Pista y Campo

[ Antidoping ]

Unos 500 tests sanguíneos y 600 controles antidoping serán efectuados en el Mundial de Osaka, en que el participarán más de 3.000 atletas. Los tests sanguíneos o screening, son tomas de sangre que se realizan sobre atletas escogidos de diversas formas.

A éstos se suman los controles urinarios clásicos, de los que al menos 150 estarán centrados en la detección de eritropoyetina (EPO), ya que su detección no es automática debido al elevado costo del método para encontrarla.

Todos los medallistas serán controlados, además de uno o dos finalistas y entre diez y doce participantes en las carreras de marcha maratón. Las series y semifinales estarán también bajo vigilancia, con una atención particular para los eliminados.

[ Más detalles ]

La búsqueda de EPO se centrará sobre todo en las carreras, y no sólo el fondo y el semifondo. La Iaaf no se olvida de los sprints, incluso si el recurso al dopaje sanguíneo es a priori menos eficaz en estas pruebas.

En lo que concierne a los concursos (saltos y lanzamientos), la EPO será poco buscada, aunque las tomas urinarias pueden también ser sometidas al método IRMS (espectrometría de masa isotópica). Este test, completamente fiable, permite diferenciar a una hormona exógena.

[ Las penas ]

Los atletas que reciban castigos por doping de más de seis meses podrían ser suspendidos también para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, anunció en Osaka el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el belga Jacques Rogge.

"En el COI, haremos lo necesario para que si un atleta es penalizado con más de seis meses, no le sea permitido participar en los Juegos Olímpicos", dijo Rogge; quien también propuso una suspensión automática después de un primer positivo, además de respaldar a la Iaaf en su demanda de mano dura.

"El COI apoya sin condiciones a la Iaaf en su demanda", afirmó, explicando que ser suspendido para los Juegos Olímpicos es el equivalente a una suspensión de cuatro años.

El belga añadió que el COI también podría imponer sanciones económicas a los atletas y urgió a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) para ser más estricta con los deportistas que no se someten a tests.