El director Nacional Electoral, Alejandro Tullio, advirtió que en la legislación argentina "no está contemplada" la posibilidad de que veedores internacionales fiscalicen las elecciones nacionales, y aseguró que esa decisión "no se evalúa ni se tomará" en relación con los comicios del 28 de octubre, como lo reclaman algunos sectores de la oposición.
"Yo no evalúo esta cuestiones. Cuando hay una manifestación en el marco de una campaña electoral la tomo como algo vinculado justamente con esa campaña", señaló a este diario.
Tullio opinó que lo que ocurre en el recuento de votos que se realiza en Córdoba es "un procedimiento normal en un contexto anormal que no está dado por una cifra sino por una movilización social alrededor de dudas que se han despertado en torno al escrutinio. Si está claro el resultado, la diferencia numérica no importa", agregó.
El funcionario insistió en que la petición de apertura de urnas realizada por el juecismo se hace porque "hay inconsistencia: si el número fuera un factor la ley no diría que se gana a simple mayoría de votos. La Constitución Nacional dice que el voto de las personas es igual, esto significa que el voto de una más que vote respecto del otro es el que hace la diferencia", explicó.
Para Tullio en la crisis cordobesa existe responsabilidad de los actores políticos ya que, a su juicio, "la irritación popular surge a partir de que, en medio de la incertidumbre, un candidato proclama un resultado. Si todos hubiesen esperado, como seguramente lo vamos a hacer el 28 de octubre, otro habría sido el contexto", aseguró.
"Hasta este lunes en que ocurrió lo de Córdoba yo siempre opiné que era excesiva la restricción de que no se puedan dar a conocer encuestas hasta las 21. Ahora veo que se debería haber sido más prudente, e incluso los candidatos esperar el resultado definitivo", admitió.