Tras la matanza en una universidad de Estados Unidos
Polémica sobre el control a enfermos mentales violentos
La masacre de Virginia del lunes que dejó 33 muertos, entre ellos al joven asesino que se suicidó, levantó interrogantes en EE.UU. sobre cómo proteger a la sociedad de enfermos mentales potencialmente violentos.

AFP-EFE

Los responsables de la Universidad Virginia Tech (Virginia este) debieron enfrentar ayer incesantes preguntas sobre las razones por las que Cho Seung Hui, un estudiante surcoreano de 23 años que asesinó al menos 32 personas, no fue expulsado de la universidad tras haber sido internado en un hospital psiquiátrico por acusaciones de acoso contra dos estudiantes y aparentes impulsos suicidas.

Si bien algunas personas llegaron al extremo de pedir una reforma del sistema de salud mental en el país, en lo que al tratamiento de pacientes enfermos respecta, los expertos subrayan que la idea no es tan simple.>

Un comportamiento anormal no es suficiente para forzar a un estudiante a someterse a una terapia psicológica, e incluso muchas veces los médicos más competentes tampoco pueden prever cuándo un paciente se convierte en una amenaza para sí mismo o para otros, dijeron los expertos.>

"Puede haber señales, pero ser raro no es un delito", subrayó Maggie Olona, responsable del Departamento de Psicología en la Universidad A&M de Texas y presidenta de la asociación nacional de psicólogos.>

"No hay nada que podamos hacer si una persona no da señales de que planea hacer algo", añadió.>

Sus derechos impiden además que sean sometidos a un tratamiento sin su previo acuerdo. En estos casos, los médicos también están impedidos de alertar a las autoridades de la Universidad, si es que asisten a ella, o a sus familiares.>

"Nuestras manos están verdaderamente atadas a excepción de que creamos que hay un peligro inminente", explicó Richard Kadison, jefe de servicios de salud mental de la Universidad de Harvard.>

Mayoría no violenta

La gran mayoría de personas que padecen problemas mentales no es violenta y es difícil de prever si las que tienen tendencias violentas pasarán algún día a la acción, indicó Mardi Horowitz, profesor de psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco.

"Un gran cantidad de personas presentan rasgos violentos en su personalidad, además tienen un gran sentimiento de inferioridad que intentan canalizar en un acto grandioso y sienten mucha envidia hacia cualquiera que posee lo que ellos desean", declaró Mardi Horowitz.>

Los derechos civiles impiden además a las autoridades internar a alguien simplemente porque estiman que podría ser peligroso y un paciente sólo puede ser encerrado en un hospital psiquiátrico si representa una amenaza concreta.>

Los pocos estudiantes y profesores que conocían a Cho Seung Hui lo describieron como un joven solitario y huraño. Sus trabajos macabros y violentos habían indignado e inquietado a algunos de sus compañeros mucho antes de que perpetrara la tragedia.>

En diciembre de 2005, luego de haber sido acusado de acoso contra dos estudiantes, fue enviado a un hospital psiquiátrico, pero tras examinarlo, las autoridades lo dejaron partir al día siguiente. El joven surcoreano, que se trasladó a Estados Unidos a los 8 años junto a sus padres, no fue considerado una amenaza para los demás.>

Buen comportamiento

Hasta el lunes, nunca "había atentado contra la ley", subrayó Chris Flynn, del servicio de asesoría y apoyo estudiantil de la universidad Virginia Tech, durante una conferencia de prensa.

Los expertos subrayan que si bien un drama como el de Virgina Tech es poco frecuente, hay cada vez más estudiantes que tienen problemas mentales y los médicos denuncian la falta de medios para ocuparse de ellos.>

Cerca de 18 % de los estudiantes en Estados Unidos aseguraron haber sufrido depresión y un 12 % dijo haber tenido ataques de ansiedad, según un estudio reciente de la American College Health Association.>

Y más inquietante aún, un 9 % de los estudiantes afirmó haber tenido serios deseos de suicidarse y un 1 % intentó poner fin a su vida durante el año pasado, destacó.>

Una trágica coincidencia

Aparte del 11-S, cinco días de abril, los que van del 16 al 20, tienen el dudoso honor de ser los más trágicos de la historia reciente de EE.UU.

El pasado lunes 16, la Universidad Politécnica de Virginia se sumó a la triste lista con la matanza de 32 personas a manos del estudiante surcoreano Cho Seung Hui, que posteriormente se suicidó.

La primera tragedia en elegir esta semana de mitad de abril para pasar a la historia negra del país se remonta a 1993, cuando el día 19, el gobierno de Bill Clinton, con la secretaria de Justicia Janet Reno a la cabeza, decidieron terminar con el "sitio" al complejo de los davidianos en Waco, Texas, que había comenzado el 28 de febrero.

Ante el asedio policial, el 19 de abril los "davidianos" se inmolaron en un tremendo incendio del complejo. Fallecieron 81 personas, incluidos 17 niños menores de 10 años y el "profeta" David Koresh consiguió así el apocalipsis que siempre había predicado.

Aunque nunca se llegó a aclarar bien la relación real entre ambos incidentes, el mismo día, dos años más tarde, un potente camión-bomba hizo saltar por los aires el edificio federal Alfred Murrah de la ciudad de Oklahoma, donde se encontraba la oficina del ATF cuyos agentes participaron en la operación contra los "davidianos".

Timothy McVeigh colocó más de 1.800 kilos de explosivos en el camión-bomba y terminó con la vida de 168 personas, entre ellos 19 niños que se encontraban en la guardería del edificio.

Los fiscales llegaron a la conclusión de que McVeigh, que fue ejecutado seis años después, planeó el atentado como un acto de venganza contra el gobierno de EE.UU. y para vengar la muerte de los 81 seguidores del culto de los "davidianos".

La locura de abril en EE.UU. no termina ahí.

Cuatro años y un día después, el 20 abril de 1999, los alumnos Eric Harris, de 18 años, y Dylan Klebold, de 17, mataron a doce compañeros y un profesor de la escuela secundaria de Columbine (Colorado).

Los asesinos, que se suicidaron poco después del mediodía, dispararon a jóvenes con fuertes creencias religiosas, de raza negra o deportistas y estudiantes de éxito.

Columbine con puertas cerradas

La escuela Columbine cerró sus puertas hoy, cinco días después de la tragedia en la Universidad Virginia Tech, al cumplirse el octavo aniversario de la masacre en la cual murieron 13 estudiantes en 1999.

Una vocera de Columbine dijo que la escuela, en los suburbios de Denver, no tiene planeada ninguna ceremonia especial para la jornada, en honor a los 13 estudiantes asesinados por los adolescentes Eric Harris y Dylan Klebold hace ocho años, un 20 de abril.

"La escuela está cerrada por un día para los estudiantes", dijo la vocera.

El director de Columbine, Frank De Angelis, dijo a la televisión local que al ver el lunes las imágenes de la tragedia en televisión se sintió transportado a los horrores de abril de 1999. La tragedia en Virginia "me llevó... a sentir emociones que sentí aquel día".

De Angelis, que ingresó a Columbine como maestro hace 28 años, declaró que las imágenes de Virginia Tech son muy similares a las que ocurrieron en Columbine.

"Aunque fue en Virginia, veía a la escuela Columbine", declaró.

"�Qué causa tanto odio en los corazones de los dos asesinos de Columbine o del asesino en Virgina Tech?", se preguntó.

En un estremecedor tributo a los asesinos de Columbine, Cho Seung Hui, el estudiante surcoreano responsable de la masacre de Virginia Tech, se refirió a ellos como "los mártires Eric y Dylan", en un manifiesto multimedia.

Craig Scott, un ex estudiante de Columbine cuya hermana Raquel fue la primera en morir asesinada, dijo que los hechos de esta semana reabrieron viejas heridas.

"Muchas emociones comenzaron a reaparecer, me sentí incluso un poco impactado", dijo Scott a la televisión local.