En el calendario electoral acaba de irrumpir "Tres poderes", un nuevo programa de América que se emite los domingos a las 22 con la conducción de Luis Majul, Reynaldo Sietecase y Maximiliano Montenegro. Si bien exhibe el estilo trepidante de los productos de Majul, se trata de un programa al modo de Lanata sin Lanata, en la misma franja del domingo, y con dos periodistas asociados al ausente. Por lo tanto, hay investigación, denuncia y testimonio, con un concepto de show televisivo.
Siendo un debut, el ensamble y condensación en una hora de un material muy abundante fueron un milagro. El punto central fue Santa Cruz, la muela inflamada del presidente, con un viaje de Majul y Romina Calderaro a Río Gallegos, donde reconstruyeron el viaje accidentado del camión que terminó volcando frente a la casa de Kirchner. Se trataba de desmentir las apresuradas declaraciones del ministro Fernández, que se apresuró a calificar de atentado organizado a un "suceso psicótico de tinte paranoide", según la expresión del fiscal que investiga el rally, cuando habló con la pareja de enviados. Naturalmente, Majul consiguió un Scania y realizó el mismo trayecto, esta vez sin volcar, a pesar de que la tele es insaciable en sus exigencias visuales, por infantiles que sean los recursos.>
"Todo parece gracioso", comentó Majul, cuando sumó los testimonios de amigos de Walter Monzón, el terror de las calles, un hombre sin ideas políticas ni perfil de conspirador que a los siete años carneó el perro del vecino cuyos ladridos no soportaba, iniciando así una vida de excentricidades que terminaron por convertirlo en un paria cuya vivienda es una suerte de "aguantadero", según bien la definió Majul cuando llegó hasta ella.>
Fuera del ámbito de la mala salud mental y sus derivaciones en el sur argentino, Maximiliano Montenegro, con helicópteros de juguete en la mesa -el recurso visual no se detiene nunca-, se preguntó por qué la Presidencia había alquilado una tercera nave por diez meses a un costo de seis millones de pesos, si no era para transportarse durante la campaña electoral, y con dineros del Estado.
Otro gasto insensato, también vinculado al aire, pero esta vez relacionado a los escándalos de la Fuerza Aérea, es un sobreprecio en el Servicio Meteorológico, que compró un artefacto cuyo mantenimiento, fuera de toda lógica, cuesta 67 mil pesos mensuales. La denuncia ya tiene estado judicial y se suma a las efectuadas por el cineasta y ex piloto Enrique Piñeyro, que fue entrevistado por "Tres poderes" y habló bastante mal de la ministra Nilda Garré. También estuvo Pablo Biró, secretario gremial de la asociación de pilotos, a quien no deberían escuchar los usuarios si quieren continuar subiendo a los aviones. Descalificó por falta de idoneidad a quienes controlan la seguridad de los vuelos y relató anécdotas espeluznantes.>
La parte divertida fue "La casa de Gran diputado", donde se ofreció la cabeza de cuatro legisladores al voto telefónico del público, nominados por vagancia, ya que no concurren a las sesiones, no presentan proyectos, no piden la palabra y no están ni siquiera cuando se vota. Ganó Adrian Menem, seguido por el radical Federico Storani, el kirchnerista Carlos Kunkel y el neuquino Alberto Pérez. Las nominaciones fueron respaldadas con la documentación pertinente.>
Los programas políticos de denuncia se habían retirado de la televisión argentina, incluyendo aquellos que, sin mayor compromiso, solamente investigaban irregularidades en aldeas lejanas. Entre el desacostumbramiento y la frontalidad del trío, Maximiliano Montenegro se obligó a tranquilizarnos con una aclaración innecesaria: "No somos antisistema". El cierre fue en el estudio con Pedro Muñoz , dirigente de los docentes santacruceños, que declaró que en su provincia se había perdido el miedo. Majul no pudo evitar su estilo melodramático y, fijando la mirada en la cámara, como si hablara desde el cuartel de bomberos, dijo: "Señor presidente, apague este incendio".>
Roberto Maurer