El ministerio asegura que es más amplio que en los '90
Desde Economía defienden el nivel de apertura comercial
La cartera a cargo de Felisa Miceli salió al cruce de analistas que sostienen que el modelo económico aísla al país. Según un coeficiente oficial, la apertura duplica a la que se verificaba en la Convertibilidad.

De la redacción de El Litoral

El Ministerio de Economía continuó con su defensa del modelo productivo cuya médula es un tipo de cambio alto, al sostener que el actual nivel de apertura de la economía duplica al existente en la década del '90.

Un trabajo realizado por el Palacio de Hacienda sostiene que "el coeficiente de apertura" pasó del 21 por ciento del PBI entre 1993 y 2002, al 43 por ciento en los últimos cuatro trimestres. "El cambio estructural es consecuencia, por un lado, de haber dejado atrás un tipo de cambio artificialmente sobrevaluado", que además favoreció un "fuerte crecimiento del comercio exterior", dijo Economía.>

De esta forma, la cartera que comanda Felisa Miceli replicó distintas opiniones de analistas que sostienen que el actual esquema económico aísla al país dada su escasa capacidad para mantener un aceitado flujo comercial con los distintos mercados internacionales. >

"Los últimos resultados del nivel de actividad económica y del balance de pagos ratifican que la Argentina continúa con un alto nivel de apertura comercial, ya que tomando los últimos cuatro trimestres, se observa que el mismo se sostiene en valores equivalentes al de un año atrás", sostuvo.>

En evolución

El trabajo indica que "durante el primer trimestre de 2007, el Coeficiente de apertura -definido como el porcentaje del sector externo (exportaciones e importaciones) con relación al PBI- se ubicó en 44 %. Este coeficiente era de 21 por ciento en el período comprendido entre 1993 y 2002, indicó el Palacio de Hacienda.

A su vez, el análisis difundido a la prensa sostiene que "de la evolución del sector externo en el PBI, se observa que el mayor salto vino dado por parte de las exportaciones".>

Puntualizó que "durante los últimos cuatro años, las exportaciones representaron en promedio entre el 24-26 % del PBI mientras que en la década pasada superaban por poco el 10 %".>

Sobre importaciones, consignó que "el aumento en la participación no es de igual magnitud, ya que pasó del 11 % en la década del 90 al 17 % durante los últimos cuatro años".>

Un freno

En tanto, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA) sostuvo que "el crecimiento del país se está frenando" por la crisis energética, y solicitó al gobierno que convoque a "una Mesa de Concertación con todas las entidades representativas de la industria y el agro", a fin de discutir la problemática y buscarle una solución.

"El gobierno debe resolver los efectos de la crisis energética", afirmó Buzzi, quien destacó que "hace un mes, la Federación Agraria advirtió que si no aparecía el gasoil el campo se paraba. Entonces, muchos se sorprendieron, pero la gravedad de la crisis energética que se vive en estos días, le da la razón a aquella sentencia", subrayó.>

El ruralista afirmó que "el crecimiento del país se está frenando por la falta de una política estratégica de parte del Estado, para acompañar el incremento de la actividad económica. Así, la escasez de gasoil, electricidad y gas, derivan en la falta de insumos, afectando seriamente a la actividad agropecuaria y a la industria", aseguró Buzzi.>

Asimismo, el titular de la FAA subrayó que "el encarecimiento en el precio de los insumos, sigue conspirando contra la posibilidad de mantener el acuerdo de precios exigido desde el gobierno".>

En consecuencia, reclamó la "constitución de un fondo con los recursos necesarios para compensar de modo segmentado a productores medianos y pequeños por el incremento de insumos como los fertilizantes y combustibles para evitar mayores gastos en la implantación de la presente campaña".>

También pidió una "disminución de retenciones que permitan compensar los costos adicionales que deben afrontar los actores por la imprevisibilidad que el gobierno exhibe ante la ya declarada crisis".>

Persistencia monetaria

El vicepresidente del Banco Central, Miguel Angel Pesce, vaticinó hoy que la actual política monetaria "continuará en los próximos cuatro años", durante los cuales se mantendrá el tipo cambio alto y la acumulación de reservas.

"Tenemos una demanda de pesos y un superávit de balanza de pagos muy importantes. De ahí surge la intervención que tiene que realizar el Banco Central en el mercado de cambios", indicó Pesce a radio Del Plata. Así, destacó que "hay que pensar cuál es el tipo de cambio de largo plazo, y cuál es la tasa de crecimiento que la argentina necesita".

"Nuestro país todavía tiene 30 por ciento de pobres, 10 por ciento de indigentes y 10 por ciento de desocupación, y para los estándares culturales de nuestro país, son niveles muy altos y requieren de tasas de crecimiento muy importantes", remarcó Pesce.

El funcionario concluyó que "eso lleva a la necesidad de no manipular el tipo de cambio como un instrumento regulador de alguna otra variable macroeconómica". Comparó la situación local con la de Brasil, que "ha permitido -dijo- una revaluación muy fuerte de su moneda, pero lo está pagando con una tasa de crecimiento mucho más baja de la que tiene Argentina".

Sobre la acumulación de reservas, explicó que "hay una demanda importante de pesos" y añadió que "esto se origina fundamentalmente en los exportadores argentinos".

Precisó que "incluso aquellos que no están obligados a liquidar la totalidad de las divisas, como es el caso de la industria minera y el petróleo, están liquidando prácticamente la totalidad de las divisas que obtienen de su comercio exterior".

"En la medida que haya demandas de pesos vamos a tener también acumulación de reservas, y en la medida que tengamos esta ventaja en el comercio exterior, por la mejora de la competitividad o precios de los commodities, vamos a sostener un superávit comercial que va a sostener el proceso de acumulación de reservas", afirmó Pesce, quien confirmó que este año "se superarán los 50.000 millones de dólares".

Asimismo, indicó que "el año que viene, todos nuestros colegas sostienen que vamos a tener un fuerte superávit de balanza comercial, y eso va a significar también acumulación de reservas". "Creo que el año que viene va a repetirse el proceso. Y en una economía de mercado, no hay manera de impedir que quien realiza comercio con el exterior y desea pesos y no dólares, no venga al Banco Central a pretender cambiarlos", explicó el número dos del BCRA.