Tras dos años y medio de sondeo
Ya hay pistas sobre la ganadería del norte
Un trabajo conjunto de extensión entre la Rural de Reconquista y el INTA revela un fuerte atraso de la actividad. "El 60% hace ganadería como se la enseñó el abuelo", explican. El éxito, por el momento, es que los productores reconozcan sus problemas y demanden soluciones profesionales.

Juan Manuel Fernández - [email protected]

Planificar es el verbo a conjugar si se pretende edificar una economía sólida en la que, entre otras cuestiones, no entren en conflicto la subsistencia de los productores y el bolsillo de los consumidores.

Así lo entendieron a principios de la década la Sociedad Rural de Reconquista y la Estación Experimental Agropecuaria local del INTA, cuando decidieron elaborar su propio plan ganadero. Hoy, aquella idea ya lleva más de dos años funcionando, se llama Programa Interinstitucional de Extensión Ganadera "Ganados y Carnes del NORSAFE" y promete ser una valiosa herramienta para impulsar la actividad en el norte provincial.>

En ocasión de celebrarse la "Peña de Carsfe", el jueves 3 de mayo se expusieron los primeros resultados frente a los representantes de las asociaciones rurales de toda la provincia. Las disertaciones estuvieron a cargo de los veterinarios Hugo Nigro, por el INTA Reconquista, y Marcela Menichelli, coordinadora de proyecto. Presidió la reunión el titular de Carsfe, Manuel Cabanellas, en compañía del dirigente reconquistense Nelvar Raffin y el director del Centro Regional Santa Fe del INTA, ingeniero Francisco Mosconi.>

El no dato

Los trabajos a campo comenzaron hace dos años y medio con el primer grupo de 35 productores que se sumaron a la propuesta. Hoy suman 65, distribuidos en la Cuña Norte (Villa Ana, Intiyaco, entre otras localidades), el albardón costero y las islas, y el monte cerrado en inmediaciones de la ciudad de Vera.

A pesar del tiempo transcurrido todavía no pueden exhibirse resultados productivos. El primer éxito, en realidad, es haber reunido un cúmulo de información estratégica hasta el momento desconocida. Por ejemplo, la carga por hectárea, tasa de destete, tasa de preñez o cual es el stock real de ganado.>

"El primer dato es que no había datos. Eso es todo una información. Cuando vos le preguntas a alguien y no sabe cuantos animales tiene, cuantas vacas son CUT (la que cría su ultimo ternero antes de ir a faena), cuantas son de primer servicio o cuantas vaquillonas entraron en celo por primera vez y con cuantos kilos se entoraron, es para preocuparse", explicó la extensionista Marcela Menichelli.>

Mediante la proyección de gráficos en una pantalla, la coordinadora desglosó esa "primera radiografía" de la ganadería en el norte frente un auditorio de dirigentes ruralistas tan interesados como sorprendidos por la información recabada. "Otra cosa que resalta es que el 60% de los productores con los que trabajamos no cuenta con un servicio técnico; el profesional entra al campo solo a vacunar aftosa y brucelosis, porque tiene que hacerlo un veterinario, pero no hace un tacto, ni una planificación forrajera o una evaluación nutricional del rodeo; el 60% hace ganadería como se la enseño el abuelo", les comunicó.>

La primera foto

Además, Menichelli expuso datos demográficos de tipo general y explicó que el 42% de los ganaderos dispone de menos de 1.500 hectáreas; el 28% tiene entre 1.500 y 5000; y el 30% restante explota campos con más de 5.000 hectáreas, lo cual significa que el 85% de la tierra está en poder de este último grupo.

De total, el 44% realiza cría neta, el 35% hace ciclo completo y el resto se reparte entre otras actividades como invernada, recría de hembras o terminación de novillos. El 41% produce en la Cuña Boscosa y un 13% en los Bajos Submeridionales.>

En cuanto al tipo de manejo, sólo entre quienes hacen ciclo completo verificaron "tecnologías avanzadas" como la transferencia embrionaria. Un grupo más amplio aplica "tecnologías de base" (sincronización, por ejemplo); y el resto realiza prácticas "folclóricas" heredadas de sus abuelos.>

Otros resultados dan cuenta de que el 38% de los productores no lleva ningún tipo de registro en el establecimiento, ni siquiera el número de animales que tiene. El 48% cuenta con un mínimo ordenamiento del rodeo, mientras que el 52% restante lo tiene "todo mezclado". En materia de alimentación, el rubro en el que "hay mayor apertura para mejorar", el 70% de los productores prevé reservas y el 62% suplementa alguna categoría.>

En cuestiones reproductivas, solo el 50% hace evaluación de servicio, de los cuales un 28% por tacto y un 22% mediante ecografía. El 60% trabaja sin servicio estacionado; y el resto lo estaciona en 3 o 4 meses. Sobre el control de venéreas se develó que en un tercio de los rodeos había, al menos, 1 toro con problemas. Y sobre este punto sí puede esgrimirse un resultado, puesto que luego de las capacitaciones respectivas un 18% de los productores se sumó al control de estas enfermedades. Mientras, apenas el 38% de los ganaderos aplica un plan sanitario completo y el resto pautas mínimas.>

Otra de las revelaciones es que muchos productores se empecinan en concentrar la producción solo en la porción del campo con más aptitud, en lugar de aprovechar pajonales o montes. "La mayoría de los lugares en los que, con el correr del tiempo, la productividad baja en lugar de subir hay un entorno de miedo al sistema, a la DGI, a las leyes, a los impuestos, a las multas o a arriesgarse y perder", advirtió la extensionista.>

Ejemplo a imitar

Para obtener este diagnóstico, Menichelli debió realizar 275 entrevistas, 135 salidas a campo y recorrer 13.500 kilómetros; a lo que se suman 24 actividades de capacitación, 8 clínicas especializadas y 7 giras técnicas, por ejemplo al Paraguay para conocer nuevas estratégias reproductivas.

Al contrario de otros programas (movimiento CREA, Cambio Rural o Carnes Santafesinas), NORSAFE se estructura a partir del trato personal del técnico con el productor "para que se mantenga la confidencialidad de los datos del establecimiento". Justamente, lograr la apertura de los ganaderos a recibir opiniones de un profesional fue una de las barreras a vencer.>

La metodología utilizada consiste en una primera visita informal al establecimiento, "como para que haya un primer tanteo de los dos lados". Luego, en otra visita, el técnico reconoce el terreno a fin de detectar puntos fuerte y débiles. En un tercer encuentro, se charla sobre el diagnóstico del campo para ver por donde empezar a trabajar. "Se empieza por los más necesitados o predispuestos", explicó Menichelli, y agregó que gracias al trabajo del programa ya son los propios productores los que se dan cuenta donde están sus problemas y ellos mismos piden asesoramiento. "Que empiecen a demandar respuestas es `la frutilla del postre' para este momento", festejó.>

Una vez concluída la exposición de Menichelli frente a la cúpula de Carsfé, el titular de la institución, Manuel Cabanellas, remarcó la necesidad de los dirigentes de pensar más allá de lo gremial ("si no nos desgastamos", dijo) y, a modo de epílogo sobre lo expuesto por la extensionista, convocó a los presentes a seguir el camino de los ruralistas del norte, que "es un ejemplo; una mecha que no se tiene qua apagar".>