Mariana Fabbiani, que volverá este lunes, a las 21, a América, con su "Resumen de los Medios (RSM)", afirmó que le "preocuparía mucho" que, en un año electoral como éste, el programa "Gran Hermano" concentre más atención que la política.
Junto a la comediante Maju Lozano, el actor Humberto Tortonese y el periodista Claudio Pérez, Fabbiani volverá en "RSM" a comandar un repaso exhaustivo de todo lo que sucede en la pantalla chica.>
En un reportaje con Télam, Fabbiani dejó respuestas interesantes sobre la TV y los temas que la ocupan y deberían ocuparla.>
-¿Cómo van a encarar el segundo año de "RSM"?>
-Con ganas, respetando la estructura del año pasado que nos fue muy bien, ya nos alimentamos de la misma tele y material hay; diría que sobra. Vamos a ir agregando cosas nuevas basándonos mucho en el humor, en el clima logrado en el piso, que nos funcionó bien y que disfrutamos hacer.>
-¿Creés que, en un año electoral, "Gran Hermano" le puede ganar a la política en el espacio que ocupe en los medios?>
-Ojalá que no. Me asustaría muchísimo y me preocuparía enormemente que eso sucediera. Éste es un año en el que la política va estar en primer lugar. Creo que en estos últimos años nos estamos dando cuenta de que se suele hablar menos de política, pero creo que va a ser obligatorio hacerlo porque la gente va a tener que elegir.>
En la calle y en la tele hay una tendencia a politizar todo y nosotros vamos a seguir lo que vaya pasando en los medios. Hoy por hoy, "Gran Hermano" es el tema, sin duda; pero, a medida que pasen los días, nos vamos a ir ocupando de la cosa política.>
-¿Por qué se da este fenómeno de "Gran Hermano"?>
-Hay morbo y voyeurismo en la gente. El voyeurismo es algo que todos tenemos adentro y nos da curiosidad. Igualmente, me parece que otros "Gran Hermano" han sido mucho más morbosos, me parece que esta edición arrancó fuerte con muchas situaciones y luego se fue calmando.>
Hay morbo y en eso se basa el programa. También es real que casi todos los programas de tele se basan en "Gran Hermano"; por eso, es natural que la gente lo consuma. Si se hablara menos, la gente lo consumiría menos y debería tomarse como un programa de televisión que no debería ser más que un entretenimiento y no el tema central del país.>