Una retroexcavadora de la Municipalidad de Santa Fe rompió esta mañana un caño madre de la empresa Litoral Gas ubicado en la esquina de Avellaneda y Quintana, en barrio San Roque, provocando una importante pérdida de gas.
El grave incidente, que tuvo en vilo a todo el vecindario durante más de dos horas, se produjo pasadas las 10 de la mañana cuando un operario de la empresa contratada por la administración local cavaba una zanja para concretar la obra de cordón cuneta.>
"Estaba tomando mate en mi casa y de repente escuché un fuerte ruido, que no fue una explosión sino un silbido ensordecedor", contó Lidia Benítez, quien por vivir en la casa de la esquina fue la primera en tomar conocimiento del accidente. "Salí a la calle y no había nadie, se ve que los muchachos se asustaron y dispararon, después volvieron y pusieron unas cintas para que no crucen los autos. Por las dudas cerré todo y me fui porque tengo miedo y no se puede estar del olor a gas".>
El subjefe del cuartel de Bomberos, Juan Carlos González, explicó que "se rompieron los caños madre de alimentación, dos de 125 y uno de 60, justo donde se unen. Ahora están tratando de clausurar los tres caños para eliminar toda pérdida en el sector", dijo al describir las tareas de reparación.>
La maquinaria municipal no fue movida del lugar y quedó estacionada junto al caño roto. Si al intentar retirarla producía algún chispazo, podría haber ocasionado una explosión.>
A pesar de la gravedad de la situación, ninguna autoridad se acercó al lugar, salvo los bomberos que estaban alertas a cualquier imprevisto. Los operarios que cometieron el error quedaron desconcertados y sólo miraban cómo los empleados de la empresa que provee el servicio intentaban reparar el caño. En tanto, los funcionarios municipales y provinciales, como integrantes de Defensa Civil, brillaron por su ausencia.>
Los vecinos no recibieron ninguna indicación sobre cómo debían actuar ante este tipo de emergencias. Agentes de la comisaría 5ta. llegaron después del mediodía (dos horas después) sin directivas claras. Tal es así que uno de los oficiales descendió del vehículo y corrió la valla que impedía la circulación para acercar su automóvil al lugar de los hechos. Desesperados, los bomberos impidieron con señas y gritos semejante imprudencia.
A las 12, el jefe de la comisaría 5ta., Juan Greco, llegó al lugar y declaró: "Estamos tratando de cortar el acceso a las calles para evitar cualquier incidente porque no se puede pasar ni con un cigarrillo, ni con un celular, nada que pueda provocar chispas". La pérdida llevaba ya dos horas.>
Los vecinos, curiosos, se acercaron demasiado a la esquina en pérdida. Incluso numerosos chicos cruzaron de un lado a otro sin que nadie les llame la atención. La improvisación ganó la situación.>
A pesar de que este fluido se expande con rapidez, y que el viento que soplaba a esa hora evitó su concentración, en el lugar era difícil respirar. Muchos comenzaron a sentirse mareados y a tener dolor de cabeza.>
Minutos antes de que la pérdida sea controlada, a las 12.15, el subjefe del cuartel de Bomberos, Juan Carlos González, logró interiorizarse de la situación y alcanzó a brindar algunas recomendaciones a los vecinos.>
"Les estamos pidiendo que cierren las ventanas para que no entre el gas porque como es gas metano (natural), es menos denso que el aire y se va para arriba. Hay que tener precaución en los 20 metros más cercanos a la pérdida: se corta el tránsito, no operan teléfonos celulares ni se fuma".>