En el año 2000, el Consejo Superior de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) aprobó la puesta en marcha del Plan de Desarrollo Institucional de la casa de estudios, con el objetivo de lograr el crecimiento y el desarrollo de la institución en pos del mejoramiento permanente de la calidad.
A seis años de iniciado ese camino, en la sede del Rectorado se dieron a conocer hace pocos días los primeros resultados del proceso de autoevaluación de la UNL, que incluye la de la unidad central y la valoración social externa. Presidieron la presentación el rector Mario Barletta; el secretario general de la UNL, Dr. José Corral, y el Lic. Carlos Fara, reconocido profesional a nivel nacional que tuvo a su cargo la evaluación externa.>
"Las valoraciones que hemos recabado de la propia comunidad universitaria -afirmó Barletta-, así como los aportes, opiniones y percepciones que se han recabado a partir de la evaluación social externa, nos permitirán diseñar las mejores estrategias para desarrollar y fortalecer aquellas cuestiones necesarias para lograr una Universidad con más calidad y de excelencia para todos, que continúe contribuyendo al desarrollo de una región más inclusiva y atendiendo los problemas que hoy afectan a muchísimos ciudadanos".>
En el comienzo de su discurso, Barletta indicó que, a pesar de las fortalezas de la institución, cuando comenzó el proceso evaluativo "estábamos en presencia de una universidad con escasa cohesión institucional, incompleta en cuanto a campos disciplinares, con una estructura de presupuesto que la hacía inviable y una estructura de cargos docentes inadecuada para el desarrollo de actividades centrales".
En este sentido, mejorar y modernizar la administración fueron parte de los objetivos que se plantearon en el año 2000.>
También mencionó la capacitación y la profesionalización de los trabajadores universitarios. El personal no docente consultado en la autoevaluación hizo una buena valoración de esta política.>
En relación con la gestión del presupuesto universitario, Barletta destacó la creación de la figura del Padrinazgo, que -dijo- fortaleció las relaciones de la UNL con empresas e instituciones y afianzó el respaldo directo al accionar universitario que éstas realizan.>
También mencionó la consolidación de las políticas de vinculación, lo que permitió incrementar de manera notable los recursos que surgen de la prestación de Servicios Altamente Especializados a Terceros, así como de los Servicios Educativos. "Es así como los aportes producidos alcanzan hoy casi a 19 millones de pesos, lo que implica más de un 30 % de crecimiento en estos años", apuntó Barletta.>
Con respecto a las políticas académicas, se mencionó el Programa de Ingreso, el crecimiento y la diversificación de titulaciones y áreas disciplinares, así como al desarrollo alcanzado en el marco del Programa de Educación a Distancia, a través de UNLVirtual. La UNL ha creado las carreras de Medicina, Nutrición y Enfermería; Sociología, Ciencia Política y Economía; ha diseñado propuestas innovadoras como la Ingeniería en Materiales; ha creado los ciclos de licenciatura para egresados de institutos terciarios y ha abierto una importante propuesta de formación técnica a través de carreras cortas, cursos de formación laboral y de oficios.
La diversificación de la propuesta académica ha sido resaltada por los entrevistados de nuestra comunidad como una fortaleza de este período. Particularmente, se destacan las propuestas de la modalidad a distancia como aporte esencial para favorecer la ampliación del acceso a los estudios superiores, resaltando la permanente revisión del programa que se realiza, con vistas a mejorar su implementación.>
De las entrevistas surge que la promoción de la investigación científica es una política altamente valorada por los distintos miembros de la comunidad, en tanto ha favorecido la consolidación de equipos y la profundización en diversas áreas del conocimiento. También se señala la necesidad de contar con mayores subsidios para el desarrollo de los proyectos.>
Asimismo, Mario Barletta destacó la "jerarquización de la misión cultural, generando más y mejores espacios para la expresión de la diversidad cultural y para la promoción de manifestaciones artísticas y sociales".>
El Lic. Fara, de Carlos Fara y Asociados, destacó que el trabajo realizado para la universidad fue "de indagación en la opinión pública general, en organizaciones que tienen relación con la universidad y en líderes de opinión de la ciudad de Santa Fe".
Según el especialista, las conclusiones fueron bastante coincidentes: la amplia mayoría identifica a las tres universidades de la ciudad, siendo el eje diferenciador estatal/privado. Y, pese a que el balance de la educación en general es negativo, éste no afecta la evaluación que se hace de la universidad; por el contrario, realza sus logros.>
También mencionó que existen algunas diferencias en cuanto a segmentos: el sector de clase media está mucho más cercano a la universidad; el de clase baja, que no está tan cercano, la reconoce y afirma que la casa de estudios debe profundizar su compromiso con la comunidad.>
Dentro de este marco, "la imagen de la UNL es muy buena, hay mucho sentimiento de orgullo respecto del rol que cumple en la ciudad. Además, la mayoría de la gente la ve con prestigio a nivel nacional".>
En este sentido, el 73 % de los entrevistados hace una evaluación general positiva de la UNL. Dentro de esta visión positiva, no sólo se incluyen las actividades académicas, sino también todas las otras labores que desarrolla en beneficio de la ciudad y la región, apuntó el especialista.>
Se recalca en el estudio que la Universidad no debe perder de vista su rol de compensador social: "Toda la comunidad aporta con sus impuestos a las actividades de la casa de estudios, pero no todos pueden acceder a las actividades académicas, por lo que sí lo hacen a través de actividades culturales, deportivas, de extensión", explicó Fara. Y el 65 % de los entrevistados cree que la casa de estudios tiene un gran prestigio a nivel nacional.>
"Por supuesto que la satisfacción no es absoluta. Se mencionan ciertos déficit de infraestructura, de cantidad de alumnos por aula, pero esto no empaña ni relativiza la imagen de prestigio, ya que se tiene en cuenta que las actividades se realizan en el marco del presupuesto universitario que se tiene", finalizó Fara.>
El ejercicio de autoevaluación que se está desarrollando, es la segunda fase de un ciclo mayor que comenzó con el Programa de Apoyo al Planeamiento y la Evaluación Institucional a instancias del Consejo Superior en 1994, cuyo informe preliminar fue presentado en 1999 con los resultados de aquella primera experiencia. "Sobre la base de las recomendaciones y los conocimientos sobre la propia institución producidos por aquella primera fase que incluyó una novedosa experiencia de Evaluación Social Externa -y luego la Evaluación Externa realizada por la Coneau- se puso en marcha en 2000 un Plan de Desarrollo Institucional", explicó el Dr. José Corral. Seis años más tarde el Consejo Superior resolvió iniciar una nueva fase de Autoevaluación cuyos resultados de la primera etapa fueron presentados la semana pasada.
Para finalizar su discurso, el rector Barletta mencionó los ejemplos más destacados del Plan de Obras desarrollado a lo largo de estos años: el edificio de la Escuela de Medicina, del Instituto Superior de Música (ISM), el Predio UNL-ATE, los laboratorios en las Facultades de Bioquímica, y de Ingeniería y Ciencias Hídricas, el desarrollo edilicio de la Facultad de Ciencias Económicas, el Hospital de Salud Animal en la Facultad de Ciencias Veterinarias, el Pabellón de Estudios Botánicos y Ecológicos en Ciencias Agrarias, la restauración de la Escuela Industrial Superior; la ampliación del Foro Cultural; los nuevos laboratorios de la Facultad de Ingeniería Química; el Inali; la ampliación del Jardín La Ronda y la creación de la Escuela Primaria; y muchos casos más.