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Kim Rossi Stuart debuta como guionista y director con "Líbero" (Anche libero va bene), en la que también es protagonista.
Es un realizador joven, tiene 37 años, y conoce el mundo del cine desde muy pequeño, ya que trabaja como actor desde los 5 años. Y su propuesta evidencia un gran conocimiento del cine italiano, al inscribirse en la tradición realista de ese país, ofreciendo un retrato conmovedor y crudo de una familia de clase media que intenta adaptarse y sobrevivir en un ámbito urbano.>
Se trata de una familia disfuncional, con problemas de todo tipo, pero que sin embargo, y a pesar de ello, no es precisamente atípica. Se puede decir que representa esa parte de la humanidad que está en el borde, en los límites, que no termina de pertenecer al mundo, pero que tampoco termina de caerse de él.>
Trabajando con el punto de vista del narrador omnisciente, pone el acento, sin embargo, en la perspectiva del niño Tommaso (Alessandro Morace), el hijo menor del matrimonio compuesto por Renato (Rossi Stuart) y Stefania (Barbora Bobulova), y hermano de Viola (Marta Nobili), la otra hija de la pareja.>
Renato es un hombre joven que se ha hecho cargo de sus hijos porque Stefania, una joven y bella mujer, entra y sale de sus vidas según su emotiva inestabilidad la lleve para aquí o para allá.>
Lo que el filme muestra es la tristeza, la soledad y las dificultades que encuentra un chico de 11 años para crecer en un ámbito familiar en crisis permanente y un mundo exterior que si bien no siempre es hostil, es siempre ajeno.>
Renato es un padre cariñoso y hace esfuerzos para llevar adelante el hogar (o lo que queda de él) y su trabajo, pero su personalidad conflictiva le crea problemas en todos lados. Como resultado, a los ojos del mundo y de su familia, es un fracaso. No logra mantener un empleo estable, se llena de deudas, su mujer lo abandona por hombres más ricos y exitosos, y hasta su hijo parece defraudarlo al no responder a sus expectativas.>
Stefania también es muy cariñosa, pero su fragilidad emocional le impide ser una madre y una esposa comprometida con su familia y siempre escapa en busca de otros horizontes, aunque tampoco consigue ser feliz.>
El título de la película hace alusión al puesto que ocupan algunos jugadores de fútbol en el campo de juego y refiere metafóricamente al rol que los demás integrantes de la familia le adjudican implícitamente al pequeño Tommy. Siempre callado, reflexivo y observador, parece ser el único capaz de moverse con libertad para ir y venir para un lado y para otro de la línea de fuego, que su padre y su madre, dos personas de una marcada inmadurez, parecen empeñados en trazar a cada paso. También su hermana, algo mayor que él, lo tiene como víctima de sus caprichos y abusos.>
Así, Tommaso va creciendo como puede en medio de una situación siempre precaria, en la que lo único aparentemente perdurable es el fuerte afecto que sienten unos por otros cada miembro de su familia, aun disfuncional y desperdigada. Con sus secretos y sus dolores, Tommy seguirá en esa vida compleja y de contrastes, donde parece que hay un mundo mejor, aunque siempre está en otro lado.
Excelente el trabajo actoral del pequeño Alessandro Morace, cuyo rostro es de una expresividad exquisita.>
Laura Osti