La semana lechera
Usinas y tambos atienden su juego
Una industria habría pagado 61 centavos para captar leche que se entregaba a Sancor. Se la vendió un pool de productores socios de una cooperativa de San Guillermo. Dicen, sería una jugada para adelantar exportaciones antes que le caiga el Fondo Compensador.

Juan Manuel Fernández[email protected]

La noticia corrió como reguero de pólvora: con 61 centavos en la mano, Molfino se quedó con los 28.000 litros de leche que diariamente le entregaban a Sancor 15 productores (18 tambos) socios de la Cooperativa Central Unida de San Guillermo. Aunque existen algunas imprecisiones (no se sabe el valor final por litro; se dice que es un 19% superior al que abonaba la cooperativa de Sunchales) la novedad bien puede tomarse como indicador de un probable proceso de cambio en las anquilosadas prácticas comerciales entre los productores y las usinas.

Al respecto, un dirigente gremial de la cuenca que forman Villa Trinidad, San Guillermo, Suardi y Morteros -entre otras localidades- realizó la siguiente reflexión: "la leche es de los productores, hay que terminar con que le pertenece a una empresa".>

Al parecer, son cada vez más los que se están dando cuenta de esta verdad de perogrullo y entonces un buen día se organizan, forman un pool de leche y la venden al mejor postor. Incluso las cooperativas toman el mismo camino, como ya ocurrió con Unión Villa Ana, Altos de Chipión, Colonia Valtelina, La Morterense o El Alba de Colonia Bignaud, sólo por citar algunas.>

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Guerra no

En primera instancia la información evocó el cuadro de julio de 2005, cuando la lucha por la materia prima llevó a las usinas a ofertar sumas (60 centavos por litro) que encendieron la alarma en el gobierno nacional y derivó en la historia por todos conocida: retenciones durante un año, recorte en la renta tambera, valores que nunca bajaron en las góndolas y una porción de la torta que todavía no se sabe quién se la comió.

Sin embargo, destacados referentes de la producción y la industria se ocuparon de despejar este temor al asegurar que para evitar fatídicas medidas como las de antaño es que se conformó el Fondo Compensador Lácteo, que tiene el mismo efecto antiinflacionario que las retenciones pero que destina el dinero a mejorar el precio en tranquera.>

Para el dirigente tambero, los supuestos 61 centavos que habría pagado la familia Saputo son "indudablemente un precio de captación", de los que se dan en momentos puntuales en los que una firma necesita leche a toda costa para no perderse un negocio específico. De todas formas señaló también algunos matices a tener en cuenta para entender la decisión de los productores de San Guillermo, entre los que mencionó "el manoseo" de las industrias receptoras.>

Por por poner un ejemplo, explicó que Sancor ofrece 6 centavos extra a quienes entregan por primera vez, pero le retiene un alto porcentaje (que puede oscilar entre 12 y 20%) a los que deciden mudarse a otra empresa. Motivos como este -agregó- determinan que la decisión de los tamberos no dependa sólo del precio de la leche.>

Por otra parte, un vecino de Morteros -cuyo padre supo se tambero de Sancor- recordó en la semana que cuando era niño, cuarenta años atrás, la deuda de la cooperativa ya era tema de conversación familiar.>

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Queso sin Fondo

Por su parte, un alto directivo de una industria santafesina se manifestó en sintonía con la hipótesis del "precio de captación"para explicar el movimiento entre Molfino y los productores de San Guillermo.

En primer lugar mencionó un detalle que hasta el momento había pasado desapercibido en torno a la letra de la resolución 61 del Ministerio de Economía: que sólo las ventas de leche en polvo aportarían al mentado Fondo, mientras nada se dice del resto de los productos que se elaboran en las usinas, entre los cuales los quesos representan un importante volumen de ingreso de divisas.>

Casualmente, esta semana los miembros del consejo directivo del CIL (Centro de la Industria Lechera) se reunieron en Buenos Aires para analizar ciertos claroscuros en torno al funcionamiento del Fondo. En particular se trató la situación de algunas empresas, como Molfino, cuya mayor actividad exportadora se basa en la venta de quesos. Tras preguntarse porqué un tambero de esas firmas cobraría la compensación si la usina no aportaba al Fondo, acordaron proponerle a Agricultura que se incluya el rubro entre los productos que tributan al mecanismo compensador.>

Según confió el industrial consultado, Saputo habría estado al tanto de esta circunstancia y los supuestos 61 centavos bien podrían ser una avanzada para tratar de sacar del país la mayor cantidad de quesos antes de que se modifique el sistema recaudatorio compensador que -estimó- recién podría empezar a regir en el mes de mayo.>

Como el cooperativismo, pero individual

Ya sea por escapar del cautiverio al que pueden someterlos las usinas, o bien para saber aprovechar la coyuntura del mercado, son cada vez más los productores que toman las riendas de su negocio a través del pool de leche.

La zozobra de Sancor, dicen, favoreció la proliferación de esta figura en la cuenca que comparten Santa Fe y Córdoba, pero también contribuyeron otras crisis como la que atravesó el sector a fines en los inicios de la presente década. "Este es un fenómeno que tiene importancia cuando la leche escasea, pero sólo es posible cuando se tiene volumen, calidad y capacidad de recolección, más información estadística", confió un dirigente, y estimó que menos de la mitad de los productores cuentan con esas condiciones.

Actualmente se trata de grupos formados por 5 a 10 productores que pueden llenar un chasis (alrededor de 20.000 litros) y que pactan con el mejor postor para entregar durante un tiempo limitado (dos o tres meses, por ejemplo) e incluso algunos pelean el precio todos los meses.

A lo largo de la frontera interprovincial entre Santa Fe y Córdoba muchas empresas se vienen abasteciendo de los pooles. Molfino está entre las primeras que lo hicieron, pero también Williner, Verónica, La Lácteo o Ramolac; y también entran a tallar pequeñas empresas que terminan disminuyendo el volumen de recepción de la empresas líderes.