Una separación amorosa que quizás no debería haber sido. Un viaje que no se hizo que de haberse hecho hubiera cambiado la vida de los protagonistas. De estos avatares está construida la nouvelle "Llamadas de Amsterdam", de Juan Villoro, presentado por Interzona como el escritor mexicano considerado por la crítica como "el más importante de su generación".
Juan Jesús y Nuria se han separado. "Cuando se separaron, Nuria desapareció de su órbita. Se fue a Nueva York como abducida por extraterrestres. En siete años no supo nada de ella. A veces, la soñaba en naves espaciales que parecían casas de colonia Roma, con fachada de los años treinta, protegida por una reja de lanzas, y donde alguien abusaba de ella en una habitación mal iluminada; una criatura con muchos dedos anillados untaba ungüento color arcilla en los senos de su ex mujer. Cuando vivían juntos, estas fantasías le ayudaban a hacer el amor en cualquier sitio que no fuera la cama; ahora resultaban absurdas al modo de una envejecida película de ciencia ficción: cuán ingenua era la mente que imaginó esos aparatos para el porvenir".>
Cuando aún están juntos, Juan Jesús, pintor, había obtenido una beca "para mirar la luz que entraba por las ventanas de Vermeer", y Nuria decide renunciar a su trabajo y acompañarlo. Pero ese viaje a Amsterdam se frustra debido a una enfermedad del padre-padrone de Nuria, y así de alguna manera se constituye en el símbolo del fracaso y en el símbolo que vuelve a reunirlos. Muchos años más tarde Juan Jesús entablará una relación telefónica con Nuria mintiendo que se encuentra en Holanda, cuando en realidad la llama desde el teléfono público instalado frente a la casa de la mujer.>
Con un tono reposado, concreto, minimalista, Villoro construye un melancólico relato en el que la ciudad es uno de los principales protagonistas.>