Darío Pignata[email protected]
Con un festival de números positivos, Leo Astrada cerró ayer su primera incursión como técnico de Colón, casualmente contra un ex equipo que supo dirigir y desde donde se fue enemistado con la actual dirigencia "canalla" que hoy está sospechada por la Justicia. Porque si un gustito le faltaba darse después de romper un auto-exilio futbolístico de casi un año era, justamente, desquitarse de estos irresponsables dirigentes de Rosario Central. Antes, dirigiendo como un ex River al humilde Colón le había puesto punto final a las chances del copero Boca de Russo en el torneo local, con un emotivo 2-1 en el Cementerio de los Elefantes.
Sólo el respetable Lanús de Ramón Cabrero pudo frenar el "huracán" Astrada en Colón, con aquélla derrota sabalera en Guidi y Arias. Después, no hubo equipo que le aguante: Gimnasia de Jujuy, Belgrano de Córdoba, Boca Juniors, Banfield y Rosario Central. Así, justo en la semana que el propio Astrada descartó el nombre de Gallardo para la sangre y luto, a su Colón no le quedó "muñeco sin voltear".>
Llevó al equipo desde los últimos olvidables puestos a pelear por quedar entre los seis mejores del Clausura 2007, ya que con 28 unidades quedó sexto, a una unidad del promocionado Arsenal (29) y sabiendo que el único que lo podrá superar es Lanús (27) si le gana a Boca. En el peor de los casos, victoria granate mediante, quedará séptimo. Seis fechas antes, cuando el "Jefe" tomó la conducción, el sabalero apenas había pescado 13 unidades y Colón estaba hundido por completo en los indeseables lugares de la zona baja en la tabla de posiciones. Pero, además, la de los promedios metía miedo por todos lados, después de la hibridez de Falcioni y lo poco que había logrado el segundo interinato de Ramón Mántaras en la temporada.>
Si se metiera este final con 28 unidades de la mano de Leo Astrada, Colón terminó redondeando la quinta mejor campaña sabalera en los torneos cortos desde que volvió a la Primera División de la mano del uruguayo Nelson Pedro Chabay en el "95. Es que esa impresionante cosecha de puntos, con 15 sumados sobre 18 jugados, hizo realmente posible lo que parecía imposible: zafar de toda una fecha antes del final, aumentar la campaña para la temporada que se viene y poner a Colón en la parte alta de la tabla de un torneo que metió miedo en serio en los primeros pasajes.
Esta reacción que Leo Astrada consiguió de parte de los jugadores del plantel profesional fue lo que motivó la frase del "Jefe" para con los dirigentes: "Antes que refuerzos, lo que quiero es que se queden los jugadores que pedí para que sigan en Colón". Es que más allá de lo de Garcé -El Litoral anticipó ayer el virtual acuerdo con el jugador-, no hay nada de nada en serio en el rubro de las incorporaciones.>
Pero también es cierto que, al haber llegado varios jugadores a préstamo, para muchos flota la sensación de "desarme", porque Colón compite con clubes grandes con chapa o clubes chicos con mucha plata: a Juan Fernández lo quiere Independiente; al goleador José "Pepe" Sand, lo pide Passarella, hay una oferta de Lanús y una del San Luis de México; a Diego Armando Barrado le ofrecieron volver a Racing de Avellaneda; con "Totono" Grisales nunca se sabe, porque con los colombianos hasta que no vuelven nunca se sabe. Entonces, ahora deberá aparecer la mano de Astrada en la elección de los refuerzos que lleguen para la temporada 2007-2008.>
De todos modos, para "preocuparse" ya habrá tiempo. Ahora es momento de disfrutar este verdadero festival de números que clavó Astrada en Colón: que van de los 15 sobre 18 hasta la quinta mejor campaña corta. Y que se cerró ayer contra Central con el famoso "cuatro al hilo": Belgrano en Córdoba, Boca Juniors en el Cementerio de los Elefantes, Banfield en el sur del Gran Buenos Aires y Rosario Central ayer acá.>
TOMBOLINI (5): si bien conceptualmente el mayor error en el gol de Rosario Central pasa por las dudas de Reynoso, termina dando la sensación de que el arquero quedó "a media agua", facilitando el toquecito final del mejor jugador visitante: Di María.