Unión bajo la lupa
ASSEF (4): es cierto que el centro previo al gol era muy abierto para salir a buscarlo, pero se quedó atornillado y sin reacción, más allá de que Penco saltó solo, sin marcas. Incluso, pareció estar demasiado jugado de la mitad del arco al primer palo. Dijo que la cancha estaba embarrada y pesada.
MOSSET (5): sin mayores problemas en la marca, aunque con un defecto en común de toda la última línea: salieron desde el fondo con mil y un pelotazos. Así es imposible jugar.
CANUTO (5): terminó cambiando roles con Carabajal y pasó a la vieja función de mitad de cancha para darle claridad al manejo del balón. El mismo "Tato", que sabe con la pelota, también tiró pelotazos.
RENZO VERA (4): sin ninguna alternativa para poder sacar una pelota de zurda y que quede adentro de la cancha. Además, si el perfil no lo ayuda: �por qué quiere salir jugando?
URRESTI (4): jugó de carrilero por derecha, con las libertades totales que le dio Trullet para pasar al ataque. No sacó un centro en toda la noche.
CARABAJAL (4): el mismo había reconocido que el juego en la mitad de la cancha es mucho más rápido que atrás. Lo presionaron siempre, le ganaron y de uno de sus errores pudo llegar otro gol de Almirante.
CASANOVA (4): otra oportunidad más para ganarse un lugar en el equipo que fue desaprovechada por completo. La gambeta para el costado en el fútbol actual no sirve para nada.
ZAPATA (4): venía levantando muchísimo su nivel, incluso llegando a posiciones de gol y al gol en sí. Pero ayer volvió a entrar en la confusión.
ROSALES (5): es, a todas luces, el jugador más claro del equipo: el que más sabe, el que más busca y desequilibra. Encontró el gol, acaso como premio a sus ganas.
FERRER (4): demasiado estático, sin variantes. Le quedó una y tapó Campestrini, que salió rápido a resolver. En otra, el juez le cobró infracción por empujar.
PEREYRA (4): más preocupado por el roce con los rivales y discutir con Bertinotti que en mostrar sus condiciones para imponerlas ante un equipo que vino a defenderse.
MARCOS FLORES (4): en la desesperación por cambiar la historia, quiso hacer todas las cosas juntas y finalmente no pudo terminar haciendo ninguna.
MARCOS TORRES (-): con Unión jugado en ataque, la gente resistió este cambio porque quería otro delantero más en campo. Anímicamente nervioso, por cuestiones obvias: entró silbado.
ARRéA (-): de una insistencia suya, nació la jugada del empate de Unión. Se lo vio pocos minutos, parece ser rápido.