Ignacio Iriarte
Faena entre un 35 y 40 por ciento inferior a lo normal. Precios 7 a 10 por ciento superiores a los que se pagaban antes del paro. Una oferta que se va acumulando, y promete salir en las próximas semanas. Exportaciones limitadas a la mitad de su potencial, pero un mercado interno potentísimo, con suba de consumo (cercano a los 70 kilos) y suba de precios, aunque el Indec dibuje.
De una gira por el oeste de Buenos Aires, este de La Pampa y sur de Córdoba, se desprende que: >
Se repondrá este otoño entre 30 y 40 por ciento menos que el año pasado. La reducción en la compra de invernada podría haber sido mayor aún, pero tiene un límite en la favorable relación de compra/venta, que compensa parcialmente la suba del maíz (y de otros costos). Gran parte del ternero que entra a la zona invernadora pertenece a las mismas empresas, que hacen cría en San Luis o en Buenos Aires.>
Fuerte presión de la agricultura, por valorización de los campos y por la suba de alquileres. Corrimiento del maní hacia el sur, que paga hasta 350-400 dólares por hectárea. Se espera un aumento de la superficie sembrada con trigo-soja, soja y maíz.>
Decenas de ganaderos que alquilan sus campos y devienen en rentistas, vagan como fantasmas por los pueblos, virtualmente desocupados. Uno nos dice: "Hago un poco de invernada y feedlot, para no volverme loco. No puedo estar todo el día sin hacer nada".>
Entrada reducida al mínimo de terneros cruza del norte.>
Fuerte presión "generacional" por aumentar la superficie agrícola y, si es posible, sacar la invernada y, si es posible, para siempre.>
Escasez de mano de obra calificada ("personal comprometido") en ganadería. No es cuestión de pagarlo, no está.>
Menor superficie sembrada este otoño con verdeos y pasturas. En algunos casos por seca, en otros por encharcamiento o inundación; en otros, por las menores perspectivas de la ganadería.>
Invernadas más cortas, menor uso del maíz, peor terminación de los novillos. Con la suba del maíz y de la soja, también algunos tambos están cerrando. En los últimos cinco años, el tambo bien llevado igualaba o superaba la renta de la soja. Ahora no. El tambo también es ganadería, que aporta leche, pero también carne (vacas conserva, terneros).>
Paulatino despoblamiento humano, igual que en muchas zonas sojeras en las provincias de Córdoba o Santa Fe.>
Sin la referencia de Liniers, el que vende novillos en directo -especialmente los productores chicos o medianos- siente que algún dinero se queda oscuramente en el camino. Sin Liniers falta transparencia.>
La invernada pastoril recibe este año cuatro golpes muy duros: