San Cristóbal (C).- En el marco de la fiesta de la Virgen de Itatí, anualmente muchos creyentes de San Cristóbal recorren caminando 17 kilómetros, para llegar al Santuario erigido en el distrito La Clara, para orar y agradecer. Allí, luego de asistir a la Misa del Peregrino, saborean tortas fritas, empanadas, asado con cuero, chorizo y tortas. En la ciudad sancristobalense, fue el comerciante italiano Felipe Licinio quien levantó el oratorio, con la ayuda de toda la gente de la región.