Tostado (C).- El sábado se realizó el acto para festejar las bodas de brillantes en el Club de los Abuelos de Tostado (departamento 9 de Julio). Hubo una numerosa concurrencia de público y de autoridades.
La convocatoria se realizó en un clima de constante emoción. Comenzó con la entonación del Himno Nacional; prosiguió con familiares de docentes y allegados a este centro educativo, quienes tañeron una campana para efectuar, simbólicamente, el llamado a clase. Luego, la directora, Luisa Ibarra, expresó en su discurso cómo fue el progreso del establecimiento desde el 8 de julio de 1932 hasta la actualidad, con una matrícula aproximada de 250 alumnos. Se entregaron presentes a familiares de ex directivos y docentes (uno de ellos fue para la hija del director Soto Paiva).>
Luego, una gran torta elaborada para el acontecimiento mostró las 75 velas de festejo. En este festejo sobresalió la presencia de Coco Díaz, reconocido artista de nuestro folclore que fue su alumno (en aquella época llegaba hasta 3er. grado).>
Además, se hicieron presentes los abanderados de las escuelas de la ciudad y la actuación de números folclóricos. En esta oportunidad, fue altamente emotivo el hecho de la interpretación conjunta de Coco Díaz con los alumnos de una canción creada por el artista especialmente para esta ocasión.>
Estuvieron presentes: el intendente, Enrique Fedele; miembros del Ejecutivo municipal; concejales de la ciudad, la directora de la Región I de Educación, fuerzas policiales, sociedades intermedias, directores, alumnos y abanderados de las escuelas de la ciudad, como así también la comunidad educativa del establecimiento cumpleañero, ex alumnos y ex directivos.>
Al finalizar este acto, los asistentes se trasladaron al edificio de la escuela N° 684, ubicada en barrio Güemes, sobre calle 25 de Mayo, donde se descubrió una placa recordativa.>
La jornada terminó por la noche con la actuación de Coco Díaz, quien actuó ante un colmado salón del Club de los Abuelos.>
Con fecha 25 de junio de 1932, mediante nota N� 215-L.3, se comunica a Carlos Busquetti, a cargo de la escuela 461 de La Teófila, la designación como director de 6a. categoría en la nueva escuela del barrio Güemes. Inmediatamente, este docente buscó un lugar de funcionamiento y consiguió que el Ministerio de Educación alquile un local, de un solo ambiente de 5 x 4,50 metros, propiedad de Tomás Enrique, que contaba con piso de ladrillos, techo de zinc y sin condiciones de higiene.
Las autoridades de la escuela 417 aportaron los elementos iniciales para emprender las tareas, y la elevada inscripción llevó a los vecinos a proveer de cajones y tablones, con los que se improvisaron bancos y pupitres. Así se iniciaron las actividades en esta escuela, aún sin nombre, el 8 de julio de 1932.>
Luego, la búsqueda se orientó hacia un local más óptimo. Fue así como Luis Nizzo construyó uno nuevo, cercano al existente, que contó con un amplio salón ventilado y dos baños. A esto se incorporaron nuevos bancos, escritorios, pizarrones y otros elementos.>
La escuela General Manuel Belgrano, ya portadora del N� 684, funcionó bajo la dirección de Busquetti hasta mayo de 1934, fecha en que, por permuta, asume el señor Carlos Soto Paiva.>
Así nació la "escuela amarilla" que el 8 de julio pasado cumplió 75 años de vida. Hoy, la planta de personal consta de 20 maestros y, aproximadamente, 6 no docentes. En las mesas de trabajo se planifican distintos proyectos institucionales y áulicos.>
Cumplió 75 años de vida el 8 de julio pasado. Hoy, la planta de personal consta de 20 maestros y, aproximadamente, 6 no docentes. Planifican distintos proyectos institucionales y áulicos.