La sorpresa y el doble sentido son las claves para hacer reir a los chicos, según el escritor Pepe Muleiro, que acaba de presentar un libro con chistes dirigidos al público menudo.
Pepe Muleireo acaba de lanzar su última obra "El gran libro de chistes para chicos", que esconde una serie de "trucos" para hacer reir a los más pequeños. Sus libros de se utilizan como material complementario en las escuelas de España, país en el que reside gran parte del año.
La sorpresa y el juego de palabras con doble significado son los elementos más utilizados para provocar la risa en un niño, afirma el escritor. En estas páginas, recién editadas por Sudamericana, el autor recopila una serie de chistes para los más pequeños aunque a su juicio el humor infantil "no posee una particularidad fundamental".>
"Las formas para hacer reír a un chico se pueden aplicar a la hora de crear chistes a personas de otras edades", considera el escritor, autor de unos 40 libros de chistes -sólo una docena está destinada a los niños-, de los que ha vendido 2.000.000 millones de ejemplares en casi toda Latinoamérica.>
El rubro infantil de libros de chistes encabeza el rating de los más vendidos por Muleiro. "Prácticamente todos van por su quinta o sexta edición", comenta.>
"Escribo chistes para hacer reír a cualquier persona porque el chiste simplemente es una sorpresa, algo que te vienen contando y de repente te sorprende", explica Muleiro en un diálogo telefónico desde Madrid, donde reside gran parte del año.>
Ganas de divertirse
Entre los elementos que hacen reír a un chico, Muleiro menciona que "todos tienen una gran predisposición a divertirse, a reírse, mayor que los adultos, pero los chistes infantiles utilizan un solo mecanismo. Los chicos entienden los chistes que juegan con palabras con más de un sentido. Pescan las sutilezas de ese tipo con gran claridad. Son muy listos y mordaces -analiza el autor-. ¿Cómo reta una tortuguita a su tortuguita? En tortugués", recita Muleiro.
Sin embargo, características como la extensión y la complejidad de los chistes permiten marcar una diferencia entre grandes y chicos. "Los chistes largos hace que se pierdan en el relato y no les despierta interés. Tampoco entienden algunos chistes sobre sexo, pero todos los chistes de gallegos sin contenido escatológico los entienden muy bien".>
Aunque hay chicos "que a los dos años y medio ya emplean algunos mecanismos de humor, recién a partir de los seis años empiezan a entender los chistes por completo. En ese momento se inicia la franja de mis lectores favoritos que se extiende hasta los 20 años".>
La precocidad y facilidad con la que los chicos comienzan a disfrutar de los chistes depende, para el escritor, "de cómo está construido el hogar y si los padres utilizan el humor en las relaciones en la familia".>
Para reirnos juntos
El libro comienza con un trabalenguas, luego de una presentación informal de Muleiro, que emula al niño que era cuando tenía dos años "y firmaba como Ricky Mateo Junquera". -¿Qué le dijo el instructor de la escuela de kamikazes a los alumnos? -Presten atención porque sólo voy a hacerlo una vez, dice uno de sus chistes.
Y otro: Un día se encuentran dos muñequitos en una juguetería y uno le dice al otro: -íTanto tiempo! ¿Cómo andas? -A cuerda".>
Por lo general, contó el escritor, los chistes constituyen una gran "fuente de comunicación entre ellos, los leen juntos en la casa de un amiguito y luego los vuelven a contar en el colegio".>
El autor
Periodista y escritor
El verdadero nombre de Muleiro es Ricardo Parrotta. Periodista y escritor, ha creado y dirigido una docena de revistas en España, Argentina y México.
Ha sido director, productor, guionista y presentador de la radio y televisión argentina en programas de humor y entretenimientos.>
Sus libros de chistes en España se utilizan como material complementario en las escuelas. Para Muleiro, el chiste no es un extracto menor de la literatura, "ese es un concepto injusto -dice-. Yo critico a los intelectuales que critican a mis libros. Es importante que los chicos lean de todo: lo que está escrito en las paredes, en un libro, o en Internet. Y también chistes".>