Charla de un especialista en la Bolsa de Comercio
Planificar para el desarrollo
Fabio Quetglas, máster en Gestión de ciudades, aseguró que el desarrollo no es espontáneo y habló de las condiciones necesarias para alcanzarlo en la cultura de la inmediatez y en sociedades inorgánicas.
"Si la soja valiera el doble, podríamos ser un país rico, pero no desarrollado". Invitado por la UTN y la Bolsa de Comercio, Fabio Quetglas habló sobre planificación y el desarrollo en un contexto complejo. El especialista compartió un panel con Gustavo Vittori, integrante del Consejo de Dirección de El Litoral, en tanto que Ricardo Scholtus -decano de la Facultad Regional Santa Fe de la mencionada casa de estudios- fue el moderador. Quetglas explicó que "no se aborda el desarrollo de una manera espontánea" porque es un "fenómeno complejo", que se verifica en sociedades que tienen, entre otras características, la de la "criticidad", o sea, un debate abierto en el que -por contrapartida- "la difusión de baja calidad es característica de sociedades subdesarrolladas".> En cuanto a la influencia de factores endógenos o externos, para definir un "desarrollo local", señaló, como ejemplo, que China suma a su capital de salarios baratos la inversión externa, pero advirtió que "la Argentina no tiene el yacimiento de salarios baratos" de los asiáticos y que debe "construir su lugar en el mundo" a partir de la condición de país "mediano, heterogéneo y desarticulado".> Mencionó que la Argentina debe buscar la evolución de sus áreas de crecimiento (por ejemplo, del polo agroindustrial a la producción nutracéutica) y sugirió el reequilibrio territorial contra la macrocefalia, así como una nueva "fiscalidad" que descentralice recursos a municipios y comunas.> Advirtió que la macrocefalia genera una "crisis sistémica a mediano plazo" y proyectó que el país debe articularse en una red de unas "50 ciudades medianas, articuladas", con una ciudadanía razonable, lo que supone "reorganización territorial y planificación de desarrollo".> Quetglas expuso que para sustentar el desarrollo no se puede pensar sólo en la combinación del alto valor de commodities, de la fuerte demanda externa con bajas tasas de interés, tres condiciones que no se verificaban juntas desde 1920. "Si hay algo inexorable es el ciclo económico", recordó.> "El juego requiere insumos que no sé si están instalados en la Argentina", subrayó. Entre ellos, mencionó la calidad institucional, la de recursos humanos, la infraestructura y la calidad del vínculo público-privado.>
Cómo planificar
Al responder cuestiones sobre las condiciones de la planificación del desarrollo, Quetglas incluyó el desafío de hacerlo en la "cultura de la inmediatez", aunque mencionó que ordenar los datos es hoy más fácil con los recursos de base tecnológica. Como obstáculo, sumó la "conflictividad social inorgánica", que impide tener interlocutores válidos para solucionar problemas, así como la presión del "asedio mediático", que condiciona la "criticidad necesaria de la cultura argumental".> Apuntó a la necesidad de la "interdisciplina" y ejemplificó con el hecho de que un ministro de Salud no puede dejar de abordar desde su área los accidentes de tránsito, si éstos son una de las principales causas de muertes prematuras.> Al ensayar una respuesta sobre qué hacer en Santa Fe, Quetglas mencionó que la provincia es compleja y heterogénea, "con aspectos interesantes de desarrollo" y un shock de infraestructura. Sugirió pasar de un modelo de "estaticidad piramidal y división de funciones estatales" a otro de "estaticidad en red", en el que "todos abordan la agenda pública desde distintos lugares".> Por último, advirtió la necesidad de no sacralizar la planificación y recordó que el desarrollo es muchas veces "disruptivo". Puso como ejemplos a la ley 1420, que estableció la obligatoriedad de la escolarización en una sociedad que no mandaba a los chicos a la institución educativa, o a la irrupción de los transgénicos en la Argentina de 1993, cuando era el único país del mundo que los utilizaba.>
"Dejamos de ser sociedad", señaló Gustavo Vittori en su disertación. Habló de la "implosión de 2002" y de las particularidades santafesinas que "empeoran" su situación, tras la partida de Fiat y la desactivación portuaria "en tres o cuatro años", en la bisagra de los 70 a los 80. Añadió a estos motivos las inundaciones y la pérdida de valor de la actividad política en la ciudad que es sede gubernamental, pero rescató los proyectos para hacer de Santa Fe un nodo de gestación productiva e intercambio comercial, con enlaces viales y ferroportuarios que compensen el desarrollo territorial y eviten que Rosario repita en la provincia el problema de la macrocefalia que padece el país con Buenos Aires.
De la redacción de El Litoral
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