Esta semana, la Ministra de Economía Felisa Miceli presentó el Plan Productivo Nacional ante sus pares provinciales. El objetivo general del mismo, apunta a equilibrar la economía, aumentando las exportaciones, la inversión y la competitividad del país.
A nivel global, el Plan propone "promover un cambio que reoriente la estructura a favor de actividades que incorporen más innovación, y que contribuyan a favor de un tejido productivo más denso, en forma consistente con los ejes rectores de aumento de las exportaciones, la inversión, y la competitividad".>
En concreto, se propone el sostenimiento de un tipo de cambio real competitivo, el cual "estimule la expansión de los sectores transables de la economía, promueva la creación genuina de empleo, y siente las condiciones para la generación de tasas de ahorro público y privado, congruentes con la expansión". La acumulación de reservas por parte del Banco Central se configura e la contrapartida de esta estrategia. También se plantea la necesidad de la "prudencia fiscal" con superávit fiscal y financiero.>
Por último, el mantenimiento de una política de ingresos que garantice "una efectiva difusión de los beneficios del crecimiento, mejorando la distribución del ingreso, y contribuyendo a la integración social de los sectores menos favorecidos".>
El plan propone que "el reto de una política productiva, es promover un cambio que reoriente la estructura productiva en beneficio de actividades que incorporen más innovación y que contribuyan a favor de un tejido productivo más denso, en forma consistente con los ejes rectores de aumento de las exportaciones, la inversión y la competitividad".>
Virtualmente, la implementación de este plan implica -de concretarse- una marcha atrás en la actual metodología implementada para el sector. Políticas que, en haras del control de precios, se encargaron de acotar, limitar y asfixiar a la producción hasta un límite mortal.>
El acuerdo alcanzado por el precio de la carne fue suscripto en esta misma línea por gran parte del ruralismo agrupado. El jueves pasado, en la Casa de Gobierno, Sociedad Rural, Coninagro, Frente Agropecuario (FAN) y Federación Agraria, junto con los frigoríficos, firmaron un convenio tendiente a sincerar los precios del mercado de Liniers y mantener los valores de los 12 cortes populares.>
En el mismo, se plantea la necesidad de trabajar en tres ejes fundamentales, basados en la producción, el mercado de precios y el procesamiento y la distribución. En el primer aspecto, se enfatiza la necesidad de apuntalar a la cría, actividad más duramente castigada por las recientes políticas y por una creciente pérdida de la rentabilidad. Para ello, se destinan 217 millones de pesos, además de 47 millones para productores que presenten un plan operativo de hasta $ 25.000 por establecimiento, con vistas a mejorar la sanidad, los forrajes, la genética y la infraestructura. Además, el Estado Nacional se compromete a agilizar las gestiones ante el Banco Nación y las entidades crediticias provinciales para favorecer a estos productores con líneas de crédito blandas.>
En lo que al mercado de precios se refiere, el objetivo es la búsqueda de equilibrio y previsibilidad. La creciente tendencia del aumento en el consumo interno, junto con una fuerte caída en la producción, configura un escenario poco sustentable para la actividad ganadera.>
En este sentido, se acordó un precio de referencia para los distintos cortes a la salida del frigorífico y un mayor ordenamiento y agilidad en la distribución de los ROE.>
En el último aspecto, se plantea la necesidad de replantear los errores y una total revisión de la ley de carnes, el replanteo de pautas sanitarias y una modernización del sistema de procesamiento y distribución.>
Para las entidades firmantes, es un buen inicio para sentar las bases de las tan reclamadas políticas a largo plazo. Para CRA y Carbap, quien acaba de finalizar su medida de fuerza, no alcanza. Se trata de otra "foto bonita" que no se va a traducir en hechos concretos.>
El paro fue evaluado como positivo, sobre todo por el fuerte impacto alcanzado en el mercado de referencia, el que vio mermado su ingreso de manera inobjetable durante la duración del mismo.>
Para la entidad, la intervención del gobierno en los mercados ha sido y sigue siendo nefasta, sobre todo cuando pretende sincerar los precios. Para Carbap, el acuerdo no sólo no se cumple, sino que se vende con un sobreprecio de hasta 50 centavos en terneros y vaquillonas y de 20 a 30 centavos en novillos.>
Lo cierto es que la carne sigue subiendo y se hace cada vez más difícil de acceder paras muchos sectores de la población. Afuera, los mercados reclaman cada vez más alimentos y pagan bien por ello. Es fundamental que este plan aporte de una vez por todas, las condiciones para poder trabajar entre todos en el aumento de la producción y en el agregado de valor a la misma. Para que no sea demasiado tarde.>
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