Se quedó con las manos vacías y en el final, pero...
Hay muchas razones por las que Unión no fracasó
Una estructura armada, jugadores fogueados, un técnico estable y la sensación de que, si se acierta con los refuerzos, se debe pelear por el ascenso. Unión recorrió un tiempo de maduración que ahora debe dar frutos.

Enrique Cruz (h)/TEXTO>Estoy convencido de que mucha gente -la gran mayoría- sabe que Unión no fracasó. Que pudo quedar el sabor amargo de no haber entrado en el reducido, porque es una realidad que era un objetivo alcanzable hasta cinco o seis fechas antes del final. Lo impidió la postura desinflada de la parte decisiva del torneo, cuando Unión llegó a aquel partido con Talleres -aun perdiendo antes con Villa Mitre, casi descendido en Bahía- con la posibilidad de alcanzar la punta del torneo y de pelear por una posición importante en el lote de los mejores de la general. Sin embargo, desde entonces se lograron sólo dos puntos, el equipo no marcó goles y, en seis fechas, apenas si hizo uno, el de Rosales contra San Martín de San Juan.Ese sabor amargo es ineludible. Porque el hincha quiere pelear siempre por algo y la realidad indica que en Unión están cansados de sufrir, de penar. En Primera, la penúltima temporada debió jugar una promoción con Gimnasia de Concepción del Uruguay y, al año siguiente, vino el descenso. Y ya en la "B", se salvó de bajar a la tercera categoría cuando venció a Tristán Suárez; luego, pasó una temporada sin clasificar para nada y, posteriormente, peleó la permanencia. Unión tuvo cinco temporadas de penurias, hasta que los dirigentes resolvieron cambiar de receta y apostar a un proyecto con jugadores del club.

Lo que quiso la gente

Este proyecto, vale la pena repetirlo hasta el hartazgo, no fue ni más ni menos que el que siempre quiso la gente. Cansada de aquellos jugadores que llegaron como refuerzos, costosos y de mediocre rendimiento, que lo único que hicieron fue tapar a los valores del club sin dar respuestas futbolísticas positivas, salvo muy pocas excepciones. Y la gente se cansó de esto. Se cansó de las promesas, de los proyectos equivocados, de los técnicos que llegaron diciendo que había que cambiar todo porque lo que quedaba no servía. Se cansó de todo.

Partiendo de esta premisa, mal puede decirse que el proyecto Unión 2006-2007 haya sido un fracaso. Y hay razones para fundamentarlo:>

* 1) La primera es la convicción que tuvo la gente para respaldar la campaña, aun a sabiendas de que nadie prometió nada. No se fracasa cuando se intenta lo que en verdad se quiere.>

* 2) Trullet habló claramente de objetivos básicos: fogueo de los jugadores del club, protagonismo, continuidad, titularidad para varios que estuvieron siempre rezagados, promoción de más jugadores, etcétera. Todo esto se consiguió: no se fracasa cuando se trabaja en pos de objetivos claros y se consiguen. >

* 3) Es la primera vez en seis años que en Unión no se habla de descenso (contando también las últimas dos temporadas en Primera) y es la primera vez en mucho tiempo que el equipo pelea por algo. �Qué habría que decir, entonces, de las otras campañas, si ésta fue un fracaso? �Habría algún término para definirlas?>

* 4) Es la primera vez en muchísimo tiempo que Unión termina un torneo dejando una base estable de jugadores, comprometidos, afianzados y muchos de ellos con suficiente experiencia: Nereo, Desvaux, Vera, Canuto, Battión, Zapata, Rosales, Pereyra (con el que quieren arreglar para que siga), Fontana (con el que van a arreglar), Sartor, etcétera. La base está y la mayoría de ellos está compuesta por futbolistas que tranquilamente pueden ser titulares. Eso no es fracaso.>

* 5) Se promocionaron jugadores que dieron muy buenas respuestas: Assef, Yacob, Acosta. Está el pibe Márquez, que tuvo pocas oportunidades, pero recibió su "bautismo de fuego". Y no me olvido de Carabajal, que jugó casi siempre bien y es una opción de líbero o de stopper. No se fracasa cuando se mira hacia abajo y se confía en los casi siempre desplazados jugadores del club.>

Prepararse para la exigencia

No hay razones para pensar en otra cosa que no sea la de continuar este proceso deportivo. Éste también es un fundamento más para sostener la idea del no fracaso, ya que arrancar un campeonato con pautas claras y con una política deportiva delineada y encaminada es un muy buen punto de partida. A lo sumo, Trullet podrá esperar algunos días para que lleguen los refuerzos, pero no serán más que cuatro, si es que se quedan todos los que serán tenidos en cuenta, así que la totalidad de la preparación se hará con la base casi completa. Y al comienzo del campeonato, el equipo llegará bien.

El tema es el de la exigencia. Pero los directivos entrantes -la mayoría de ellos, con mucha experiencia- y el propio entrenador, que conoce como nadie los rigores y las pretensiones del hincha de Unión, están muy bien ubicados. Y saben que el tiempo de la espera y del fogueo ya pasó, y que ahora hay que pensar en un protagonismo diferente.>

Vega, Decoud y Baldi tienen la piel curtida. Saben de qué se trata y no van a "arrugar" a la hora de pensar en que aparecerán presiones, en que al proceso hay que darle una continuidad más ambiciosa y que hay que acertar con los cuatro refuerzos que lleguen. Entran con ideas nuevas, seguramente pensando en que al club hay que aportarle algo más que aciertos futbolísticos, pero ellos saben más que nadie que el termómetro del club pasa por la actuación del equipo.>

Trullet acepta el desafío. Y está tan clarito el futuro inmediato de Unión que basta con ponerse a trabajar. Antes, Unión llegaba a esta instancia sin saber quién iba a ser el técnico, con un plantel desvalorizado o desahuciado y con muchas deudas (no olvidarse el casi millón de pesos que hubo que poner el año pasado para evitar la inhibición). Hoy, Vega y compañía deberán hacer frente a un par de meses de sueldo del plantel. Pero, al menos, saben que hay un grupo de jugadores en los cuales respaldarse. Y tienen una idea clara respecto de qué se debe hacer. Y esto también es un síntoma inequívoco de que el concepto de fracaso no cabe.>

Asume Vega

Esta tarde, alrededor de las 19, se producirá el traspaso formal del mando a las autoridades electas el 20 de mayo en Unión. Así, Juan Leonardo Vega se convertirá, desde hoy, en el nuevo presidente rojiblanco. Se espera la presencia de buena parte de la anterior comisión directiva, con Ángel Malvicino a la cabeza, y de la totalidad de los miembros electos. Ya el sábado, en Florencio Varela, pudo observarse a parte de la nueva comisión presente en el estadio para acompañar al equipo.