La calificadora de crédito Standard & Poor's (S&P) precisó que, si se incluyen las Lebac y Nobac del Banco Central, el gobierno argentino sigue siendo el "mayor deudor del sistema financiero argentino".
No obstante, la calificadora reconoció en un Informe que los bancos están hoy "mejor posicionados" para enfrentar escenarios internacionales adversos, al tiempo que recomendó al gobierno mantener la "sustentabilidad" macroeconómica y la "transparencia" preelectoral para "fortalecer la confianza de los agentes económicos, reducir la volatilidad local y mitigar potenciales efectos de la turbulencia global de los mercados".>
"Durante los próximos meses, la política fiscal y un efectivo uso de políticas monetarias serán críticas en términos de asegurar la estabilidad macroeconómica, reducir las presiones sobre el tipo de cambio y sobre las tasas de interés y llevar calma al mercado", dijo S&P.>
No obstante, indicó como un dato a tener en cuenta que "el gobierno argentino sigue siendo el mayor deudor del sistema financiero", ya que la exposición de los bancos (incluyendo préstamos, títulos públicos y notas de corto plazo emitidas por el Banco Central) "todavía representa casi un tercio de los activos totales del sistema".>
En relación al futuro, S&P recomendó como "factores clave para fortalecer la confianza de los agentes económicos, reducir la volatilidad local y mitigar potenciales efectos de la turbulencia global de los mercados sobre la Argentina" mantener la "sustentabilidad de los fundamentos macroeconómicos actuales y una agenda política transparente, dentro del contexto de las elecciones presidenciales de 2007".>
En cuanto a los bancos, el informe enfatizó que el sistema financiero está hoy mejor posicionado que en 2001 para enfrentar condiciones desfavorables de mercado, aunque advirtió también que su calidad crediticia se encuentra todavía "muy condicionada" a la calidad crediticia del país.
La calificadora señaló además que a pesar de las "profundas distorsiones microeconómicas" en sectores específicos de la economía (presiones inflacionarias, controles de precios, tarifas subsidiadas, cuellos de botella en la industria, etc.), los fundamentos macroeconómicos actuales "son más sólidos de lo que eran hacia fines de la década pasada".>
Como consecuencia de la crisis internacional, la calificadora marcó que "hasta el momento, el peso argentino se ha devaluado levemente, el crecimiento de las reservas externas se ha frenado y las volátiles tasas interés han subido", aunque señaló que "la desdolarización de los depósitos y la reducción de la dependencia de financiación externa han reducido ciertas vulnerabilidades del pasado".>
Entre las fortalezas, S&P destacó el auge económico y los equilibrios de las cuentas externas y fiscales, pero advirtió sobre "el preocupante aumento del gasto público". Y ponderó el nivel de reservas, que le "brinda al gobierno una mayor flexibilidad financiera para enfrentar impactos externos".>
En cuanto a la liquidez del sistema financiero, S&P opinó que "es adecuada" y señaló que "los depósitos del sector privado han estado creciendo a pesar de la volatilidad actual. Incluso en un contexto de iliquidez, el Banco Central puede actuar como prestamista de último instancia, otra ventaja vital entre el modelo actual y el previo esquema de dolarización", añadió.>
Sobre la solvencia del sistema, la calificadora apuntó que "los bancos han generado ganancias por casi $ 8 mil millones y han recibido más de $ 3 mil millones en inyecciones netas de capital" y que en la actualidad, el capital tangible "representa el 11,5 % de los activos totales del sistema".>
El Informe destacó además la "sobreprevisión" de la cartera crediticia, "con un ratio de cobertura de préstamos irregulares mediante previsiones de 130 %".>
En construcción
La industria de la construcción en la Argentina acumuló un avance de 4,3 % entre enero y julio de este año, contra un 15,5 % registrado en el mismo período en 2006, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En julio, la actividad avanzó 3,6 % con respecto a igual mes del año pasado y tuvo un retroceso de 1 % en relación con junio. El incremento de julio se debió al impulso de la obra pública (infraestructura y viales); la construcción culminó 2006 con un crecimiento de 15,2 %, contra un aumento de 14,4 % el año anterior.
De la redacción de El Litoral/DyN