Panel en recordación del Holocausto
La diversidad cultural como factor de inclusión social
La aceptación de la diversidad como un hecho cultural; la tensión entre democracias y multiculturalismo; la educación para evitar toda forma de discriminación y la recuperación de los valores para nuestra Nación fueron algunos conceptos que operaron como ejes centrales de cuatro exposiciones.

El público, mayoritariamente perteneciente a la comunidad judía, colmó el Paraninfo de la UNL para escuchar el panel sobre el tema "Diversidad cultural y religiosa como factor de inclusión social", del que participaron el padre Gerardo Galetto, rector de la Universidad Católica de Santa Fe; el doctor Jorge Barraguirre (h) por la UNL; el pastor Daniel Altare, de la Iglesia Cristiana Evangélica y el rabino Sergio Bergman, presidente de la Fundación Judaica Argentina. Fue organizado por la DAIA en recordación del Día de la Shoa (Holocausto Judío).

Por espacio de una hora y media larga y sin desperdicio en cuanto a los conceptos volcados respecto de la necesaria recuperación de valores en la democracia y a la lucha en todos los campos contra la discriminación -fundamentalmente desde la educación y toma de conciencia-, los cuatro panelistas, con distintos enfoques, refirieron a las tensiones que la diversidad cultural provoca en la sociedad y con qué visión deben resolverse los problemas derivados de ella. Pero la jornada fue también un éxito en cuanto al clima de profundo respeto que imperó en todo momento y porque demostró que es posible el diálogo y la fraternidad en la diversidad religiosa, por ejemplo, que forma parte de la cultura de un pueblo.>

Presentación

Correspondió la presentación al contador Marcelo Vorobiof, presidente de la DAIA local, quien aludió al cometido de la Mesa del Diálogo Santafesino nacida a instancias del arzobispo Mons. José María Arancedo y la participación de los cultos religiosos tradicionales -judío y evangélico- y de organizaciones de la sociedad civil, "en algo tan simple como es trabajar sobre las coincidencias que son muchas y respetarnos en las diferencias".

Asimismo, hizo referencia a un trabajo de capacitación de 140 docentes sobre la enseñanza en la no discriminación que se había realizado por la mañana. Fue posible por el concurso de la comunidad judía, la Junta Arquidiocesana y la Universidad Católica de Santa Fe, casa de estudio en la que se había llevado adelante la jornada. A esta actividad desarrollada la calificó como "un ejemplo" en el contexto "de que tenemos que aprender que la igualdad es producto de la civilidad humana", destacó Vorobiof.>

La riqueza de la diversidad

El primer orador fue el padre Galetto, quien expresó el placer que significaba "encontrarnos para expresar nuestras ideas" pero en una fecha que recordaba "un acontecimiento terrible que esconde lo peor de la condición humana como fue la Shoá y todo el sistema totalitario que la provocó". Aludió "a la decisión burocrática de eliminar miles de seres humanos" y pidió estar siempre muy atentos porque se comenzó por la discriminación, luego fue la expulsión y, finalmente, se llegó a la eliminación. Agregó que el judío fue "un pueblo que supo de su tragedia sacar energías, sin perder la memoria pero con esperanza".

En tanto, recordó el testimonio de Miriam "una sobreviviente", quien en la jornada de la mañana sobre educación en la diversidad, "con la fuerza de su experiencia" había señalado que en medio del horror "hay también otras actitudes que son posibles", gestos que tenían que ver con los valores, los sentimientos religiosos, la libertad y la justicia.>

Entre otros conceptos, que fueron muchos, Galetto indicó que "toda forma de diversidad es una riqueza y que dentro de ella observamos el aspecto religioso como un aspecto de la cultura..(.). Ese plus de energía que hace a los seres humanos trabajar por el diálogo y la comunión".>

Galetto recalcó que todo acto de fe supone siempre una racionalidad que es necesaria y alertó, asimismo, sobre los peligros respecto de los desvíos de la religiosidad como es el caer en fundamentalismos.>

Punto de tensión

Por su parte, Jorge Barraguirre (h) se refirió a las tensiones contemporáneas que se daban entre las democracias que supone ciertas precondiciones y el multiculturalismo. Aludió a los fundamentos filosóficos de nuestras democracias, de origen iluminista, que buscaron preservar los derechos individuales dándoles un fuerte tutelaje en las leyes, pero en todos los casos también límites en sus prácticas y se preguntó �cuál es el límite del multiculturalismo? "Creo -señaló- que la filosofía occidental no está preparada para este tipo de respuesta".

Finalmente, se refirió a la necesidad de "abrazar dos éticas", una del no sufrimiento de los demás y otra del perdón. >

El tercer orador fue el pastor Daniel Altare, quien se manifestó a favor de la "teología creacionista" en contraposición de la "teología evolucionista" y aludió a la diversidad del universo y al mensaje de la belleza de esa diversidad.>

"Estamos en contra de la locura de la intolerancia y de la persecusión de las personas porque no piensen como nosotros". "Pero, también- agregó- estamos en contra de la tolerancia que es una forma sutil de discriminación. Estamos con la igualdad en la diversidad; con la libertad total respecto de las ideas y la difusión de ellas" y, en su parte final, bregó por evitar la monopolización de la cultura en cualquiera de sus formas.>

Sergio Bergman por un nuevo contrato social

El rabino Sergio Bergman, último orador de la noche, anunció la presentación la semana próxima, en la Feria del Libro que se realiza en Buenos Aires, del "Manifiesto cívico argentino: las virtudes ciudadanas", que brega por "volver a instalar la constitución de valores en nuestras naciones" y la necesidad de dejar de ser habitantes para ser ciudadanos. Se manifestó a favor de "la restauración de un nuevo contrato social" y a construir la Argentina con nuestras acciones y nuestras grandezas.

En otro momento recordó que el amor es "solidaridad y fraternidad. Donde hay amor, hay transformación y esperanza que compromete la acción y por consiguiente el porvenir".

"Tenemos una Nación por construir; no debemos ser esclavos electorales sino ser ciudadanos", basándonos en la dignidad de lo humano. "A la independencia de la Argentina la jugamos todos los días", remarcó en la misma línea de ideas.

Se refirió a la figura de Juan Pablo II, el primer papa que fue a la Sinagoga de Roma para dar testimonio de lo que cuarenta años antes había dispuesto el concilio Vaticano II. " `Son nuestros hermanos mayores', nos dijo con lo que marcó un punto de inflexión" en lo que fueron las relaciones entre católicos y judíos.

Desde un punto de vista teológico señaló que "compartimos a Jesús", de quien recordó su origen judío y su condición de rabino y aludió "al cisma" que se produce con "el Cristo" como el mesías, muerto y resucitado en el que creen los cristianos. De todas formas, apuntó que unos y otros esperan una primera llegada o una segunda venida.

Tuvo un recuerdo para Mons. Alfonso Durán, "quien vivió en el tiempo más oscuro pero que asumió un compromiso ejemplar -como hoy lo tiene el cardenal Jorge Bergoglio- respecto de la defensa de la dignidad del hombre".

"Durán -recordó- defendió la dignidad de los judíos, de los cristianos, de los musulmanes, de todos". En su figura, el orador, rindió homenaje a la ciudad de Santa Fe y calificó a la noche de ayer como de celebración y de paz, en la justicia.

Presentes

En el público se observó a Carlos Galán y a Griselda Tessio, precandidatos a vicegobernadores por el Frente para la Victoria y el Frente Progresista y Cívico, respectivamente. Asimismo, al senador Juan Carlos Mercier, quien busca su reelección dentro del sector de Rafael Bielsa, y a Luciano Leiva, que se postula a primer concejal por el lado de Agustín Rossi. Por la UNL estuvo presente José Corral, secretario general de esa casa de estudios.

Teresa Pandolfo