Está claro que Boca Juniors cuenta con un plantel muy jerarquizado, compuesto por grandes jugadores. Sin embargo, este doble compromiso que asumió en la primera mitad del año, de encarar Copa y campeonato a la vez y luchar hasta instancia decisivas, hizo que el entrenador "xeneize", Miguel Ángel Russo, dispusiera algunas variantes para darles descanso a aquellos que vienen siendo titulares miércoles y domingos. Por ello, fue muy curioso ver el banco de suplentes que Boca presentó ayer en el "recargado" Cementerio de los Elefantes. Bobadilla, Cahais, Ibarra (muy insultado), Ledesma, Riquelme, Palacio y Palermo estaban sentados al lado del entrenador. Apenas comenzó el segundo período, todos se levantaron y se fueron a realizar movimientos de calentamiento detrás del arco que en ese período ocupó Migliore, bien cerca de la ruidosa hinchada auriazul.
Una enorme cantidad de hinchas y simpatizantes de Boca Juniors llegó hasta nuestra ciudad para acompañar al elenco de La Ribera. Fueron alrededor de 5.000 los boquenses que vinieron de diferentes lugares del país. Y trajeron muchas banderas con los colores distintivos de la institución del barrio porteño de La Boca. Entre ellas, se podían ver las que describían su origen: Lavallol, Florencio Varela, Budge, San Justo, Del Viso, Haedo, Laferrere, Caballito y José C. Paz. Además, había un trapo muy extenso que anunciaba una campaña política, en el marco de las elecciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, coincidentemente, fueron ganadas por el presidente de Boca Mauricio Macri, aunque se definirá en ballotage.
El entrenador de Boca, Miguel Ángel Russo, no tuvo una buena tarde en el fantástico domingo santafesino. El ex encargado técnico de Colón no dio demasiadas indicaciones en el primer período, tal vez excesivamente preocupado por lo que su equipo alternativo estaba mostrando sobre el césped del Brigadier, en el que los porteños no lograban siquiera hilvanar una jugada completa. En la etapa complementaria sí estuvo un poco más activo y gritón, sobre todo, cuando ya estaban en cancha Riquelme y Palacio. En el primer tiempo, después de que diera toda la impresión de que Jerez había tomado en el área a Boselli, Russo se acercó a la línea lateral y gritó "�Qué fue eso, Furchi?". Después, en la complementaria, cuando Astrada ordenó el cambió de Centurión por Grisales, el cuarto árbitro quiso anunciar la variante con el cartel electrónico, pero se olvidó de anotar el 9 del 19 del colombiano y sólo mostraba el 1. Hasta allí se acercó Russo para decirle que cambiase el número.