Recién a horas de la apertura de las mesas de votación para las elecciones primarias, abiertas, obligatorias y simultáneas de mañana, comenzó a notarse cierto interés en ellas. Antes no lo hubo.
El régimen electoral que se pone a prueba en forma total -para todas las categorías de cargos provinciales y municipales- no logró involucrar a los santafesinos. Cumplido el deseo generalizado de la derogación de la ley de Lemas, el sistema de internas abiertas no fue comprendido en uno de sus principales objetivos. Este era que el ciudadano participara, junto con el partido o frente de agrupaciones, en la selección de los candidatos que, finalmente, competirán en los comicios generales del 2 de setiembre.>
Por el contrario, se la ha tomado a esta elección como el camino que resuelve lo que los partidos por sí mismos no pudieron lograr. En alguna medida, el resultado ha sido éste. El justicialismo no logró un entendimiento interno. Es así como Roxana Latorre va por fuera de la estructura del Frente para la Victoria y dentro de éste se presentan dos listas la fórmula gubernamental. >
Lo mismo ocurrió en el Frente Progresista Cívico y Social. Si bien lleva un solo binomio para la Casa Gris, en otras categorías de funciones se presentan más de un precandidato. En el interior, se lo observa para las senadurías departamentales, por ejemplo.>
La nueva ley tampoco logró disminuir la oferta de postulaciones para cada cargo. Habrá que revisarla en este sentido, porque resulta muy llamativa la concurrencia de agrupaciones muy chicas, no nacidas de un cuño ideológico o con una presencia permanente en el terreno político.>
De todas maneras, siendo una ley de la provincia, sería muy lamentable que la ciudadanía renunciara a este derecho de participación cívica. Por lo menos se tendrá más derecho a estar disconforme si no se cumplen las propuestas que con tanto ahínco los principales frentes y partidos trataron de explicar a los votantes.>
En general, nos hemos acostumbrado más al reclamo y a la protesta que a la participación positiva en la resolución de las dificultades que se presentan en nuestro diario vivir y más aún cuando se trata de las cuestiones públicas. Sin embargo, las sociedades que más progresan son aquéllas en que existe un mayor involucramiento de la ciudadanía en aquellos temas que nos corresponden a todos.>
La elección de mañana no es definitiva, sólo un paso intermedio, pero es importante. A partir de ella quedarán consagrados los candidatos definitivos para setiembre. Un interesante tamiz que debería entenderse como un punto de partida para el mejoramiento de la oferta electoral, un factor indispensable para la optimización de la democracia.>