El ministro de Economía, Miguel Peirano, retomará el análisis para la creación del Banco de Desarrollo, con la intención de no competir con el sistema financiero privado sino complementarlo.
Por su parte, la banca privada evaluaría el riesgo de los proyectos de inversión y financiaría los primeros años a tasas de mercado, mientras el futuro Banco de Desarrollo se encargaría del financiamiento a mediano y largo plazo con tasas racionales que el mercado no puede ofrecer por financiarse a corto plazo.>
Para la capitalización de entidad, que podría ser el actual Bice u otro organismo bancario estatal, se piensa en líneas del Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).>
Además, Peirano iniciará esta semana los primeros contactos con los principales dirigentes de la industria, el campo, la banca y los servicios, a quienes transmitirá un mensaje: el gobierno mantendrá una política activa en cuestiones claves de la economía, como la formación de precios, el estímulo a las inversiones y la protección del mercado interno.>
Según se admitió, pese a tener un mandato con fecha de caducidad dentro de cinco meses, Peirano aspira a implementar políticas económicas que permitan a los empresarios contar con certezas a la hora de definir inversiones.>
En cuanto a los precios, se va a mantener la política de acuerdos con bandas referenciales y, al mismo tiempo, continuar con las políticas de compensaciones en aquellos sectores que pierden ingresos respecto de los precios internacionales. De todos modos, la política de fondo será dar señales a los sectores productivos para que inviertan en aumentar la oferta.>