El nuevo integrante de la "Legión argentina" en la NBA
Otro gigante en el paraíso

Las pinturas de las canchas NBA esperan a Scola, que llevará toda su fuerza y talento. Foto: Flavio Raina.

Luis Scola, flamante incorporación de la liga más poderosa del mundo, estuvo en nuestra ciudad con el seleccionado nacional, con motivo del torneo Súper 4. Luego de la final ante España, habló con El Litoral.

Para las personas de estatura media (y más aún, tirando para abajo del promedio), estar entre los jugadores de básquet es toda una aventura. En estas circunstancias, se puede imaginar fácilmente cómo debió sentirse David ante Goliat (aunque con todo el despliegue de seguridad es imposible repetir la leyenda).

Ocurre que una vez concluida la serie de notas en la denominada "zona mixta", el dolor en la base de la nuca es indisimulable. Claro, la cabeza estuvo durante más de 15 minutos apuntando al cielo, para poder mirar a los ojos a estos monstruos del deporte de la americana.>

De repente, tras el vidrio, se divisó la humanidad de Luis Scola, figura central (junto a nuestro Carlos Delfino) de este seleccionado "sin estrellas", fichaje reciente de uno de los equipos más importantes de la liga de básquet estadounidense, la NBA, el mundo soñado de todo el que ama este deporte. El Litoral le propuso un breve mano a mano, y Scola aceptó.>

El Súper 4

El longilíneo jugador (alcanza los 2,06 metros) comenzó hablando de la labor del seleccionado en el minicertamen que se disputó en el Ángel P. Malvicino.

"Ante España, en la final, hemos jugado mal el primer tiempo y en el segundo, tuvimos que cambiar tácticamente todo para ganar el partido. Porque al fin y al cabo, por más que sea un encuentro de preparación, siempre uno quiere ganar".>

También se refirió a aquello que debe seguir intentando corregir el equipo. "Es relativo el hecho de andar mal en ataque porque no entra la pelota. Cuando defendés bien, la pelota entra mucho más que cuando lo hacés mal. Estamos tranquilos y confiados. Esta es una etapa para trabajar. No es para volverse loco ni para nada en especial. Por supuesto que aún en partidos de preparación, cuando ganás te alegrás y cuando perdés te ponés triste. Pero lo importante es seguir puliendo cuestiones de equipo", destacó.>

Por último, destacó lo más relevante de estos días en el ambiente del seleccionado. "Estamos lejos de lo ideal. Nosotros estamos buscando mejorar y ponernos a punto. Queremos que el equipo llegue al techo de rendimiento en el momento justo, que tendría que ser a la mitad del torneo preolímpico".>

Objetivos

-�El sueño máximo son los Juegos Olímpicos?

-Llegar a Beijing no es un sueño, es un objetivo. Entre una cosa y otra hay una diferencia abismal. Mucha gente piensa que nosotros vamos a Las Vegas regalados y yo estoy totalmente en contra de ese tipo de pensamiento.>

-�Cómo estás viviendo la idea de tener un futuro certero en la NBA?-El de la NBA tampoco es un sueño. También es un objetivo porque ya estoy ahí. En su momento fue un sueño y cuando lo cumplí, me di el lujo de alegrarme desmedidamente, festejar y ponerme contento. Ahora mismo ya queda trabajar y empezar a adaptarme, porque ya es una realidad, que está ahí y que es inminente. -Cuando te confirmaron la noticia, �sentiste un cosquilleo especial?-Sí, realmente. Tenía ganas y cuando se dio por supuesto que me puso muy contento. -�Sos consciente de que vas a aportar a un grupo de jugadores que están haciendo historia?-Siento que voy a ir a jugar y que voy a intentar con mi equipo la mayor cantidad de victorias posibles. Me pone contento que estén los demás argentinos, pero en realidad yo voy a jugar para Houston, donde no hay muchachos de nuestro país. -Algún asado se van a comer, �o no?-Si coincidimos, sí. Pero no es tan fácil, porque se juegan muchos partidos por semana. Sin embargo, si se puede, seguro que algún asado nos vamos a comer.

Exitosa carrera

Luis Alberto Scola Balvoa comenzó a jugar en primera cuando apenas tenía 15 años, en la temporada 1995-96, en la Liga Nacional para Ferrocarril Oeste. Allí se desempeñó durante tres temporadas antes de que lo reclute el Cabitel Gijón de España, en 1998. En el 2000 lo fichó el Tau Cerámica, elenco en el que jugó hasta la actualidad con grandes rendimientos. En 2002, fue drafteado por San Antonio Spurs como número 56 de la segunda ronda pero su llegada a la NBA se produjo este mes, cuando los Rockets de Houston lo negociaron con la franquicia a la que pertenecen Ginóbili y Oberto.

Alejandro Galetto