Fragmentos de guerra unidos en un filme extraordinario
La superproducción fue rodada al mismo tiempo que "La conquista del honor", pero desde la óptica japonesa.. 

Por Juan Ignacio Novak

énicamente un narrador curtido, pero al mismo tiempo cautivado por el cine como canal de expresión, es capaz de idear y trazar un filme como "Cartas desde Iwo Jima". Y Clint Eastwood ciertamente lo es, ya que en esta sorprendente producción -con todas las lecciones de los grandes maestros con los que trabajó perfectamente asimiladas- consigue combinar realismo, vigor narrativo, profundidad en la definición de los personajes y un muy buen trabajo en los aspectos técnicos.

El filme está estructurado como una prolija crónica de los hechos ocurridos durante la batalla de Iwo Jima, uno de los últimos episodios de la Segunda Guerra Mundial, donde los aliados enfrentaron a los japoneses en su ofensiva por las islas del Pacífico. A diferencia de "La conquista del honor", la otra propuesta del director de "Los imperdonables" sobre esa batalla donde explora los hechos desde el punto de vista norteamericano, "Cartas..." lo hace desde el punto de vista de los japoneses.>

El guión, que cuenta en su equipo de autores a Paul Haggis -el responsable del sorprendente filme "Vidas cruzadas", ganador del Oscar el año pasado-, está organizado sobre la base de una serie de fragmentos de las cartas que los soldados japoneses enviaron a sus familiares desde la isla, ya con la certeza de que estaban destinados a la derrota. Gran parte de la eficacia de la historia está en la dosificada combinación de cruentas escenas bélicas, con la evocación de tiempos pasados de los protagonistas. Además, se propone reflejar sin concesiones las bajezas y grandezas que se suceden inevitables en el campo de batalla.>

Intensidad dramática

Con algunas probables reminiscencias de "La delgada línea roja" de Terrence Malick, el filme tiene algunas escenas desbordantes de belleza que contrastan con otras inquietantes, que Eastwood dispone de una forma muy cuidadosa, que dota de mayor realismo al producto final. Probablemente el aspecto más notable es la pretensión del director por demostrar los absurdos y contrasentidos de la guerra.

Rodada en su totalidad en idioma japonés, se presenta como uno de los mejores relatos enmarcados en el genero bélico de los últimos años, y el rigor narrativo que contiene recupera los mejores registros de su director. Es necesario aclarar, no obstante, que pensarla exclusivamente como una película "de guerra", no alcanza para incluir el intenso contenido dramático que contiene la historia, que alcanza sus puntos más altos al reproducir diversos fragmentos de las misivas de los soldados.>

Sobresaliente en todos los aspectos, incluso ofrece actuaciones creíbles y muy precisas. De hecho, el protagonista Ken Watanabe (quien trabajó junto a Tom Cruise en "El último samurai") ejecuta una composición impecable como un instruido militar japonés, y está adecuadamente acompañado por el resto del elenco.>

Producida, entre otros, por Steven Spielberg, el último filme estrenado por el actor de "Harry, el sucio" -quien ya se encuentra delineando un nuevo proyecto como director- es un ejercicio cinematográfico brillante, digno de verse en la pantalla grande. Es que, a pesar de que las historias de la Segunda Guerra Mundial pueden sonar como un tópico gastado, Eastwood logra darle nuevos aires al tema.>

Cartas desde Iwo Jima

(USA, 2006); dirección: Clint Eastwood; intérpretes: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase, Shidou Nakamura, Nae, Hiroshi Watanabe, Takumi Bando, Yuki Matsuzaki; guión: Iris Yamashita y Paul Haggis; basado en el libro "Picture letters from commander in chief" de Tadamichi Kuribayashi; producción: Clint Eastwood, Steven Spielberg y Robert Lorenz; música: Kyle Eastwood y Michael Stevens; fotografía: Tom Stern; montaje: Joel Cox y Gary D. Roach; diseño de producción: Henry Bumstead y James J. Murakami; vestuario: Deborah Hopper.COLOCAR: CUATRO PUNTOSCALIFICACION: MUY BUENA