Río: violencia enciende los reclamos por seguridad

AFP

La muerte de una veintena de supuestos narcotraficantes en enfrentamientos entre sí y con la Policía encendió nuevamente los reclamos por la inseguridad en Río de Janeiro, una de las ciudades más violentas del mundo.

Unas 1.300 rosas rojas fueron colocadas ayer en las arenas de Copacabana para representar con un "jardín de la muerte" la cantidad de fallecidos violentamente desde enero.>

"Es inimaginable la dimensión de esta tragedia. No podemos quedarnos de brazos cruzados", dijo uno de los directivos de Río da Paz, la organización no gubernamental que convocó a ese acto en la playa más emblemática de Río.>

El martes, el céntrico barrio de Catumbí entró en pánico a causa de un tiroteo entre traficantes por la venta de drogas en el Morro da Mineira que dejó 13 muertos. El enfrentamiento, que se agudizó con la intervención de la Policía, convirtió a las calles de Catumbí y su cementerio en un escenario de guerra.>

En el otro extremo de Río, seis supuestos traficantes perecieron ese mismo día en un tiroteo con una patrulla.>

El miércoles, Copacabana vivió el miedo a causa de un enfrentamiento entre policías y narcotraficantes que se saldó con la muerte de uno de éstos.>

La Secretaría de Seguridad calcula que un millar de personas fueron asesinadas en lo que va del año. Con su tasa de homicidios de 40 cada 100.000 habitantes, Río es el Estado más violento de Brasil.>

Los que viven en las favelas son las principales víctimas.>

"Esta violencia muestra la fragilidad del Estado ante los grupos criminales", dijo Walter Maierovitch, ex secretario nacional antidrogas.>

El crimen limita el derecho a moverse libremente e impone sus normas en las favelas, entre ellas la ley del silencio, sostuvo.>

Para frenar la criminalidad alimentada por la corrupción de policías, jueces y políticos, habría que unificar el sistema de seguridad lo que es casi imposible porque implicaría cambiar la Constitución, sostuvo Maierovitch.>

Actualmente, la seguridad está a cargo de tres policías -militar, policial y civil- que no se comunican entre sí.>

Impotentes, las autoridades "hacen acuerdos con el crimen organizado", según Maierovitch. Mencionó que eso ocurrió en Río en 1992 cuando se realizó la Cumbre de la Tierra de la ONU y el año pasado en San Pablo, cuando una banda que opera desde las cárceles promovió una ola de ataques y atentados que causó 140 muertos, entre ellos 40 policías.>

"El gobierno de San Pablo negoció con los bandidos que exigían mejores condiciones de reclusión. Veamos lo que pasará en julio en Río con los Juegos Panamericanos" advirtió Maiorevitch.>

El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, quien asumió en enero, pidió al presidente Lula da Silva que le mande militares para combatir el crimen.>