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Mañana se celebra en todo el país el Día del Terapista Ocupacional, aquel profesional de la salud que tiene a su cargo la evaluación y el tratamiento de una persona que tiene una disfunción o patología (o para prevenirla), de manera de conseguir su inserción social y laboral.
La fecha recuerda el día en que, en 1985, se realizó el Primer Congreso Argentino de estos profesionales, en La Rioja. Los participantes acordaron que ésa sería la fecha en que se celebraría el día, luego de algunos años de la creación de la carrera en el país.
La Asociación Santafesina de Terapistas Ocupacionales -a través de Viviana Presti y Carolina Colli, presidenta y secretaria, y de la Prof. Beatriz Arriola de Mines, una de las fundadoras de la carrera de Terapia Ocupacional de la UNL- recordó los servicios que prestan estas profesionales del equipo de salud.
Aseguraron que "como tenemos una visión amplia del ser humano comprendemos todas las actividades de la vida del ser humano, como las de la vida diaria (higiene, vestido, alimentación), comunicación y traslado, ocupación (trabajo), tiempo libre y ocio. Consideramos a la persona en lo que representa en sus actividades e inserta en un medio, en la parte social. A partir de ahí vamos trabajando aquellas áreas donde se encuentra la disfunción, la patología o la prevención".
En este sentido, aclararon que "nuestras actividades son un medio para lograr un objetivo y no un fin, como generalmente se piensa. El objetivo consiste en lograr la independencia de esa persona y, consecuentemente, mejorar su calidad de vida. Trabajamos a partir de la derivación del médico si se trata de una patología a ser tratada. Realizamos una evaluación personalizada del paciente y se arma un plan de tratamiento".
La labor de la Terapia Ocupacional comprende todas las etapas de la vida: desde la infancia hasta la senilidad de una persona. En este sentido, las profesionales explicaron que "el juego es la ocupación predilecta y fundamental de la niñez para conseguir el desarrollo evolutivo y el tratamiento de todas las patologías asociadas a esa edad. Posteriormente, el trabajo es la ocupación del adulto, además de realizar sus actividades de automantenimiento, producción y esparcimiento. Ésas son las áreas que comprende la terapia ocupacional".
En nuestra zona, las terapistas ocupacionales trabajan en el hospital de Niños, Cullen, Vera Candioti, Mira y López, Protomédico Manuel Rodríguez de Recreo, el hospital de Niños San Roque de Paraná (donde, al igual que en el Iturraspe, se atienden niños oncohematológicos), Alpi, y en la Comunidad Terapéutica de Ayuda a Niños Especiales. En este sentido, aclararon que "esperamos también tener algún cargo en el Iturraspe, donde se trabaja mucho con estudiantes, adonde hacen sus prácticas".
Por último, las terapistas agregaron que "también trabajamos en las cárceles con los internos que están próximos a salir, para que puedan insertarse en la sociedad a través del trabajo. Lo hacemos junto a un equipo interdisciplinario de profesionales de la salud".
Cabe agregar que, en junio de 1992, el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación dispuso que -entre otras- las incumbencias de la Licenciatura en Terapia Ocupacional incluyen realizar estimulación temprana, evaluar y diseñar equipamiento específico, evaluar adaptaciones personales y ambientales para mejorar la autonomía de las personas con discapacidad, integración social de las personas con discapacidad, participar en planes, proyectos y programas.
La Prof. Beatriz Arriola de Mines es una de las fundadoras de la carrera de Terapia Ocupacional, cuya creación fue aprobada el 13 de septiembre de 1985 por el entonces rector de la UNL, Benjamín Stubrin. Posteriormente, en agosto de 1986, con el rector Juan Carlos Hidalgo, comenzó a funcionar la carrera.
Recordó que "en esa época, la carrera ya existía en Buenos Aires y dependía del Ministerio de Salud de la Nación, desde 1956, en la época de la epidemia de poliomielitis, que contó con profesoras terapistas de Estados Unidos. Posteriormente surgieron en las universidades de Mar del Plata, La Rioja, otras dos en Buenos Aires (UBA y El Salvador), y en la UNL".
Justificó la creación de la carrera en Santa Fe en el hecho de que "éramos muy pocas terapistas ocupacionales, 13 en toda la provincia. Esto hacía que no hubiera la cantidad necesaria de personal en este área para brindar esa atención. Por este motivo, los organismos públicos y privados de la ciudad apoyaron la necesidad de su creación, que finalmente se concretó en 1985".
Actualmente -evaluó- la actividad se ha expandido mucho en diferentes áreas: prevención, educación, salud, las cárceles, las comunidades, escuelas especiales, talleres protegidos, entre otros ámbitos.
En tanto, informó que la carrera de Licenciatura en Terapia Ocupacional dura 5 años y abarca muchos aspectos para dar una mirada holística del hombre. Además de los conocimientos teóricos, las alumnas realizan sus prácticas clínicas, a través de visitas a instituciones, y luego las prácticas en salud mental, en poblaciones de riesgo, en niños y ancianos, etc..
Cena y congreso
Los terapistas ocupacionales festejarán su día el 28 de setiembre, en una cena que se realizará en el restaurante del hotel Suipacha. Por eso, invitó especialmente a los profesionales y estudiantes de la carrera a participar. Para comprar las tarjetas deben dirigirse a la sede de la Asociación, Sargento Cabral 1965, los lunes, de 10 a 12, o comunicarse al teléfono 156-300198; e-mail: [email protected].
Además, informaron que el congreso de la especialidad -que se organiza cada cuatro años- se realizará en Mar del Plata, del 12 al 14 de setiembre, aunque el precongreso empezará el 10. En la oportunidad, son presentados trabajos de investigación sobre diferentes temas de la profesión.
De la redacción de El Litoral