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"Nosotros necesitamos y debemos trabajar". Ese fue el lema de la Primera Jornada de Temática Laboral para personas con discapacidad que organizaron en forma conjunta el Programa Empresas y Eventos, de Cable y Diario, y la Unión de Entidades de y para Discapacitados de la provincia de Santa Fe.
El encuentro contó con el auspicio del gobierno de la Provincia de Santa Fe, UPCN, Pilay, SNA Argentina (Bahco), la Fundación Bica y la Municipalidad de Santo Tomé y tuvo por objetivo concientizar acerca de la importancia de integrar en el mercado de trabajo a quienes son no videntes, tienen alguna dificultad motriz, son sordomudos o conviven con alguna discapacidad, dar a conocer las normas jurídicas que los protegen y los beneficios impositivos para las empresas que los emplean.>
En nuestra ciudad "el 75% de los discapacitados no tiene empleo", comentó Fernando Oliveros, productor y conductor de Empresas & Eventos. Para cambiar esta situación la sociedad debe despojarse de los preconceptos y no sentirse ajena a la realidad que sufre el 7% de la población.>
"En nuestro país, por su idiosincrasia, se toma a la discapacidad como una disminución, distinto de la actitud que asumen países como Estados Unidos, Inglaterra o Alemania en donde lo ven como una circunstancia más, donde la gente necesita seguir viviendo y trabajando", comentó el periodista.>
Oliveros cree que falta que la población "tome conciencia". "Con esto sucede algo similar que con el tema de la seguridad. Recién cuando te toca de cerca empezás a palpar el problema. Y nadie está exento de tener alguna discapacidad: con los accidentes automovilísticos que tenemos últimamente hay mucha gente que queda con discapacidad de un día para otro", sostuvo.>
En su programa, Oliveros tiene desde hace un año un segmento dedicado a "concientizar a la gente, a los empresarios, industriales, comerciantes y a quienes tienen poder de emplear que el discapacitado necesita y debe trabajar', señaló el periodista, quien trabajará para crear en Santa Fe el Club de Empresas Comprometidas.>
Una ley nacional y otra provincial establece que el 4% de la planta básica de la administración pública debe ser cubierta por personas discapacitadas. Si bien no existe esta exigencia para las empresas privadas, el Estado premia con importantes beneficios impositivos a las compañías que los contraten.
La legislación no ha logrado generar la igualdad de oportunidades. "De casi tres millones de personas con discapacidad en la Argentina, el 90% está desocupada", dijo la Dra. Noemí Imhoff, a cargo del departamento de Capacidades Diferentes de UPCN Santa Fe.>
"La contratación de personas con discapacidad es un tema que todavía no está resuelto en la sociedad. El trabajo competitivo aún necesita una respuesta. Hay una resistencia a la posibilidad de emplear personas con discapacidad, sobre todo en el empleo privado. No obstante, hay que destacar que hay empresas que están respondiendo y lo están haciendo muy bien: firmas rafaelinas, esperancinas y de la ciudad", dijo Imhoff tras mencionar el caso de Bahco que desde hace décadas emplea personas con discapacidad y el de empresas de Buenos Aires, donde en los últimos años se han dado avances importantes. Para la profesional hace falta aún "derrumbar la barrera psicológica que existe de la no capacidad que pueda tener una persona con discapacidad. Hay un cierto temor a que esa persona no pueda rendir en su trabajo. Para nosotros eso no es una preocupación porque hemos tenido experiencias donde se ha demostrado que rinden".>
Otro punto que se debe reforzar es el acceso a la información. "Es muy interesante que los empresarios sepan que tienen beneficios impositivos porque, en parte, lo que pasa se debe a la desinformación".>
Alejandra David, presidenta de la Unión de y para discapacitados, sostuvo que "la inserción de la persona en el trabajo es lenta, es una tarea sumamente costosa pero que se puede lograr sumando el esfuerzo de todos".>
Por último, Imhoff dijo que no hay que olvidarse que "la persona con discapacidad cuando no tiene la posibilidad de poseer un trabajo digno es una carga social. Quien está en condiciones de trabajar porque su discapacidad no lo limita, es útil a la sociedad: es una persona que puede llevar su salario a su hogar y compartirlo con su familia, vivir y trabajar; contrariamente a la persona que tiene que vivir de pensiones graciables. Así lo entendieron Estados Unidos y los países europeos, que han vivido bajo las guerras mundiales".>
Pablo Ceballos tiene 27 años, es no vidente y estudia Comunicación Social. Desde hace cuatro años trabaja en la Secretaría de Estado de Derechos Humanos y hace uno que es columnista del Programa Empresas & Eventos.
Él fue uno de los expositores de la jornada que, a través de su experiencia, llevó el mensaje de que "sea cual fuere la discapacidad que tenga la persona, puede trabajar".
En el organismo estatal donde se desempeña está a cargo del Registro de Menores y Niños Desaparecidos, y para poder cumplir con su tarea tiene instalado en su PC un software especial. Se trata de "un lector de pantalla que cuando tipeo o hay caracteres dentro de la pantalla, el programa los identifica y me los reproduce a través de una voz. Puedo saber lo que estoy escribiendo o lo que hay en el monitor, como cualquier otra persona", dice Ceballos.
A él le costó acceder a un empleo, en primer lugar porque "para cualquier persona es difícil conseguir un trabajo" y, en segundo término, porque "las personas con discapacidad tenemos un valor agregado que es el hecho de luchar contra los prejuicios y contra algunas cuestiones que no están muy claras en nuestra sociedad. La idea es entender que la persona, más allá de que tenga una discapacidad, puede trabajar", remarcó.
De la redacción de El Litoral