De la redacción de El Litoral
Preocupación, incertidumbre y una estabilidad económica que fue quebrantada define la realidad de 416 familias cuyos jefes de hogar se quedaron sin un ingreso permanente y debieron apelar a trabajos esporádicos.
"Las 26 cooperativas que construimos las casas del Plan de Emergencia Habitacional firmamos en el 2005 un convenio con la provincia y la Municipalidad por cuatro etapas. En cada una de ellas debíamos construir 4 viviendas y nos están adeudando algunas cooperativas 2 etapas y otras tres", comentó Armando Yamamoto, de Santa Fe mi País.>
Los trabajadores llevan construidas 190 viviendas y desde noviembre que concluyeron las últimas aguardan los fondos para continuar con su trabajo.>
"Terminamos hace ocho meses y tendríamos que haber empezado a trabajar hace seis meses. Nosotros tenemos 16 personas detrás nuestro que tienen familias y hoy no están cobrando porque no generamos trabajo", agregó Yamamoto.>
Las cooperativas se conformaron hace dos años con beneficiarios del Plan Jefas y Jefes de Hogar y desocupados. "Este trabajo, se generó para dejar de lado el plan y para que la gente tenga todos los meses su sueldo. Sin embargo, hace más de seis meses que estamos sin trabajar", señaló Silvia Gutiérrez, de la Cooperativa Unidad y Progreso.>
Cada persona tenía un ingreso promedio de 950 pesos, 150 provenientes del plan social y unos 800 del trabajo en la cooperativa. A partir de noviembre, deben apelar a oportunidades temporales para sostener a sus familias. "Los albañiles buscan changas y todos nos preguntan para cuándo el trabajo, porque nosotros, al ser los presidentes de la cooperativas, somos las caras visibles de todo esto", comentó Gutiérrez.>
Los cooperativistas remarcaron que durante el 2005 y 2006 trabajaron sin que se presentara ningún inconveniente, cumpliendo "en tiempo y forma con todos los reglamentos y requisitos que nos han pedido".
La única preocupación de los trabajadores es tener continuidad laboral para poder obtener un ingreso mensual. Pero esos deseos naufragan en medio de respuestas oficiales que no dan solución al problema. "En el Instituto de la Vivienda dicen que el problema son los terrenos" y en la provincia "nos contestan que las carpetas terminadas están en la Municipalidad y hasta que no pasen a la provincia no pueden ir a la Nación a reclamar más fondos para construir las viviendas que faltan porque antes deben mostrar las etapas que se cumplieron", comentó Yamamoto.>
Lo más preocupante de esta situación es que "no podemos proyectarnos para hacer otra cosa porque tenemos un contrato por cuatro años. Lo que queremos es seguir trabajando", sentenció Yamamoto.>
Las cooperativas funcionan como "una pequeña empresa". "Estamos en la Afip, tenemos ART, nuestros propios técnicos y contador y los trabajadores son monotributistas sociales. Tenemos todo lo que tendría que tener una empresa", comentó Yamamoto.
Las cooperativas esperan aprovechar la experiencia para luego lanzarse con proyectos propios al mercado. "Estando las cooperativas conformadas como están y cumpliendo en forma con lo que nos exigen, después podemos proyectarnos y largarnos solos. Podremos estar a nivel de cualquier otra Pyme y construir en cualquier otro lado sin necesidad de que sea un plan de emergencia habitacional o cualquier otra cosa que dependa de algún municipio o de la Nación", concluyó Yamamoto.>