El próximo domingo, 44,5 millones de franceses podrán votar para elegir al sucesor de Jacques Chirac, en unas presidenciales que marcarán la llegada al poder de una nueva generación de políticos y en las que el conservador Nicolas Sarkozy es el favorito pese al alto porcentaje de indecisos.
El candidato de derecha parece tener garantizado su paso a la segunda vuelta, el 6 de mayo, pero el segundo billete para esta segunda ronda se lo disputan la socialista Ségolne Royal, el centrista Franois Bayrou y el líder de la extrema derecha, Jean Marie Le Pen.>
En este momento, los sondeos calculan que Sarkozy obtendría entre 27 y 30% de los votos el 22 de abril, pero los pronósticos podrían hacerse añicos ya que un 40% de los franceses no sabe todavía a quién votar.>
En total, disputarán estos comicios 12 candidatos. De derecha o de izquierda, todos ellos desean encarnar una nueva forma de hacer política y dar respuestas a las crecientes angustias de los franceses como el desempleo, la inseguridad, el poder adquisitivo y el papel del país en Europa y en el mundo globalizado.>
La solución a estos problemas se llama "ruptura tranquila" para Sarkozy, "democracia participativa" para Royal, o "revolución pacífica" para Bayrou.>
Independientemente de quien se proclame vencedor en estos comicios, está claro que el próximo 6 de mayo se abrirá una nueva página de la historia francesa.>
Con la retirada de Jacques Chirac, elegido en 1995 y reelegido en 2002, desaparecerá del escenario el último dirigente de una gran generación de hombres de Estado. Todos los favoritos en estas presidenciales, salvo Le Pen, rondan los 50 años y se presentan como políticos pragmáticos y conscientes de las preocupaciones reales de los franceses.>
Hasta hace pocos meses, Royal y Sarkozy parecían predestinados a disputar cara a cara la segunda vuelta, pero el hastío de los franceses frente a las archiconocidas izquierda y derecha hizo que el centrista Bayrou emergiera de forma inesperada en los sondeos y fuera contemplado como una opción real.
Sin duda, el ritmo de esta intensa campaña electoral lo ha marcado Sarkozy, candidato de la UMP (derecha en el poder).>
Movido desde años por el sueño de ser presidente de Francia, este político imparable, experimentado, hiperactivo y provocador de 52 años ha sabido transmitir su programa a todos los sectores de la población, lanzar propuestas osadas y dejar sin defensa a sus adversarios mientras les robaba votos.>
Sus propuestas en materia de inmigración, defensa de la identidad nacional, seguridad ciudadana o duración de la jornada laboral han sido calificadas de demagogas y de peligrosamente cercanas a las ideas de la extrema derecha, pero convencen a la mayoría del electorado.>
Frente a él, Royal, primera francesa con posibilidades de convertirse en presidenta, ha ido perdiendo terreno y contaría actualmente con entre 22 y 25% de las intenciones de voto.>
Considerando que Sarkozy sólo "perpetuará" el desastre económico y el clima de tensión social creados en el gobierno de Chirac, Royal, de 53 años, defiende una nueva concepción del Estado y se jacta de ser la única candidata que escucha realmente a los franceses.>
Sobre todo, los socialistas desean que la pesadilla del 2002 no se repita. Hace cinco años, el líder del Frente Nacional (FN, extrema derecha), Jean Marie Le Pen, consiguió más votos que el candidato socialista Lionel Jospin y pasó a la segunda vuelta de las presidenciales, lo cual provocó un terremoto político en Francia.>
AFP/EFE