Daniel Monticelli
Después de un fin de semana a pleno automovilismo, siempre quedan apuntes de relevancia que bien merecen destacarse. La realización de la décima fecha del Turismo Carretera, que organizó la Asociación Mutual, Social y Deportiva Atlético de Rafaela, fue a todas luces un éxito. No es fácil sacar adelante una programación con tanto público, que a excepción de unos muy pocos (contados) desubicados, se portó bien. De a poco los miles de espectadores (más de 40 mil), se van concientizando de que un auto a más de 260 Km/h. en la recta principal no es para andar haciendo bromas, ni cruzarse, ni querer "tirarse" encima de las máquinas en plena carrera.
Nos pareció muy acertado el despliegue de las autoridades rafaelinas en cuanto al ordenamiento del tránsito. Por lo menos en un radio de 5 km. a la redonda, los inspectores municipales esta vez sí cumplieron con su misión: la de darle fluidez al ingreso y egreso del público del legendario autódromo.>
Los boxes del Atlético son amplios y cómodos. Cuenta con sanitarios limpios y cuidados. La vigilancia en los sectores "críticos" es permanente -ayudada por la seguridad que trae la gente de la ACTC. Al decir de los pilotos, las variantes y modificaciones que se hicieron en las chicanas cumplieron con su cometido y los dirigentes del club, tal cual lo pedido por ellos, cumplieron al pie de la letra con la construcción de las mismas. Decía Ero Borgogno (responsable de la Subcomisión de Automovilismo del Atlético), que los más de 20 mil boletos vendidos, dan cifras cercanas a un récord de entradas vendidas genuinamente. Ello habla a las claras de la trascendencia que ha tomado desde hace tanto tiempo la disciplina en general y el TC en particular.
El ambiente lo sabe: en las carreras de autos, sobre todo en el TC, "pululan" varios personajes que disfrazados de simpatizantes de... hacen desmanes donde van. Ya sea en Comodoro Rivadavia, Paraná, Rafaela o donde sea. Para el caso, un grupo de jóvenes en la madrugada del domingo no tuvo mejor idea que juntar varios carteles publicitarios televisivos y prenderles fuego. Por supuesto que una vez que actuó la Policía rafaelina, los llevaron para que se "calmen" a la comisaría y hoy recobraban su libertad. El otro caso sucedió en la chicana II, cuando otros pocos individuos y en plena carrera del TC, arrojaron objetos contundentes a la pista. Ahí surge la pregunta: �cómo se hace para detener esa violencia? "No se puede poner un policía por cada espectador", recalcan los organizadores con justa razón.
Por fin tanto los medios gráficos, como televisivos y radiales (escapan a esta regla los tradicionales), empiezan a darse cuenta de lo que significa y moviliza el Automovilismo. No veo con mucha frecuencia que a un espectáculo deportivo cualquiera sea la disciplina, se congreguen más de 120 mil personas separadas por una semana de diferencia (80 mil en Santa Fe y 40 mil en Rafaela). Por eso me parece hasta perder tiempo seguir con esa famosa discusión sobre quién se lleva la mayor relevancia en el deporte. Al menos en este momento y en este lugar de la Argentina.
Uno recordado, otro olvidado. Me pareció formidable la idea de hacer un reconocimiento a dos pilotos que marcaron épocas distintas dentro de los fierros. Que la décima del TC lleve el nombre de Trofeo Marcos Ciani (el "Sapito" de Venado Tuerto), fue un tributo merecido, a pesar de que a Ciani se le hicieron muchos homenajes en vida.
Por el otro, hubo un minuto de silencio para un casi olvidado Esteban "Chango" Fernandino, que se nos fue la semana pasada siendo muy joven aún (62 años). Retumban en mi mente aún las sentidas palabras de Jorge "Nene" Ternengo. "Yo corrí con él en Sport Prototipos, era un pilotazo y una mejor persona y nunca fue reconocido", subrayó con un dejo de nostalgia. >
Más allá del brillante triunfo de Matías Rossi en el TC y el del "Bocha" Trebbiani en el TC Pista, Rafaela tuvo otra de esas grandes jornadas que supieron engrandecer la institución desde hace tantísimos años.>