El presidente de Cuba, Fidel Castro, criticó la política de biocombustibles de Estados Unidos y Brasil, en un artículo publicado hoy en el diario Granma, el segundo en convalecencia en una semana y que confirma su mejoría y eventual pronto retorno a la vida pública.
En la nota titulada "la internacionalización del genocidio", Castro continuó su reflexión publicada el 29 de marzo sobre la política del presidente George W. Bush para producir masivamente biocombustibles a partir de alimentos, lo cual -dijo- fue discutido el sábado en la residencia presidencial de Camp David (Maryland, este) con el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.>
"Bush en Camp David ha declarado su intención de aplicar esta fórmula a nivel mundial, lo cual no significa otra cosa que la internacionalización del genocidio", subrayó.>
En su comentario de hoy, Castro apuntó que "enfrentado Bush a las demandas de su visitante brasileño sobre tarifas arancelarias y subsidios, que protegen y apoyan la producción norteamericana de etanol, no hizo en Camp David la más mínima concesión".>
Dijo que Lula "atribuyó a esto el encarecimiento del maíz, que de acuerdo con sus palabras se había elevado en más de un 85 %" y añadió que "ya antes, el periódico The Washington Post publicó el artículo de la máxima autoridad de Brasil, donde expuso la idea de convertir los alimentos en combustible".>
"No es mi intención lastimar a Brasil, ni mezclarme en asuntos relacionados con la política interna de ese gran país", añadió en su comentario Castro, quien dijo que, a pesar de ello, fue hace 15 años que en Río de Janeiro denunció "los peligros medioambientales que amenazaban la existencia de nuestra especie".>
Según Castro, con Estados Unidos a la cabeza, otros países desarrollados tienen programado usar no sólo el maíz, sino también trigo, soja, semillas de girasol, de colza y otros alimentos para dedicarlos a la producción de combustible, como alternativa al petróleo.>
"Este colosal derroche de cereales para producir combustible, sin incluir las semillas oleaginosas, sólo serviría para ahorrarles a los países ricos menos del 15 % del consumo anual de sus voraces automóviles", subrayó.>
Añadió que "nadie en Camp David ha respondido a la cuestión fundamental", que es dónde y quiénes van a suministrar los más de 500 millones de toneladas de maíz y otros cereales que Estados Unidos, Europa y los países ricos necesitan para producir todo el etanol que las grandes empresas norteamericanas y de otros países exigen".>
AFP