Opinión: OPIN-01Espacios vacantes y necesidades que urgen
En el segundo semestre de 2005 comenzaron a construirse dos enormes estructuras en lugares estratégicos de la ciudad. Se denominan centros integradores comunitarios y, en el marco de un proyecto financiado por el gobierno nacional, se concretaron también en distintos puntos del país con el objetivo de conjugar espacios de atención primaria de la salud con áreas de capacitación en zonas de alta demanda de servicios sociales.
En la capital provincial se eligieron dos localizaciones: la intersección de la avenida Facundo Zuviría con Azcuénaga, y el barrio 29 de Abril III, que se erigió varias cuadras al este de Aristóbulo del Valle luego de la inundación de 2003. Hubo anuncios, seguimiento de las tareas que tienen la conducción técnica de la Municipalidad, definición de los objetivos, cálculo de la población que sería beneficiada con ambos proyectos. Sin embargo, a dos años de comenzadas las obras, ambas estructuras están aún sin terminar y, por lo tanto, sin uso.>
Por otra parte, en 2004 y como parte del acuerdo entre la Municipalidad y el Mercado de Abastecedores para la prórroga del contrato de concesión por 25 años, se construyó el polideportivo La Tablada en el noroeste de la ciudad, justo donde la población -y en particular la infantil- crece de manera exponencial y la oferta de actividades culturales, de recreación y deportivas es mucho más acotada.>
El edificio, que prometía concentrar todas esas facetas de desarrollo, ya concluido e inaugurado, sólo tuvo hasta el momento un uso limitado a ciertas acciones administrativas, como la entrega de tickets con fines asistenciales -para alojamiento de evacuados luego de la inundación de fines de marzo- o actividades eventuales. En todos los casos se estuvo lejos del potencial que puede ofrecer una estructura de las características y las dimensiones con que se diseñó y ejecutó el proyecto.>
Con esta estructura ya suman tres los espacios que podrían destinarse a propuestas concretas e indispensables en los barrios más alejados del centro urbano -que sigue aglutinando buena parte de los servicios- para brindar respuestas de carácter social.>
Precisamente, los sectores que registran mayor crecimiento poblacional y que en los últimos años presentan un notable -y desordenado- aumento en la urbanización, son los que reclaman con mayor fuerza la ejecución de proyectos que favorezcan el desarrollo y la contención en áreas vitales como la salud, la capacitación y la recreación.>
No obstante, los plazos se siguen extendiendo, las definiciones se postergan y los pobladores continúan sin la posibilidad de contar con nuevos servicios. Mientras, las estructuras construidas con ese fin se deterioran y no cumplen la función para la que fueron proyectadas y efectuadas mediante inversiones importantes.>
Precisamente, lo sensible de la problemática y la magnitud del esfuerzo realizado, vuelven imperativo el sostenimiento de las políticas al respecto, para no malograr esfuerzos y oportunidades, de manera de acortar la distancia entre los anuncios y los hechos.>