El autor de "El Gatopardo", Giuseppe Tomasi de Lampedusa, propiciaba la escritura de memorias, recuerdos, reflexiones, considerando que la Historia menuda con la que contaríamos sería más honda y amplia que la que donan los profesionales del pasado. Y esa es la impresión que causan libros como "Vida, pasión y resurrección", de Pedro Iungman, que acaba de publicar editorial Milá.
Pedro Iungman habla su vida y reflexiona sobre el país, su condición de judío, el peronismo, la violencia, los esfuerzos personales y los avatares sociales, de alguna manera en consonancia con las memorias de juventud que el autor había publicado bajo el título de "Yo, Pedro, Pi".>
Iungman nació en 1927, en General Villegas. Cuando tenía tres años su familia se trasladó a Buenos Aires. En el campo empresarial, recuerda sus inicios con la brillante idea novedosa de confeccionar vestiditos para muñecas, o la exitosa confección de la máscara que había hecho popular la aparición de El Llanero Solitario, o la apertura de una juguetería que se haría célebre en Buenos Aires, llamada "Bichito de Luz" por sus juguetes de avanzada, o el afianzamiento de una empresa de impermeabilización, de la que llegaría a ser gerente. Contemporáneamente se ejercita, con notas, cartas y letras de canciones, en la labor de las letras.>
También escribe poesías: "Difícil es el laberinto de la vida,/Creemos lo que vemos/ Y olvidamos lo mucho/ que soñamos...". Y también: "Pensar que tengo o... �tuve? tantas ilusiones sobre lo que sería nuestro país y mis dos hijos mayores, hijos de mi primer matrimonio, que muy jóvenes se trasladaron a Israel. Las circunstancias extrañas que conducen nuestras vidas, por momentos nos hacen pensar que no son nuestras, que pertenecen a otros, porque yo no haría esto o aquello, pero si lo hicimos, lo vivimos, y en la vida no se puede borrar lo hecho, hecho está".>