Entrevista al presidente de la Suprema Corte de la Nación
"Si la Justicia es débil, también lo será el ciudadano en sus derechos"
El magistrado encabezó en Córdoba la reunión preparatoria de la Segunda Conferencia Nacional de Jueces. Advirtió que el problema de la lentitud de la Justicia se relaciona, en parte, con la falta de respuesta que ofrecen a los reclamos de la sociedad, los otros dos poderes del Estado.

Julia Izumi (CMI)

-¿Cuál es el eje de debate de la Segunda Conferencia Nacional de Jueces?-Hemos pensado que uno de los grandes temas que se le reclaman a la Justicia es que ésta es lenta. Por lo tanto, hay que ver cómo logramos transformarla en este sentido. Y si la Justicia es lenta, no es tanto porque los jueces no trabajen, porque de hecho hay que reconocer que el Poder Judicial tiene muchísimos magistrados muy valiosos. Donde hay que enfocarlo es en el sistema; por eso, este año, vamos a trabajar en la gestión, cómo se organiza mejor el sistema para que se puedan satisfacer mejor las necesidades de los ciudadanos con una Justicia más rápida. - ¿Qué tipo de solución imagina para el tema de la lentitud del sistema?-Lo primero es ver cómo se disminuye la cantidad de litigios. Lo segundo es ver cómo se gestiona mejor, ayudar a que los jueces tengan más facilitado su trabajo administrativo y se puedan concentrar en dictar la sentencia más que en una gran cantidad de tareas colaterales que hoy le absorben gran parte de su tiempo. Ahora, esto requiere a su vez que los demás poderes del Estado también entiendan por qué para que la Justicia sea más rápida, además del esfuerzo que haga el Poder Judicial se necesitan leyes, y después se necesita presupuesto, porque usted puede hacer una muy buena ley de juicio oral pero si no tiene la cantidad suficiente de jueces no funciona. Los tres poderes tienen que ayudar a que el Poder Judicial sea mejor.

El Estado como litigante

-¿La dirigencia política que es co-responsable de la lentitud que cuestiona?

-El problema existe, nadie puede decir que la Justicia sea rápida, ahora la Justicia argentina tampoco está tan mal, no nos vayamos al otro extremo; en América Latina es una de las mejores. Ahora, cuando uno dice que la Justicia es buena o mala hay que discriminar. Hay sectores donde ha sido muy buena, por ejemplo en los problemas vinculados a la crisis bancaria, donde no pagarles a los ahorristas significó 200 mil juicios. El principal litigante, el que ocupa más a la Justicia son los otros poderes del Estado, a eso me refiero. >

- ¿Podría explicar esa idea?-No pagarle a los jubilados significa miles de juicios que van a los tribunales; no darle atención médica adecuada a las personas significa cientos de juicios que todos los días llegan a los tribunales y éstos dictan sentencia. Por eso decimos que disminuir la litigiosidad innecesaria es una política de Estado, acordar para que los otros poderes tampoco generen tantos litigios. Por otro lado los recursos son necesarios, nosotros vemos muchísimos jueces que se esfuerzan pero si no hay mayor cantidad de jueces y leyes adecuadas, la litigiosidad existe. No es criticarse uno a otro, sino hacer políticas de Estado, es decir, acá hay un problema y hay que coincidir en la solución. No es una disputa sino pensar en qué es mejor para la gente y hacerlo. - ¿Usted cree que hay predisposición en la clase política argentina para eso?- Nosotros lo que vamos a hacer es dar la opinión como poder del Estado; por eso nos parece que lo primero que debemos hacer es que nosotros mismos discutamos dentro del Poder Judicial qué es lo que se necesita. Me parece que la predisposición va a estar, no veo que nadie esté en contra de que la Justicia funcione.

De los otros poderes

- ¿Esta situación es idéntica en las Justicias del interior y la Justicia nacional o hay diferencias de calidad?

-Hay de todo, el Poder Judicial es muy amplio. La Justicia no depende tanto del esfuerzo individual, en general cuando uno habla de la Justicia en realidad habla del valor justicia. A mí me puede parecer muy injusto que yo no tenga una vivienda, o no tenga asistencia médica o un buen salario, todo eso ha ido al Poder Judicial, pero no son cosas que deba solucionar el Poder Judicial. Normalmente son políticas que deben tener los otros poderes, sin embargo hoy van a la Justicia y a veces puede solucionarlas y a veces no. Cuando no lo soluciona uno dice "no hay justicia". Pero la República consiste en distinguir qué hace cada uno de los tres poderes del Estado. Usted puede decir "a mí me parece muy injusto que haya delitos en las calles", y entonces uno dice bueno, pero el delito en las calles no es algo que los jueces puedan solucionar, entonces hay que discriminar y decir: a ver, ¿quién se ocupa de la política pública criminal? y es el Ejecutivo. Hay que ir poco a poco delimitando y que la gente entienda esto, porque por la crisis que tuvimos se confunde todo mucho y hay que ir volviendo a la normalidad.>

-Pero la Corte ya van varias veces que deja en manos del Estado la respuesta a un reclamo. La movilidad de las jubilaciones, el conflicto social en las calles...--Eso es bueno desde el punto de vista del diálogo de poderes y hace a la madurez de una democracia. Un poder dice una cosa, el otro le contesta y así se van haciendo los diálogos de poderes que en todo el mundo funcionan así y eso es sano, es un progreso de la Argentina.En la medida que el Poder Judicial se haga oír, es en beneficio de la gente. En el caso de las jubilaciones (movilidad), los jubilados reclamaron al Poder Judicial, éste ordenó una actualización al Congreso, el Ejecutivo y el Congreso elaboró una política, dictaron una ley, hubo una mejora; bueno, si esas mejoras no se consideran suficientes vuelve al Poder Judicial -como volvió- pero la mejora se va dando; el sistema jubilatorio ha ido mejorando sustancialmente, eso es una política de Estado.

Independencia

-¿Usted cree que éste es un gobierno que no respeta la independencia de poderes?

-Este es un tema muy complejo porque la relación entre los poderes judiciales y el Ejecutivo abarca todo el país y ahí hay de todo. Nosotros lo que queremos es fortalecer el Poder Judicial y lo más importante es que el ciudadano entienda que necesita un Poder Judicial fuerte porque cuando es es débil, también es débil el ciudadano en sus derechos.

El sistema se hizo para defender a los débiles porque los fuertes no necesitan de ninguna defensa se defienden solos. Entonces si los jueces son débiles, los débiles pierden. Tenemos que trabajar esforzadamente para que el lazo entre el Poder Judicial y la comunidad sea muy fuerte.

Prioridades

"Estamos terminando todos las causas de pesificación, la publicidad oficial y otros temas vinculados con la libertad de expresión. Estamos sacando en materia de corralito mil causas por semana y del ámbito previsional, también. La idea es sacar más rápido lo que interesa a los más necesitados. En cuanto a los indultos, el dictamen del Procurador declarando su inconstitucionalidad, llegó el viernes pasado; así que por lo menos tenemos para un mes y medio más", indicó Lorenzetti.

Caminos institucionales

En declaraciones periodísticas realizadas en Córdoba, al ser consultado por el comunicado difundido desde la Corte pidiendo "prudencia" al gobierno nacional cuando comenzaron los conflictos con el camarista de Casación Penal, Alberto Bisordi, dijo que "lo hemos hecho para que se sigan los caminos institucionales".

"Todos los ciudadanos tienen derecho a denunciar cuestiones irregulares de los funcionarios públicos y también esto incluye a los jueces". Porque, aclaró, la Corte no defiende "a nadie que no trabaje, que cometa hechos delictivos o que no cumpla con su función, pero para denunciarlos hay caminos institucionales".