De la redacción de El Litoral
La ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, dijo que priorizó "el principio de cosa juzgada" por sobre su opinión personal para votar en disidencia respecto de sus pares, que determinaron la inconstitucionalidad del indulto presidencial de Carlos Menem que había beneficiado al militar represor Santiago Riveros.
Argibay recalcó que le costó "sangre, sudor y lágrimas" votar en disidencia y agregó que tiene la certeza de que los indultos a los represores de la dictadura son inconstitucionales.>
La Corte Suprema de Justicia -tal como lo adelantado ayer por El Litoral- resolvió que el indulto presidencial no puede aplicarse en el caso de delitos de lesa humanidad. El fallo terminó por derrumbar la arquitectura de impunidad construida desde el retorno de la democracia por distintas medidas dictadas desde la cima del poder.>
La medida, reclamada desde hace tiempo por los organismos de derechos humanos, y avalada por el propio Néstor Kirchner, vino a coronar una serie de pasos destinados a evitar que las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura queden sin castigo. Primero fue la declaración de `imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad' (2004) más tarde la anulación de las denominadas leyes del perdón -obediencia debida y punto final- dictadas por Raúl Alfonsín, y ahora la inconstitucionalidad de los indultos de Menem que alcanzaron a represores con y sin condena.>
Entre los últimos se encontraba Riveros, el ex jefe de Institutos Militares, cuyos subordinados participaron del secuestro de Iris Pereyra de Avellaneda y la desaparición y asesinato de su hijo Floreal, de 14 años, quien en 1976 apareció muerto en la costa uruguaya con las manos y los pies maniatados, y huellas de tortura en los genitales.>
Con una ajustada mayoría de cuatro votos correspondientes a los jueces Elena Highton de Nolasco, Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni, el máximo Tribunal declaró la "imposibilidad constitucional de indultar a autores y partícipes" de delitos de lesa humanidad y consideró que el razonamiento vale tanto para indultos a condenados como procesados sin condena. "Los delitos que implican una violación a los más elementales principios de convivencia humana civilizada quedan inmunizados de decisiones discrecionales de cualquiera de los poderes del Estado que diluyan los efectivos remedios de los que debe disponer el Estado para obtener el castigo", expresó.>
Los jueces Carlos Fayt y Argibay emitieron sus votos en disidencia porque consideraron cosa juzgada el caso Riveros. Para ello, recordaron que en 1990 la propia Corte, con otra conformación, avaló la constitucionalidad del indulto al dejar firme una sentencia de la Cámara Federal de San Martín, luego revocada por la Cámara de Casación Penal. Enrique Petrachi, en tanto, se abstuvo de votar, porque ya lo había hecho en aquella ocasión.>
"La Corte es la Corte, no es Carmen Argibay o el señor equis equis que estuvo años antes; la Corte es la que fijó un criterio y para revertir ese criterio tenemos que tener argumentos nuevos, tienen que traerlos y tenemos que discutirlos", dijo Argibay al justificar su postura.
Agregó para graficar su sensación al dictaminar en disidencia que "incluso cuando no nos guste lo que tenemos que hacer, así nos revuelva el estómago, se deben respetar aspectos como el principio de cosa juzgada".>
En este caso, acá hubo un fallo de la Corte, una decisión de la Corte. A mí no me gusta, yo no estoy de acuerdo, pero me lo tengo que aguantar porque si no, pasado mañana, va a venir otro y va a decir a mí no me gusta el de ustedes y, entonces, vamos a seguir dando vueltas en una sociedad que tiende tanto a lo pendular", se explayó.>
Argibay fue enfática para sostener su postura en nota con la agencia Télam, apuntando que resulta peligroso los movimientos de tipo pendular según pasa el tiempo y cambian los miembros de la Corte.>
"Que nos vamos siempre de un lado para el otro y esto es muy peligroso porque, además, ponerle el cartel a quién le voy a aplicar rigurosamente la Constitución y a quién no; porque la cuestión es quién pone el cartel", insistió.>
La ministra aseveró que se debe "respetar a muerte el Estado de Derecho, sin usar varas distintas. Seguiré diciendo que los indultos son inconstitucionales, pero eso no debería importar porque es sólo una opinión personal. Lo que tengo acá, no son los indultos, sino la cosa juzgada, que para mí es inalterable", dijo.>
En un mensaje dirigido a los organismos de derechos humanos con los que se siente identificada, Argibay dijo: "yo tengo muy arraigada la defensa de los derechos humanos para todo el mundo".>
Argibay se integró a la Corte en febrero de 2005 propuesta por el presidente Néstor Kirchner, eligió jurar `por la Patria y el honor' después de sortear varias impugnaciones por haberse reconocido atea y militante y por sus opiniones pro aborto.
La reconocida penalista integró la Corte Internacional de Justicia de la Haya, a los efectos del juzgamiento de los crímenes de guerra en la ex Yugoeslavia.
Estuvo presa de la dictadura en la cárcel de Villa Devoto durante 9 meses en 1976 y, por entonces, el general Santiago Riveros era el Comandante de Institutos Militares, un represor del que ella misma se consideró una víctima.