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El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, pidió hoy en Kabul, al cerrar una histórica asamblea de líderes tribales de la frontera, que afganos y paquistaníes trabajen juntos por la paz y la estabilidad regional frente a los talibanes y sus aliados de Al Qaeda.
"Si trabajamos juntos, luchamos juntos, no tengo ninguna duda de que alcanzaremos la paz y la estabilidad necesarias en nuestros dos países y en la región", dijo en el discurso de clausura de la "jirga de la paz", una asamblea tradicional, inédita en esta ocasión pues reunió a afganos y paquistaníes.>
Unos 700 jefes tribales, religiosos y políticos afganos y paquistaníes trataron de establecer durante el fin de semana en la capital afgana una estrategia común contra la violencia islamista.>
No obstante, las regiones de Waziristán del Norte y del Sur, zonas tribales donde operan con fuerza los insurgentes, rehusaron mandar delegados en protesta precisamente por la falta de representantes talibanes en las discusiones.>
"Si no intentamos comprender aquí las raíces de la inseguridad, no dejamos de acusarnos el uno al otro y no nos damos confianza, no triunfaremos", estimó Musharraf -que se explicó en urdu e inglés, y fue doblado al pastún- junto a su homólogo afgano, Hamid Karzai.>
"Estoy contento de que los dos países hayan unidos sus manos para solucionar sus problemas, problemas que, en su mayoría, nos han sido impuestos por extranjeros", afirmó el presidente paquistaní.>
Tras las palabras del presidente paquistaní, Karzai intervino brevemente para acordar con ese discurso. "Él ha hablado de confianza. Afganistán prestará sin duda su confianza a Pakistán, país hermano y amigo", dijo.>
"Estoy muy contento de que esta `jirga' haya concluido muy exitosamente", aseguró Karzai en su breve discurso ante los 650 delegados.>
La declaración final de la "jirga" reflejó hoy la incapacidad de los dos países para alcanzar un compromiso, pese a "reconocer" que "el terrorismo es una amenaza común para ambos" y que la lucha contra él "debe seguir siendo parte integral de las políticas nacionales y las estrategias de seguridad" de Pakistán y Afganistán.>
Pakistán y Afganistán mantienen conflictivas relaciones, que se tensaron aún más por el problema de los talibanes, que se refugiaron en las montañas paquistaníes fronterizas con Afganistán tras ser desalojados del poder de Kabul por los estadounidenses a finales de 2001.
Afganistán, apoyado por Washington, acusa a Islamabad de no hacer lo suficiente para combatir a los talibanes. Pakistán, que también está enfrentado a la presión creciente de los islamistas, dice que los talibanes son afganos.>
El presidente Musharraf no asistió a la inauguración del encuentro el jueves escudándose precisamente en la crisis de seguridad en su país, donde también se enfrenta a una creciente oposición política. Su anterior visita a Afganistán se remonta a setiembre de 2006.>
El presidente paquistaní decidió finalmente acudir a Kabul tras llamadas de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y del propio Karzai.>
Los 700 asistentes a la asamblea discutieron temas como las causas del terrorismo en la región, la lucha contra las drogas y las relaciones transfronterizas, explicó un portavoz, Asif Nang.>
Mientras se producían las discusiones, fuentes militares informaron de 29 muertes en combates en todo el país, incluidos cuatro soldados de la fuerza internacional y más de 20 insurgentes.>
Tres soldados de la coalición internacional desplegada en Afganistán y su intérprete murieron a causa de la explosión de una bomba en el este del país.>
Dos de los 21 rehenes surcoreanos en manos de los talibanes en Afganistán, dos mujeres enfermas, serán liberadas de forma inminente, anunció un comandante de los rebeldes islamistas hoy, tras varias declaraciones contradictorias en sus propias filas.
"Las dos surcoreanas aún están en manos de los talibanes y si Alá quiere, serán liberadas por la tarde (del domingo) como gesto de buena voluntad del alto consejo talibán", declaró Abdulá Jan, responsable de los rebeldes para la provincia de Ghazni (sur), donde los surcoreanos fueron secuestrados hace 25 días.
Ayer, dos portavoces de los talibanes anunciaron que iban a liberar ese mismo día a esas dos rehenes sin condiciones, tras las primeras 24 horas de negociaciones directas con una delegación de Corea del Sur.
Más tarde desdijeron su decisión, pero hoy las autoridades afganas dieron también por hecho ese gesto.
Según el responsable de los servicios de inteligencia en Ghazni, era "probable" que los talibanes las soltasen hoy.
Una nueva ronda negociadora directa entre los talibanes y una delegación proveniente de Seúl se abrió a media jornada (hora local) en la sede de la Media Luna Roja en Ghazni, a 140 km al sur de Kabul.
Desde que secuestraron a 23 surcoreanos el 19 de julio, los talibanes no han cesado de proclamar su exigencia de un canje de prisioneros, algo a lo que se niega el gobierno afgano.
Para presionar, ya ejecutaron a dos hombres del grupo, el 25 y el 30 de julio. Dieciséis mujeres figuran entre los 21 rehenes que quedan.
AFP-EFE