural). Además tiene una vida media de casi 200 años. Es decir que, aunque se dejara de emitir, aún permanecería en el ambiente por más de un siglo.>
"La conclusión a la que llegamos es que la vulnerabilidad de los recursos hídricos existe aún para la situación actual; puede ser el déficit o el exceso que se traduce en inundaciones. Por lo que las recomendaciones son -básicamente- que se empiecen a adoptar políticas y planes para reducir esa vulnerabilidad de manera de estar mejor posicionados ante eventuales agravamientos", resumió Wolansky. Es entonces cuando empiezan a cobrar real trascendencia expresiones como ordenamiento territorial y gestión de riesgo.>
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"El cambio ya empezó y estamos en una transición", explicó García y aportó que "podemos decir que en el año 1970 fue cuando hicieron un salto los promedios, con mayor cantidad de días de lluvias", entre otros indicadores. "Venía gestándose de a poquito y a partir de los '70 el sistema climático empezó a comportarse de esa manera.
"El panorama no es bueno", resumió el experto. Y aportó que "es regularmente bueno para el sur de la provincia, donde se espera el aumento de 1° en la temperatura y 10 % en la precipitación". Sin embargo, cada vez más al norte se prevé que aumente la temperatura y disminuyan las precipitaciones, "una combinación perjudicial para cualquier actividad económica".>
Al informe sobre meteorología, la presentación en la Fich sumó las conclusiones del grupo de hidrología -expuestas por el Ing. Raúl Pedraza-, un repaso conceptual y análisis de posibles efectos sobre aguas subterráneas -a cargo de la Dra. Ofelia Tujchneider-, una evaluación del impacto sobre suelos y actividades productivas -por el Ing. Roberto Marano- y una exposición sobre posibles impactos socio-económicos, a cargo del Lic. Hugo Arrillaga.>
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Para anticipar escenarios posibles, se tuvieron en cuenta datos concretos de la situación en las últimas décadas:
* A partir del año hidrológico 1972-73 se observa un aumento de caudales anuales mínimos (entre 47 y 72 %), medios (entre 23 y 39 %) y máximos (entre el 12 y el 25 %) de los principales ríos de la región.>
* Las grandes crecidas de los principales ríos de la región son originadas por períodos de grandes lluvias, producidos por la variabilidad climática.>
* En las últimas décadas aumentó la frecuencia de ocurrencia e intensidad de estos fenómenos. Por ejemplo, de las diez máximas crecidas del Paraná en Corrientes durante el período de registro completo (1903-2003), 6 se produjeron con posterioridad al año hidrológico 1972-73.>
* Desde inicios de la década del '70 se está experimentando en la región un aumento de la superficie agrícola en detrimento de las superficies de pasturas naturales, montes y selvas. Como consecuencia se incrementó y aceleró la escorrentía superficial hacia los cuerpos de agua receptores, con mayores caudales pico, menores tiempos de concentración y menor recarga a los acuíferos.>
* Se observó un aumento en la cantidad de días con precipitaciones y un porcentaje aún mayor de lluvias intensas. En los últimos 25 años se registraron tormentas críticas en la región, con precipitaciones de 400 mm. por día y episodios de 660 mm. en siete días consecutivos. En la última década aumentó la frecuencia de eventos convectivos, que provocan descargas de grandes volúmenes de agua sobre zonas puntuales, en poco tiempo.>
* En cuanto a los recursos hídricos subterráneos, se evaluó la disponibilidad del recurso y para los dos escenarios se observó una reducción en el monto de los excesos (cantidad de agua que posiblemente llegue a recargar el primer nivel de los acuíferos).>
* Se advirtió que con el aumento del déficit hídrico hay menos agua para recarga pero con un aumento de población y de actividad económica aumenta también la demanda para todos los consumos y, con ella, el riesgo de contaminación.>
* Se recomendaron medidas estructurales con instalación de redes específicas que permitan generar información sobre todo el sistema de acuíferos. Y medidas no estructurales como son las estrategias de protección del recurso y de las fuentes de abastecimiento, monitoreo y control del peligro de contaminación, y elaboración de modelos de gestión del recurso subterráneo, "para mejorar la toma de decisiones ante los desafíos y responsabilidades ante cada escenario probable".>
* Para el estudio del suelo se tomaron eco-regiones. Se estudió la capacidad de uso y uso actual del suelo, el nivel de degradación, los problemas vinculados con la conservación y los esfuerzos necesarios para asegurarla.>
* Además se analizó la capacidad productiva de la tierra, con una clasificación de muy alta productividad hasta improductiva. Así, se concluyó en que de los 50 millones de hectáreas, con nivel muy alto, alto y medio, suma un 11 % entre las tres categorías y en mayor parte se concentra en el sur provincial.>
* Los principales impactos del aumento del déficit hídrico serían: necesidad de incorporar o aumentar el abastecimiento de agua para riego en la región durante los meses de primavera-verano, dificultad para sostener la producción agrícola y abastecimiento de agua para consumo humano con recurso local en sectores del centro oeste de Formosa y Chaco, y posible modificación de los ecosistemas en esos sectores.>
* En materia de impacto socio-económico se analizaron los desastres ocurridos en el período 1970-2004, donde se destacan las inundaciones -por desborde de aguas fluviales o precipitaciones- como la causa principal, quintuplicando a las tempestades que aparecen como segunda causa.>
* El impacto fue notable: más del 70 % de los heridos por desastres fueron por causa de inundaciones, casi el 100 % de evacuados, 90 % de viviendas afectadas, 60 % de viviendas destruidas, 90 % de ganado perdido, 60 % de hectáreas de cultivo perdidas.>
* Dentro de la región, Santa Fe es la provincia que muestra mayor frecuencia en la ocurrencia de este fenómeno, sobre todo por crecidas de los grandes ríos.>
"El riesgo es producto de la interacción entre una amenaza y la vulnerabilidad del sistema expuesto a ella, es la probabilidad de que la acción de una amenaza sobre un territorio expuesto y vulnerable a la misma produzca impactos económicos, sociales y ambientales no deseables en ese sitio", definen los expertos en sus conclusiones.
"Los estudios desarrollados han permitido reunir información dispersa y sacar conclusiones en el marco de una visión integral de la vulnerabilidad, que va más allá de los aspectos físicos (recursos hídricos, suelos): las condiciones socioeconómicas, institucionales, legales y políticas de los territorios expuestos a cualquier tipo de amenaza pueden aumentarla o reducirla con la consiguiente incidencia en los niveles de riesgo".>
En consecuencia, las medidas de adaptación para reducir los eventuales impactos del cambio climático "deben incluir un conjunto de actividades plasmadas en programas, planes y proyectos, generales y específicos para cada uno de los sectores críticos". "Resulta necesario -recomiendan por último- implementar gestiones adecuadas del territorio, de los recursos hídricos, de los riesgos de desastres, no sólo para estar preparados para el futuro, sino porque no lo estamos para el presente".>
(*) Fuente: http://www.grida.no/climate/ipcc-(guión bajo)tar/vol4/spanish/130.htm>
Para la región
Más de veinte especialistas, distribuidos en grupos de trabajo, elaboraron el informe sobre Vulnerabilidad de los recursos hídricos en el Litoral-Mesopotamia, realizado en el marco de la 2° Comunicación Nacional Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Para ello se evaluó la vulnerabilidad del noreste argentino desde el punto de vista climático, hidrológico, hidrogeológico, agropecuario y socio-económico, para la década 2081-2090.
El trabajo, requerido y financiado por el Banco Mundial para todo el país, comenzó en julio de 2005 y finalizó un año después.