Ariel Durán-Sergio Ferrer
El 12 de setiembre de 1872 es una fecha muy ligada a la historia de nuestra ciudad, puesto que responde al momento exacto en el que el entonces gobernador de la provincia de Santa Fe, Dr. Simón de Iriondo, rubricó el documento por el cual se decretaba la fundación jurídica del paraje de Santo Tomé como pueblo, y se aprobaron, consecuentemente, la mensura y delineación practicadas a tales efectos por el agrimensor público Carlos de Chapeaurrouge.
Cabe recordar que, el 14 de setiembre de 1871, Iriondo había recibido una nota firmada por el presbítero Manuel Zavalla y el coronel Hilario Zabroso, en la que le expresaban la intención que tenían vecinos de lo que se conocía como "Paso de Santo Tomé" de fundar un pueblo y construir un templo en terrenos de sus propiedades, hecho que se concretó prácticamente un año más tarde.
Simón de Iriondo nació en Santa Fe el 28 de octubre de 1836, hijo de Urbano de Iriondo y Petrona Candioti. Cursó estudios primarios en la escuela del Convento de San Francisco en su ciudad natal; los secundarios, en el Colegio Monserrat de Córdoba, y los universitarios, en la Facultad de Derecho de Buenos Aires. De inmediato, se radicó en Santa Fe, donde fue designado juez de alzada suplente el 4 de agosto de 1860. Ese mismo año, el 18 de diciembre, el gobernador Pascual Rosas le encomendó, interinamente, el ministerio general.
De acuerdo con el reconocido historiador Andrés Roverano, a fines de 1867 Iriondo tuvo activa participación en un hecho que seguramente tiene muchas aristas interpretativas, como fue la revolución que derrocó al gobernador Nicasio Oroño, a raíz de la Ley de Matrimonio Civil. De todas maneras, las cosas cambiaron sustancialmente para él, puesto que, el 9 de enero de 1868, el doctor José María Graña -en su caracter de presidente de la Cámara de Justicia a cargo del Poder Ejecutivo-, lo designó ministro de Gobierno.
Simón de Iriondo cumplió esa función hasta el 12 de febrero en forma interina -por así decirlo-; el 8 de abril, el gobernador electo Mariano Cabal le confió oficialmente dicha cartera. Ése sería, según la óptica de Roverano, el punto de partida para su futura consideración entre los aspirantes a la titularidad de la gobernación, hecho que se cristalizó el 23 de marzo de 1871. Como consecuencia de ello, el 8 de abril asumió como gobernador de Santa Fe por un período de tres años.
Fue en ese contexto, entonces, que Iriondo ordenó la fundación del pueblo de Santo Tomé, localidad a cuyo progreso contribuyó en forma notable y decidida. De allí, obviamente, que al doctor Simón de Iriondo se lo tenga en tan alta consideración en nuestra zona, con el recuerdo permanente hacia su figura y su nombre, los que son recordados permanentemente, entre otras razones, gracias a la nominación de una de las arterias principales de la ciudad -justo la que pasa por delante del Palacio Municipal-, el barrio más antiguo (llamado así a partir de 1936, al cumplirse el centenario de su natalicio) y una escuela de enseñanza primaria, la N° 1110, institución surgida en 1911, cuya sede actual de Sáenz Peña 3546 fue inaugurada en 1938, en un solar donado por familiares del ex mandatario en 1935.
Igualmente, otra importante arteria santotomesina y la sala cultural municipal se denominan 12 de Setiembre en homenaje a la firma del acta fundacional. Sin olvidar que la imagen de Iriondo -fallecido en 1883- puede observarse en varios retratos, como los que se encuentran en el pasillo de entrada y en la dirección del citado colegio. Además, en el patio cerrado de la escuela se destaca especialmente el fresco "Primer embarque de cereales en Santo Tomé", obra realizada en 1941 por César Fernández Navarro, en la cual puede apreciarse la presencia de Iriondo junto a su esposa. Por último, cabe señalar que, desde 1966, en los jardines del frente de la escuela Dr. Simón de Iriondo está instalado un busto suyo, obra de José Sedlacek.
En cuanto a la actuación posterior a la fundación de Santo Tomé como pueblo, puede agregarse que, una vez finalizado el mandato gubernativo -con mayor precisión el 27 de marzo de 1874-, Simón de Iriondo resultó electo senador nacional por la provincia, cargo que declinó al ser designado el 12 de octubre de ese año ministro del Interior por el presidente de la Nación, Dr. Nicolás Avellaneda, quien ejerció la presidencia entre 1874 y 1880. Iriondo ocupó esa cartera ministerial hasta el 28 de setiembre de 1877, cuando le fue aceptada la renuncia con motivo de haber sido proclamado otra vez candidato a gobernador de Santa Fe.
Reelecto, asumió el 7 de abril de 1878, desempeñándose así, por segunda vez en la magistratura superior de la provincia hasta 1882. Pero allí no concluyó su carrera política, puesto que seguidamente logró la obtención de una banca en el Senado provincial, al que acudió en representación del departamento Rosario; al al año siguiente, fue electo senador nacional por nuestra provincia, en cuyo ejercicio falleció en Buenos Aires el 30 de noviembre de 1883. Sus restos fueron trasladados en 1887 y desde ese momento descansan en la ciudad de Santa Fe.