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Con una producción que distó de asemejarse a la ideal, Santa Fe Rugby Club reaccionó en tiempo y forma para imponerse ante CRAI por 20 a 17, en la jornada inaugural de la Primera División del Torneo Regional del Litoral 2007, organizado conjuntamente por las Uniones Rosarina, Santafesina y Entrerriana.
La mejor forma de resumir lo acontecido en la agradable tarde de la víspera, podría ser señalando que la versión primogénita del año del superclásico local tuvo un entorno plausible y un contenido irregular. Es que el marco de público volvió a ser el adecuado, en un clima festivo y gratificante, que no hizo más que enaltecer aquello que tantas veces hemos expresado y que tiene que ver con la esencia misma de tan prestigiosas instituciones: más allá de la rivalidad histórica que los caracteriza, poseen muchos más vínculos que diferencias.>
Tras un comienzo equilibrado, caracterizado por las precauciones que suelen tomarse en este tipo de partidos, comenzó a insinuarse lo que con el paso de los minutos se transformaría en una realidad irrefutable: CRAI fue el protagonista principal.
Porque con excepción de lo acontecido en el scrum, no sólo comenzó a marcar el rumbo de las acciones; sino que también asumió riesgos y denotó efectividad en los momentos oportunos.>
Como en los dos ensayos conseguidos en la etapa inicial. El primero, tras una impecable acción de los backs, rubricada con la calidad de Mariano Niel; y el segundo, apoyado por Emiliano Dalla Fontana, quien también había tenido mucho que ver en el anterior.>
A la solidez colectiva, CRAI sumó actuaciones individuales de notable injerencia: como el retornado Dalla Fontana y el medio scrum Alejandro Capobianco, a quienes bien puede signarse como los men of the match.>
En una escala inmediata anterior podría ubicarse -entre otros- al apertura Santiago Candioti, al fullback Francisco Escobar Cello o al potentísimo Ignacio Alejandro Haeffelli.>
Más allá que esta sumatoria de elementos de significativa importancia permitieron que el 12 a 6 del parcial no resultara extraño para nadie, quedó la sensación nítida que el anfitrión merecía con creces lo que hasta ese momento conseguía....>
Tras la breve y enérgica charla del entretiempo, amén de un par de variantes que lucieron oportunas, Santa Fe Rugby Club salió decidido a cambiar el destino del encuentro, partiendo de una mejoría notoria en unos de sus aspectos más distintivos: la defensa. Pese a ello, a los ocho minutos chocó contra la dura realidad de un nuevo ensayo adversario, que estiró las diferencias a un nada despreciable 17 a 6 favorable al anfitrión.
Sin embargo, pocos minutos después, el visitante comenzó a desandar la parte inconclusa de la partitura ejecutada en el primer tiempo y aprovechó la primera ocasión factible de marcar que dispuso, tras un par de aciertos tácticos que derivaron en acciones próximas a la meta rival.>
Allí empezó otro partido, ya que aún lejos de merecerlo, el mejor equipo santafesino de las dos últimas temporadas, acotó la diferencia a apenas 4 puntos.>
CRAI pareció sentir el impacto y "deambuló" por un lapso en el que la incertidumbre se erigió en denominador común.>
Como contrapartida, Santa Fe Rugby Club se envalentonó y con la sapiencia de algunos de sus íconos (Nicolás De Biaggio y los hermanos Leandro y Gonzalo Moleón); sumados a figuras emergentes como Mariano Cabal y el casi novato -en estas lides- Exequiel Iribas, logró construir una victoria hasta ese momento impensada.>
La última decena de minutos no hizo más que multiplicar emociones, ya que CRAI recuperó protagonismo y estuvo varias veces a punto de apoyar su cuarto ensayo. Sobre todo, en una acción excelsa del talentoso Candioti, frustrada por un impiadoso tackle adversario, a centímetros del ingoal visitante.>
Por su parte, Santa Fe Rugby Club, fortalecido anímicamente, logró mantener la escueta ventaja con tanta bravura como precisión defensiva.>
El final encontró al vencedor aunado en un interminable y efusivo abrazo colectivo, que bien puede tomarse como símbolo del valor que posee esta victoria, habiendo estado tan lejos de su potencial real.>
A la hora de elegir un párrafo final para el inconmensurable esfuerzo que ambos derrocharon durante el heterodoxo partido, cabría señalar que mientras el vencedor debe sentirse obligado a recuperar la memoria; las huestes del Dr. Francisco Miño deberían ilusionarse ante la posibilidad de estar en presencia de un "nuevo CRAI", potenciado y pretencioso, como hace un buen tiempo no ocurría... >
Como en cada edición del superclásico local, la prestigiosa firma multinacional no sólo instituyó un trofeo especial, sino que también contribuyó para otorgarle aún más atractivos a esta verdadera fiesta del rugby santafesino. Hubo coreografías especiales en el campo de juego y el habitual marketing en su derredor.
El match se disputó en la impecable cancha principal de CRAI, ante un excelente marco de público, con el referato del rosarino César Rocatagliatta.
CRAI:Lucas Fabaz, Carlos Martín Matozzo y Mario Panicali; Adrián Mingarini (capitán) y Tomás Molina; Emiliano Dalla Fontana, Silvio Vicens y Joaquín Reynoso; Alejandro Capobianco y Santiago Candioti; Juan Manuel Fernández, Salvador Damiani, Ignacio Alejandro Haeffelli, Mariano Niel y Francisco Escobar Cello. Coach:Francisco Miño.