AFP
El consejo nacional del Partido Socialista (PS) francés, que trata de superar la crisis en la que está inmerso por sus últimos fracasos electorales, adoptó un calendario que apuesta por la continuidad y margina a su ex candidata presidencial Ségolne Royal.
Oficialmente, la agenda de Royal, quien anunció el viernes su "probable" candidatura a las elecciones presidenciales de 2012 y se distanció de la dirección actual del partido, no le permitía participar en la reunión del consejo.>
Sin embargo, su ausencia fue criticada, incluso por sus simpatizantes.>
El consejo nacional, algo así como el "parlamento" del Partido Socialista, adoptó ayer por aplastante mayoría, en una votación a mano alzada, el "calendario de renovación" propuesto por Franois Hollande, jefe de los socialistas desde hace 10 años y ex pareja de Royal.>
Los cerca de 300 responsables del consejo se reunían por primera vez para sacar conclusiones de su doble derrota en las recientes elecciones presidenciales y legislativas, en las que se impuso el presidente Nicolas Sarkozy y su partido de derecha, la Unión por un Movimiento Popular (UMP).>
El programa adoptado mantiene el equipo directivo actual y el calendario previsto, según el cual la organización del congreso que designará a un nuevo líder tendrá lugar después de los comicios municipales de la primavera boreal de 2008.>
Para fines de agosto, están previstos varios coloquios en universidades de verano con el objetivo de "redefinir las orientaciones" del PS y "trazar las nuevas fronteras de la izquierda", explicó Hollande.>
El entorno de Royal fracasó en su intento de hacer adoptar un texto para la celebración de un congreso anticipado.>
Fortalecida por la popularidad de sus simpatizantes en el PS, Royal pretende asumir lo más rápido posible la dirección del PS y darse tiempo para preparar su programa electoral de cara a 2012, tal como hizo Sarkozy, quien asumió la dirección de la UMP en 2003 antes de convertirse en candidato presidencial.>
Partidaria de un reajuste político, Royal se mantiene a distancia de la línea actual del PS. Esta semana, calificó de "para nada creíble" una propuesta incluida en su programa electoral, y que ella misma defendió, que preveía fijar un salario mínimo a 1.500 euros en cinco años y generalizar las 35 horas de trabajo semanales.>
Estas propuestas generaron confusión entre sus más fervientes seguidores e hicieron reaccionar a sus adversarios, afirmó el diario Le Parisien, mientras que Le Figaro denunció las "mentiras tácticas" y el "cinismo" de la ex candidata.>
"Duplicidad", "provocación", "engaño" y "torpeza" son algunos de los adjetivos que han pronunciado los simpatizantes de Dominique Strauss-Kahn y Laurent Fabius, principales rivales de Royal en la lucha por la dirección de los socialistas.>
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