Ing.Agr. Luis Romero
La implantación es clave
El especialista en el tema de la Estación Experimental del Inta Rafaela nos brinda algunos consejos fundamentales para esta altura del año. Las pasturas y los forrajes conservados representan un factor clave para el productor, y deben ser planificados a lo largo del año para maximizar los rindes y disminuir los costos.

Federico Aguer[email protected]

-¿Que factor cumple la planificación en el planteo agrícola? -El productor debe planificar lo que va a hacer en cada uno de los lotes. La planificación implica ver cómo tiene planeada la rotación y el plan de acción. Antes que nada tenemos que tener en cuenta que la ganadería ya no es lo que era antes, ya que está integrada cada vez más a la agricultura. En muchos casos, inclusive, la agricultura la ha desplazado a otras zonas. De todas maneras, hay que tener en cuenta que la agricultura ha ayudado, por ejemplo, a limpiar lotes. La soja ha permitido en forma económica tener lotes limpios de algunas malezas perennes como el gramón, el sorgo de alepo, el baraval o la cola de zorro, que son plagas difíciles de controlar dentro de una pastura, y que de esta manera me permiten tener el lote limpio.Dentro de lo que el productor hace, lo primero es elegir el lote y saber qué va a sembrar, eligiendo de antemano si va a hacer algún verdeo o alguna pastura perenne, aunque generalmente se hace un poco de las dos. Además, debe saber si hará alfalfa o avena, y qué cultivar de cada una. Puede ser que por ahí yo elijo un cultivar que no es el más apto para mi potrero. Una vez que tengo elegido el cultivar debo analizar las características del suelo, haciendo los análisis que me permitan saber si es necesario fertilizar. Tenemos que tener idea de como está el campo desde el punto de vista nutricional para saber si debo agregar algún nutriente. Generalmente, con la alfalfa el elemento vital a tener en cuenta es el fósforo. Después pueden aparecer carencias de otros nutrientes como el azufre, el calcio, etc. -¿Qué influencia tiene la Siembra Directa en el planteo de pasturas? -Para el caso de los verdeos, es importante tener en cuenta el sistema de siembra. Hoy en día la Siembra Directa anda muy bien en verdeos, especialmente me permite aprovechar las siembras tempranas, tengo buena humedad en el suelo, y tengo piso. El problema es que como no hay una remoción del suelo, no cuento con una gran cantidad de nutrientes disponibles, especialmente los nitratos, con los cuales tengo que recurrir a la fertilización para tener una buena respuesta y obtener así un a buena cantidad de forraje.En el caso de la Siembra Directa de alfalfa, tiene algunos problemas especialmente si el suelo tiene muchas malezas o está muy compactado. Para poder implementarla, el suelo debe estar limpio de malezas. Si reúne estas condiciones, seguramente va a funcionar muy bien.El productor debe recorrer el campo y tomar decisiones no por moda, sino ajustando las medidas específicas para cada suelo.Hay veces en que el cultivo antecesor dejó mucho rastrojo, como puede pasar con un maíz para cosecha o un sorgo. Tengo que preparar el lote con anticipación, planificando el cultivo antecesor para que me deje el suelo limpio. -¿Cómo observa la mentalidad del productor con respecto a estos cambios? -Las prácticas agrícolas se han mejorado. Si uno ve que con menos superficie dedicada a la lechería estamos con producciones iguales o mejores, vemos que esto es así. Estamos pasando los 10 mil millones de litros con menos tambos pero más eficientes, que han mejorado el manejo del forraje, la genética, la parte reproductiva, pero se podría mejorar más todavía. Se podría ser mucho más productivo en la misma superficie también en la cría y la invernada, aumentando así la eficiencia de la producción.Generalmente los últimos otoños fueron muy llovedores, sobrepasando los niveles de agua. Ese exceso de humedad provoca encharcamientos, planchado del suelo, y eso afecta una buena implantación de las alfalfas, aunque no tanto en el caso de los verdeos. Si hay buenas lluvias podemos estirarnos hasta mayo para poder sembrar. Después hay que manejar la cadena de pastoreo para que no se me vaya la producción hasta la primavera. Estas condiciones, sin embargo, favorecen el desarrollo de los verdeos como una avena o un raigrás; y estamos a tiempo para poder sembrarlas. Desde el punto de vista de las lluvias hay buenas condiciones. -¿Cómo se posiciona la alfalfa con respecto al crecimiento de los forrajes conservados? -Dentro de las pasturas perennes (que duran 3 o 4 años) todos tratan de optar por la alfalfa, por la relación costo-beneficio que tiene el cultivo. Sin embargo esto varía por zona, porque hay lugares como el Departamento Las Colonias que tienen menos fósforo y requieren de fertilización, y otras como el Dpto. Castellanos, que no la necesitan tanto. Eso no quiere decir que no haya que suplementar con fósforo, pero naturalmente presenta más beneficios.Uno trata de hacer siempre alfalfa sola o mezclada con otra pastura como puede ser una gramínea como la cebadilla criolla, la festuca o una leguminosa como el trébol blanco, o el trébol rojo. Pero la alfalfa siempre es la estrella. Si bien los verdeos tienen un costo mayor, son imprescindibles, porque aportan pasto en un momento clave como lo es el otoño y el invierno, donde las alfalfas dejan de producir. Algunos productores bien organizados pueden hacer más cantidad de reservas en base a silaje de alfalfa, que pueden reemplazar a los verdeos si están bien hechos, pero los verdeos aportan la cuota verde que siempre es importante.Hay zonas un poco más complicadas, pero la gente que hizo cultivos de verano como sorgo y maíz de segunda para silo están bastante bien, y va a haber un buen volumen. Todo depende del invierno, la campaña pasada el otoño fue bueno pero el invierno muy malo y seco. A todas estas variables el productor las puede manejar muy bien, especialmente si tiene buena cantidad de reservas (como heno, silaje de alfalfa, maíz o sorgo). Si tiene buen volumen de forraje y pastura se puede manejar bien. -¿Cómo es el trabajo que desarrolla el Inta en relación con los productores? -Nosotros desde del Inta seguimos concientizando al productor para que haga bien el forraje y las pasturas sembradas en el momento oportuno, aconsejando que use buenas variedades, que haga un buen control de malezas y de insectos, que prepare bien el suelo, y todo lo que hace a una buena implantación. Es importante que se haga una buena cama de siembra, aunque es el paso principal para lograr una buena pastura.Además estamos trabajando en la evaluación de distintos cultivares de invierno, y de otras especies como festuca y raigrás anual, buscando otras alternativas para la alfalfa, que la complementen o la reemplacen. Tenemos que empezar a pensar el tema del forraje conservado con soja y girasol para ciertas zonas, teniendo en cuenta que la lechería se puede desplazar a otras zonas difíciles para la alfalfa.En el tema forraje tenemos un buen trabajo para todos los productores, para campos buenos y regulares, porque queremos aumentar las productividad del productor buscando el manejo del pasto, la fertilización, el control de malezas, la fertilización, etc. Queremos ver las estrategias de control para tener altas producciones con costos menores. La producción debe ser buena y aprovechable en el uso del pastoreo y ser eficiente con los excedentes para conservarlos por la calidad del material y por la calidad de la conservación, para que cuando lo vayamos a usar tengamos un buen forraje conservado.Hay que planificar el campo anualmente para saber cuánto voy a necesitar para cada cosa. De esta manera voy a saber cómo manejar la carga animal de acuerdo a la calidad de mi campo.Muchas veces ocurre que tengo más animales que lo que mi campo puede alimentar, y me quedo sin verde suficiente darles de comer.

Cambio de mentalidad

Unos años atrás había otra mentalidad, un poco más reacia al cambio, pero hubo una etapa de cambio que fue donde se marcó un cambio en la manera de pensar, que fue cuando el productor empezó a pensar como empresario, cuando la economía forzó a ser más eficiente. También hubo cambios negativos, como cuando en los 90 la gran incorporación de alimentos y maquinarias importadas, provocó un aumento importante del costo de los insumos y esos establecimientos sufrieron. Los que siguieron con una base pastoril pudieron sobrevivir, con buenas praderas y cargas moderadas, sin depender altamente de los insumos importados, y aprovecharon el resurgimiento de la lechería a partir del 2003.

Hay que hacer bien los forrajes, de buena calidad, porque los productores que lo hicieron bien son los que pudieron competir con la soja. La única manera que tenemos de competir con la agricultura es planificar para ser un buen productor.