Políticas de arraigo
Subsidios para frenar la migración a las ciudades
Un proyecto de Lamberto apunta a subsidiar trabajo e inversión en localidades de menos de 10 mil habitantes. En la Legislatura santafesina el tema también está presente, aunque sin tratamiento.

Mario Cáffaro

En 1910, en la Argentina del Centenario, el 90 % de la población vivía en zonas rurales y el restante 10 % en áreas urbanas. En la Argentina próxima al bicentenario la ecuación es exactamente al revés e incluso hay campañas desde ONGs tendientes a evitar la desaparición de poblaciones.

Según el último censo de población, existen 602 pueblos de menos de 2.000 habitantes que están en riesgo de desaparecer, 124 que prácticamente no han crecido en los últimos diez años y 90 que ya no figuran en el censo 2001. Los poblados en riesgo albergan 268.920 habitantes y representan casi el 40 % de los poblados rurales del país, según la doctora Marcela Benítez, ex becaria del Conicet, quien creó la asociación Responde (Recuperación Social de los Poblados que Desaparecen).>

El tema también preocupa a los legisladores que reciben las quejas directas de presidentes comunales o intendentes que les hacen notar la continua pérdida de población que padecen. En la Cámara de Diputados de la provincia fue el demoprogresista Héctor Jullier, quien en dos ocasiones presentó un proyecto de ley para apuntalar a las pequeñas poblaciones con medidas de fomento y de mejora en los servicios públicos pero hasta el momento no tuvo el apoyo de sus pares.>

En la Cámara de Diputados de la Nación tomó la bandera el santafesino Oscar Lamberto (PJ). "A diario tenemos contacto con dirigentes de pueblos que tienden a desaparecer en medio del boom económico. Pretendemos dar vuelta el sentido de los subsidios para que el dinero sirva para el arraigo y no destinarlo todo a las grandes ciudades".>

Lamberto, vecino de Gálvez, reconoce que son cientos de localidades del país donde la prosperidad de la agricultura hace que la zona económica sea todo brillo pero en el pueblo no hay trabajo y poco en el campo por la tecnificación. "El hombre de pueblo se va a la ciudad a buscar trabajo y si no lo consigue migra al conurbano bonaerense con todo lo que significa el desarraigo, la inseguridad, etc. El Estado termina subsidiando a las grandes ciudades, hoy la ciudad capital es la que más fondos recibe del Estado nacional" y pone el ejemplo en colectivos, gas, electricidad y subterráneos.>

"Hay que dar vuelta el sentido de los subsidios. El Estado debe subsidiar el salario o la inversión para que los vecinos se queden en las poblaciones, con trabajo registrado, en blanco. Tenemos necesidad de ocupar el territorio y esto será más barato para el propio Estado".>

Lamberto aclara que no se habla de nuevos impuestos sino de direccionar partidas del propio presupuesto y dice que se inspiró en las leyes de la colonización de Nicasio Oroño que le dio tierras y elementos al colono para que trabaje y se quede en el lugar.>

La diferencia con aquella época es que hoy las distancias se acortan vía Internet, telefonía celular y hasta mejores caminos y vehículos.>

"En medio de la bonanza no hay trabajo y este es el problema a atacar" señala.>

Los alcances

El proyecto crea un fondo permanente para el desarrollo de las pequeñas comunidades de menos de 10 mil habitantes con el fin de evitar las migraciones hacia los grandes centros urbanos. Además de Lamberto, lo firmaron el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y los presidentes de las comisiones de Presupuesto, Carlos Snopek; de Asuntos Constitucionales, Juan Manuel Urtubey; y de Energía y Combustibles, Roxana Bertone.

"Hay que invertir para que la gente no emigre, dándole trabajo y educación además de aplicación de otros emprendimientos oficiales como el Plan Nacional de Viviendas".>

La propuesta consiste en que en el presupuesto nacional se incorpore una partida con la suma de los proyectos elegidos por la ciudadanía de todo el país para crear nuevos empleos y generar atractivos para el arraigo en las comunidades de menos de 10 mil habitantes. Para fomentar la permanencia de las poblaciones en sus lugares nativos dispone subsidiar total o parcialmente a los empleadores por un tiempo determinado la nómina salarial de nuevos agentes.>

También prevé otorgar préstamos para la instalación o ampliación de emprendimientos industriales, artesanales o para el fomento agropecuario de las economías regionales así como créditos para obras de infraestructura y solventar cursos de capacitación sobre el manejo de los recursos predominantes en la región. >

El Fondo se integraría con partidas del presupuesto nacional, con los excedentes presupuestarios que le asigne el jefe de Gabinete y por legados y donaciones. >

Lamberto reitera que hoy "la mayor parte de los subsidios se utilizan en las grandes ciudades para compensar el transporte, los servicios eléctricos, el gas y el agua y a áreas culturales que la gente de las pequeñas comunidades no pueden disfrutar. Hay que crear mejores condiciones de vida para la gente permanezca en sus lugares de origen y no opte por emigrar a los mayores centros urbanos".>

Responde al rescate

Marcela Benítez no se cansa de señalar que es un objetivo pretencioso "evitar que todo un pueblo pierda el deseo y las posibilidades reales de vivir y sobrevivir a la aparentemente inevitable desaparición del mapa". Esa fue la idea que empujó a esta socióloga y geógrafa a crear la Asociación Recuperación Social de Poblados que Desaparecen -Responde-, que salió al rescate de las localidades con menos de 2.000 habitantes que corren serios riesgos de dejar de existir.

La iniciativa ya tiene siete años y acumula en su haber satisfacciones como la de tener al momento casi 300.000 personas involucradas en los proyectos que se están implementado en tres provincias.

En siete años, esa asociación dejó de ser una estructura integrada sólo por voluntarios para tener doce personas rentadas y dedicadas al seguimiento de los programas que intentan ser propuestas de solución a la falta de trabajo, comunicación, educación, transporte, inundación y alimentación de los pueblos.

Ahora, el equipo de voluntarios de Responde está integrado por un grupo interdisciplinario de profesionales dispuestos a brindar sus conocimientos de manera solidaria y altruista, y que es capaz de asumir responsabilidades de manera comprometida.

Benítez resalta que en los primeros años aprendieron tres lecciones: que necesitaban contar con el compromiso de las autoridades locales, con fondos que financien los proyectos y, lo fundamental, que la gente del pueblo quiera cambiar de situación.

En la Legislatura

El proyecto de Jullier (PDP) en la Legislatura apunta a crear un plan de recuperación productiva y poblacional de la provincia que tendrá como objetivo la realización de estudios, planificación y ejecución de políticas de desarrollo productivo y social en los pueblos y localidades que por diversos motivos hayan tenido en los últimos 10 años, una considerable disminución de su población y de su actividad económica-productiva.

Apunta a brindar la apoyatura institucional, económica, logística y tecnológica necesaria que permita coadyuvar a revertir la situación existente de esas poblaciones. El programa podrá facilitar líneas de créditos blandos, ayudar y fomentar emprendimientos productivos y de servicios, apoyo logístico a actividades y gestiones ante autoridades nacionales y empresas concesionarias de servicios.

El demoprogresista encomienda al Poder Ejecutivo la toma de créditos, externos o internos, para llevar adelante la tarea.

Jullier advierte que entre los censos 1991 y 2001, 148 localidades de la provincia perdieron entre el 0,05 y el 45% de la población.

"Entendemos que la Provincia tiene la obligación de crear los mecanismos de fomento necesarios que permitan contrarrestar los problemas existentes de la dura realidad que les toca vivir a numerosas localidades" señaló.