Conferencia
"La violencia escolar tiene causas que no son visibles"
Así lo afirmó el especialista en mediación escolar, Dr. Osvaldo Ortemberg. Destacó además la erosión que viene sufriendo el vínculo entre padres y docentes. Propone la mediación como alternativa para resolver conflictos.

De la Redacción de El Litoral

Las situaciones de violencia escolar más recurrentes se dan entre los chicos, y entre éstos y sus maestros. Pero una nueva relación viene manifestando signos de mayor conflictividad: el vínculo entre padres y docentes. Con este escenario, la mediación no sólo actúa sobre el hecho consumado, sino fundamentalmente como tarea preventiva.

El sentido pedagógico de la mediación como mecanismo para resolver conflictos en el ámbito escolar es uno de los aspectos que destacó Osvaldo Ortemberg, especialista en Derecho de Familia y en mediación familiar y escolar.>

En su conferencia Violencia escolar y la mediación como una alternativa, el letrado abordó las causas de la violencia escolar y la implementación de la mediación.>

"Es central comprender las causas de la violencia escolar porque no son abordadas adecuadamente", precisó Ortemberg, advirtiendo que dicha miopía es "metodológica": "Reaccionamos en función de lo que vemos: un acto de violencia, un culpable y una víctima. Identificado el culpable, pensamos inmediatamente en la sanción".>

Para el abogado, esta es "la ideología con que vemos todas las cosas que nos rodean. Más allá de lo que se manifiesta, el fenómeno de la violencia tiene causas que no son visibles, y por lo tanto, la respuesta intuitiva de sancionar culpables no la resuelve".>

El especialista reconoce que encontrarse ante una situación de violencia (de cualquier naturaleza) genera angustia y es lo que acontece de manera generalizada. "Buscar culpables no lleva a ningún lado: en realidad, es una manera de huir del problema, de desrresponsabilizarnos hallando culpables afuera".>

Recuperar la palabra

La mediación se introdujo hace más de 10 años en la provincia de Buenos Aires. "En su momento se afirmaba que si hay violencia no puede haber mediación. Si esta premisa se aplica a la familia y a la educación, el mecanismo de mediación no sirve para nada", sentenció Ortemberg.

Tal como explicó el experto, la mediación se utiliza para conflictos entre dos o más personas, que no pueden resolverlos a través del diálogo. El mediador es un tercero que interviene para que las partes lleguen a un acuerdo a través de la palabra.>

"Esto parece sencillo, pero depende de quién asuma la función de mediar. Se dice que esta tarea debe ser imparcial: esto es así, pero dicha condición fue entendida solamente como la de aquel que da la palabra y escucha, o establece las pautas del diálogo", aclaró Ortemberg.>

Para el letrado esto es "quedarse en la superficie. En una crisis se ausenta el pensamiento reflexivo. El mediador ayuda a las personas a conversar intentando que puedan reflexionar y entrever las causas singulares que generaron la situación en la que se encuentran".>

"Una vez que el mediador logró que las partes puedan pensar, estarán en mejores condiciones para poder llegar a un acuerdo que aclare el panorama", agregó.>

Mediar en la escuela

Las situaciones de violencia escolar más recurrentes se da entre los niños, los niños y los docentes, y de un tiempo a esta parte, también entre los padres y los docentes. "Se están manifestado cada vez más seguido este tipo de conflictos vinculares, casos que antes iban directamente al fuero penal, por demanda o denuncia del docente", explicó Ortemberg.

"El sólo de hecho de decir `hay que hablar en lugar de pelearse' alivia la situación, pero no necesariamente la modifica. Invitar a las partes a conversar nada tiene que ver con actuar sobre las causas, por lo que la solución será momentánea. Lo que va a pasar es que la situación se volverá a repetir", indicó el abogado.>

-¿Cómo se siente un chico excluido ante la mediación?-Como la ley: perseguido. Ante este mecanismo el chico va a repetir el hecho, pero va a simular porque sabe que está siendo observado. La situación se frenará porque el mecanismo que funciona es el temor que le genera la aplicación de la ley. La modificación de las conductas requiere de otro tipo de intervenciones, que trasciende la mediación en sí misma.En las escuelas el tercero (que oficia de mediador) viene siendo el docente o la autoridad en conflictos cuyos protagonistas son los chicos o los mismos docentes."Actualmente se está formando a los alumnos para que intervengan en conflictos entre pares. Lo más dificultoso es combinar estamentos dado que tendrían que participar conjuntamente docentes, autoridades y alumnos, y un cuarto aleatorio, que son los padres. Cuando se produce un conflicto entre estamentos, debería participar un mediador representante de cada sector, pero correrse del lugar -sobre todo para los adultos- no es un aprendizaje sencillo", fundamentó el experto.La experiencia de Ortemberg en tres escuelas (primaria y secundaria) de Buenos Aires muestra hasta el momento que la aplicación de la mediación es más bien preventiva. "El resultado es positivo aunque la metodología con que lo abordan no va a las causas", precisó.Finalmente, explicó que la mediación escolar puede hacer que un chico desnaturalice la situación en la que se encuentra: "Hay dos aprendizajes por los cuales estar en la escuela le es útil: el concepto y valor del trabajo y la solidaridad".

El dato

La mediación actúa sobre consecuencias para prevenir futuros acontecimientos. Es como la ley: ante la amenaza debería inhibir el acto.

En síntesis

La iniciativa de instrumentar la mediación debe ser institucional, afirmó el especialista, no de un docente. E insistió en que el entrenamiento empieza por los adultos: "Debe respetarse la jerarquía escolar, es el grande el que enseña al chico, no al revés".