Si algo le faltaba a la ciudad de Santa Fe era que Maradona viniese a jugar. Ya lo hizo Ginóbili el año pasado, saltó Chiaraviglio (en el Indoor de Unión) y estuvo la rusa Ysinbayeva, la mejor saltadora con garrocha del mundo. Se hizo la Liga Nacional de natación y nos visitó José Meolans, referente indiscutido del país. Y este año explotó el deporte en la ciudad: vinieron Los Pumas, jugaron Nalbandian y Chela una exhibición, más de 80.000 personas vibraron con el TC 2000, llegará la semana que viene otra vez el Súper 4 con la visita de la selección nacional de básquetbol y, en medio de esta vorágine increíble de acontecimientos, la figura de Diego Armando Maradona se transforma en una atracción irresistible para los santafesinos, muchos de los cuales verán por primera vez en acción al mejor jugador argentino de todos los tiempos.
Sin dudas que se ha notado la importancia y lo que se puede generar a partir de la simbiosis entre el aporte y esfuerzo privado y la ayuda de los organismos de gobierno. En definitiva, los santafesinos hicimos lo que tantas veces no nos animamos a hacer: nos juntamos para generar cosas. Y allí están los resultados a la vista. Desde lo organizativo, hubo eventos que resultaron impecables y un éxito rotundo, como pasó con el TC 2000, que generó un movimiento de gente y de dinero sumamente importante para la ciudad.>
Ahora llega Maradona. La última vez que Diego estuvo en Santa Fe fue en 1991. Un 23 de diciembre, más precisamente, en la inauguración de la cancha de fútbol 5 del Ateneo. Cumplía una de sus sanciones y en su futuro estaba el regreso para jugar en Sevilla primero, en Newell's después, la vuelta a la selección tras el 0-5 con Colombia, los retornos a Boca... Le quedaba bastante hilo en el carretel a Diego cuando pisó esta ciudad, hace ya casi 16 años.>
Antes, Maradona había jugado profesionalmente varias veces en la cancha de Colón y en la de Unión. En la de Unión, no le fue del todo bien. Recuerdo un partido cuando él jugaba para Argentinos Juniors. En el arco de las bombas, pateó tres tiros libres calcados y al ángulo. Uno fue gol, el otro pegó en el vértice y al otro lo sacó Pumpido. Y en la cancha de Colón, nadie puede olvidarse de esa jugada en la que Wermer fue a cortarlo sobre la platea oeste, jugando Diego para Boca, y él saltó esquivando la acción del defensor de Colón, para meterle luego un centro preciso, exacto y medido al "Pichi" Escudero.>
La vida deportiva de Diego tuvo parentesco con el fútbol de Santa Fe. Integró la selección campeón mundial juvenil con Rubén Rossi; fue campeón del mundo en mayores con Pumpido y su amigo Pedrito Pasculli. Pero además, y esto no muchos lo saben, Diego admiró en sus comienzos a Hugo Villarruel. Cuenta la historia que "Villita" hizo una jugada monumental en cancha de Argentinos, al estilo Diego, y que cuando quiso definir, la pelota le picó en una "mata" y se le levantó; terminó pifiándola. Caído en el piso y golpeando el suelo de la bronca, vio que una mano se le tendía: era la de Diego que le decía: "Levántese, maestro".>