De la redacción de El Litoral/Télam
El gobierno nacional analiza dos medidas que impactarán en los salarios medios. El aumento en el mínimo no imponible de Ganancias mejorará los ingresos de muchos trabajadores y sería inminente; el incremento de los aportes jubilatorios descontaría recursos a los bolsillos y se adoptaría después de las elecciones presidenciales.
La Administración Federal de Ingresos Públicos analiza disponer, con retroactividad al 1° de enero, el mínimo no imponible de Ganancias, que hoy está fijado en 2.400 pesos mensuales para los solteros y 3.200 pesos para los casados. Las cifras, según especula Clarín en su edición de hoy, pasarían a 2.800 y 3.800 pesos, respectivamente, por lo que se mejorarían los ingresos efectivos de los asalariados medios.>
La medida viene siendo reclamada con insistencia por los sectores gremiales como un paliativo para sumar a las actualizaciones salariales. La alta recaudación fiscal permitiría al gobierno asumir el costo que significaría la baja en la recaudación del gravamen.>
Por su parte, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) trabaja para volver a llevar los aportes de los asalariados a las AFJP al 11 %. Pero, en este caso, la medida, que impacta negativamente en los bolsillos medios de quienes están en el sistema, será para después de las elecciones presidenciales.>
El aporte que actualmente está rebajado al 7 % volvería a incrementarse en 4 puntos a partir del 1° de enero de 2008, según el cronograma que se prepara en las dependencias a cargo de Sergio Massa, titular del organismo previsional.>
Massa dijo que el año venidero habrá un "régimen de igualdad de aportes sin competencia entre ambas opciones". >
Tras la devaluación de 2001, el gobierno tomó medidas de emergencia, entre las cuales estaba la rebaja en aportes a las AFJP para aumentar los ingresos de los asalariados sin otorgar incrementos, pero, por otra parte, mantuvo rígido el cálculo de la base imponible de Ganancias para privilegiar los ingresos fiscales.>
El paso del tiempo, la recuperación de variables en la economía y los tiempos electorales hacen ahora rever el escenario, en el que la CGT pide menor presión fiscal al ingreso de los trabajadores y las empresas de administración de fondos previsionales reclaman la normalización de los aportes en los términos que marca la ley.>
Por otra parte, Massa confirmó la libre elección entre el sistema previsional privado y de reparto. "Entre la promulgación de la ley y la puesta en marcha de la opción jubilatoria vamos a estar, en 30 días aproximadamente, sacando cada uno de los decretos referidos a la reglamentación", aseguró el funcionario.
Detalló que esos decretos se referirán "básicamente a la reglamentación vinculada al tope que se fija con la nueva ley a las comisiones de la AFJP", que no podrán cobrar más del 1 % del salario.>
Los decretos reglamentarios también se referirán, según Massa, a "la elección del sistema jubilatorio al que quieren aportar los 15 millones de argentinos y, finalmente, el cambio de indecisos.>
"Esta última era la trampa que establecía la ley para aquellos que no habían optado compulsivamente, donde el silencio significaba la firma con una AFJP de por vida", agregó.>
Según explicó, en abril, "la gente ya va a poder optar y, a partir de entonces, los indecisos van a ser tomados por el régimen público, tal cual lo establece la Constitución Nacional.>
"La intención es que esto esté a mediados de abril y hasta fines de diciembre, para que en enero del año próximo tengamos un sistema de igualdad de aportes entre ambos regímenes, a fin de que no exista competencia por este motivo", manifestó el titular de la Anses.>
El funcionario recordó que "hoy (el sistema) tiene, a pesar de ser de capitalización, un 90 por ciento de los beneficiarios que ya están jubilados que los paga el Estado, por una ley implícita previa a la sancionada en 1994.>
"No hay en discusión un mecanismo de financiamiento futuro porque, en ambos casos, se mantiene el mismo sistema, pero mejorando los dos subsistemas", aseguró.>
Al ser consultado por la sustentabilidad del sistema en el tiempo, Massa argumentó que, "cuando no hay superávit en la administración del Estado, de algún lado hay que sacar esos recursos -con referencia a la década pasada-, pero hoy ya llevamos cuatro años de superávit desde la asunción del presidente Néstor Kirchner".>
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, ratificó la intención del gobierno de eliminar la indemnización especial tras alcanzar un nivel de desocupación inferior de un dígito. En el marco de la emergencia el gobierno la elevó al doble y luego a una vez y media lo que marca la ley, hasta perforar el piso de un dígito en la desocupación según la promesa de Néstor Kirchner. "Esta semana, Carlos Tomada seguramente sacará o zanjará esta situación para que no quede ningún tipo de dudas", dijo Fernández. La ley N° 25.972 prorroga sin fecha la indemnización especial, y se espera un decreto del presidente para reponer la normalidad legal en la materia.
Las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina superaron ya los 35 mil millones de dólares; un 10 por ciento de esa suma se invertiría en la constitución del Banco del Sur, en sociedad con el gobierno venezolano.
A pesar de la renuencia de Brasil a la iniciativa de Hugo Chávez, el presidente argentino Néstor Kirchner le habría dado su conformidad a la iniciativa del mandatario caribeño, durante la reciente visita a Puerto Ordaz.
La versión está difundida hoy por el diario Página 12. La idea de Chávez es financiar proyectos de desarrollo en el marco de la integración. Técnicos de ambos países ya están analizando la integración del nuevo organismo, al que Venezuela también brindaría el 10 por ciento de sus reservas internacionales.
El petróleo venezolano y el campo argentino están aportando a las arcas de ambos países las divisas que hicieron crecer sus reservas en los últimos meses. Rafael Correa, presidente de Ecuador, y Evo Morales, de Bolivia, acercaron su adhesión y confirmaron su intención de plegarse, aunque con aportes menores.
La incógnita para esta iniciativa es la posición que adoptará el gobierno con sede en Brasilia. Lula de Silva cuenta con reservas por unos 100 mil millones de dólares, pero, por ahora, no se muestra partidario de sumarse al Banco del Sur.
Kirchner y Chávez buscan que el nuevo organismo apuntale el desarrollo de sectores productivos; Brasil ya cuenta con el Banades para tal fin, entidad que incluso ha financiado obras de infraestructura (la mayoría, ligadas a Petrobrás) en la Argentina.